Buscar resultados para la frontera

La Frontera – 30 Años En El Límite

217 La Frontera 30 Años En El LimiteAunque en los últimos tiempos está de moda darle cera a la década de los ochenta, no me cansaré de reconocer y aplaudir el legado y labor de un buen número de bandas más que respetables para acercar un rock más comercial o accesible (o como demonios se quiera llamar) al gran público. En ese gran cajón del podio entran gente tan dispar, pero con ese denominador común, como Seguridad Social, Los Rebeldes, Danza Invisible, Radio Futura, La Unión, Nacha Pop, Los Secretos, Gabinete Caligari, Hombres G… (no será extraño que vayan pasando en breve por aquí en las remember de los viernes) y cómo no, La Frontera, la banda que han liderado desde el primer día el incombustible (e inconfundible) Javier Andreu y Tony Marmota. Un sello inconfundible a aires polvorientos, sureños, de western, bourbon, botas de punta, corbata de cordón, calavera de búfalo y todos los tópicos genuinos del género. Un género que, en nuestro país, nadie ha sustentado tantos años, treinta, como ellos.

Lee el resto de esta entrada

Johnny Burning – Hagámoslo

Seguimos la semana con palabras mayores de nuestra escena. Si ayer tocó hablar del nuevo disco de Miguel Ríos, hoy vamos con una petición reciente que me llegó por Twitter cuando, eso sí, lo tenía ya en la bandeja de salida para traéroslo. Si hay nombres propios que de manera inequívoca nos llevan a sonidos, eso es lo que pasa cuando pronunciamos el de Johnny Cifuentes… Rock and roll. Parece extraño, cuanto menos, que el tótem referencial de Burning (una vez desaparecidos para pena de nuestra música, Toño Martín y Pepe Risi, ambos un 9 de mayo, del 91 el primero, del 97 el segundo) apueste por emprender un camino ‘en solitario’, bajo su nombre mixto. Sobre todo cuando su mano derecha para este camino es Nico Álvarez que, entre otras bandas recomendables como Garaje Jack o La Frontera) fue el guitarrista de Burning desde 2014, con una gira que acabaría dando como resultado ese imprescindible disco doble y deuvedé en directo, homenaje a 40 años y grabado un 9 de mayo –de 2015-, Vivo y Salvaje. Burning se fue oficialmente en 2019, este disco estaba pensado lanzarlo un año después y a solas. ¿El motivo? Tener una pequeña ilusión que le diera sentido a todo. Podría haber seguido bajo la histórica cabecera pero, a los 65, mientras Rosendo enfilaba el camino de la jubilación oficial, Johnny quería volver a empezar de nuevo, aunque sea para hacer lo mismo. Rock desde la barra de un bar castizo, los Stones tamizados de macarrería patría. Pura actitud genuina que suma y sigue y que celebra un disco de diez temas generosos en metraje y sobrados de maestría.

Lee el resto de esta entrada

La Guardia – Vámonos (1988)

No salimos de Granada durante unos días. Si ayer le echamos un tiento al nuevo libro publicado desde editorial Efe Eme, Conversaciones con José Ignacio Lapido (músico granadino con cuarenta años en la escena, imprescindible tanto con 091 como con sus ocho discos en solitario), este viernes la crítica remember se queda con La Guardia, otro de los nombres propios históricos de la ciudad nazarí. El grupo de Manuel España (voz y guitarra) y Joaquín Almendros (guitarra) forma parte de una época dorada en la que, como dice el propio Lapido, tener uno o dos singles de éxito te garantizaba trascender a tu público, hincharte a vender discos (porque entonces se vendían como churros) y, por tanto, formar parte de las kilométricas giras de fiestas y festejos (muchas de ellas de caché completo cuantioso y entrada gratuita). Que grupos ‘normales’, de guitarras, bajo y batería, de canciones frescas, extendieran cientos de miles de copias de sus discos, como le pasó a La Guardia con este Vámonos y con el posterior Cuando Brille El Sol (1990) suena en nuestros días casi irreal. Como que La Frontera llenase pabellones con miles de personas, por ejemplo, que ‘la moda’ fuera precisamente esto. Ay, el buen gusto, dónde iría a parar. Entre todos lo mataron y él solo se murió. El caso que es que las menciones que se hace de la banda en dicho libro me encendieron la llama para traerlos (al fin) por aquí. Y si digo que no salimos de Granada en unos cuantos días es porque el lunes tenemos cita con los amigos de Hora Zulu y su álbum publicado hoy (Limpiar, Fijar y Dar Esplendor). No parece mal plan cuando hay tantas cartas el cajón y ninguna es de amor, cuando el camión nos atrapa entre la espada y la pared como si fuésemos un fantasma. Cuando no hay más tardes en las que esconderse, porque en la búsqueda de un corazón todas las calles llevan hacia ti. Vámonos, chica hacia el mar.

Lee el resto de esta entrada

Pereza – Animales (2005)

Si una banda nace del mero hedonismo de juntarse para tocar canciones de Leño, nada puede salir mal. Después de casi 1.500 entradas en la web, después de haber escrito de los discos en solitario de Rubén (también con Lichis), de Leiva, haciendo referencia a ellos al escribir de Buenas Noches Rose o de Sidecars… Iba siendo hora de que un disco de Pereza asomara el hocico por las críticas remembers de los viernes. Y si de morro hablamos, qué mejor que este Animales de dual portada, cambiante en las múltiples ediciones posteriores que ha tenido el disco. No es para menos. Aunque en términos globales (porque también depende del día y el estado de ánimo) considero que su mejor disco es Aproximaciones, fue con este álbum con el que el dúo se colocó en el centro del foco de (quizá) la última gran época dorada del guitarreo inundando las radiofórmulas, antes de que las programaciones latinas se comieran a la distorsión. Lo he escrito ya más de una vez. Benditos tiempos en los que ‘lo comercial’ era Pereza, El Canto del Loco o La Oreja de Van Gogh, como antes lo fueron Piratas, M-Clan o Los Rodríguez o, más atrás, La Frontera, Seguridad Social, Hombres G, La Guardia o Gabinete Caligari. Por no hablar de cuando Los 40 fijaron su atención en los Dover, Extremoduro, La Fuga con Rulo o Marea. (¿En qué maldito momento se jodió todo?). Animales simboliza también el equilibrio entre los dos discos iniciáticos, más ‘primitivos’ (con los que abrían para bandas más rudas como Enemigos, Siniestro Total o hasta Porretas) y la posterior vuelta de tuerca, donde al guitarreo marca de la casa añadieron una dualidad de complejidad compositiva, a la vez que sobriedad acústica o, del otro lado, la búsqueda de singles descarados destinados a ampliar cada vez más el círculo. El tiempo le ha dado más valor si cabe a lo firmado.

Lee el resto de esta entrada

Drunken Cowboys – Invocatio Ad Deos Etilicorum

 

Igual que el eslogan de aquel viejo anuncio, que venía concluir con la frase que fue directa al acervo popular, “el algodón no engaña”, tampoco lo hace ni el nombre de esta ya curtida formación aragonesa ni el título del que es ya su cuarto trabajo discográfico de estudio. Proceso al que le tienen cogido el punto si tenemos en cuenta que han despachado ya hasta cuatro entregas en poco más de cinco años. El primero fue una suerte de semi maqueta estreno que ya dejaba a las claras la base musical y conceptual del combo, Western Etílico en 2014. Después, años más tarde, llegaría Whisky Con Soga, con más dosis de ironía entre la típica escena de los spaguetti y el saloon, con sus dos os correspondientes, y L.A. Jodimos, en 2018, terminó de romper ese aire localista para aumentar su capacidad de alcance. Ahora, bajo el subtítulo añadido, por si faltaran pocas pistas, de ‘ópera bufa’, se completa el póquer con Invocatio Ad Deos Etilicorum. Un viaje de sutil argumento guiado por el rock, la diversión, la cerveza y la gran fiesta que todo ello, junto, provoca, a ritmo de aires americanos, tabernarios, polvorientos y con una importante dosis de guasa. Todo ello, aquí el mérito, tomado con la seriedad suficiente como para que el resultado esté muy por encima de la media de los discos ‘chistosos’.  Buenas noches, bienvenidos, hijos del alcohol. Os presento a los Drunken Cowboys.

Lee el resto de esta entrada

El Toubab – Vivir La Vida Con La Bohemia

 

Jaume Blanc, El Toubab, es todo un trotamundos de la música. En los últimos años ha recorrido toda Europa y varios países africanos, asiáticos y americanos, tocando en la calle y bares… Y también en cárceles, a lo Johnny Cash. También escribe y graba ideas, a lo Manu Chao, en sus viajes por el mundo, como aquel tema instrumental ‘Chain Gang Train’, compuesto en plena gira de presentación de su álbum Viaje Sin Retorno, en los viajes en trenes por Canadá con el vietnamita Vi An Diep y el norteamericano Matt Hatson. Porque otra de las cosas que caracterizan a El Toubab es la constante interrelación con compañeros de la música. Y digo compañeros, porque es así como entiende la vida alguien cuya maleta es una guitarra y poca ropa. Ya en Sonido de Monedas contó con la colaboración de dos tótems del rock nacional como Rosendo (paciencia, ya se viene su nuevo directo) y El Drogas (paciencia, pronto estará mi crítica a su disco quíntuple). Ahora, en este Vivir La Vida Con La Bohemia revisa un año después todos y cada uno de los temas de su álbum Vivir La Vida, acompañándose en cada uno de ellos por un amigo. Sergio Velandia de En Vela, Juantxo Skalari, María Camargo de Real de Catorce, Jaime Asúa, Aurora Beltrán, Xavi Ciurans de Gertrudis, Fernando Madina de Reincidentes, José Arbulú de Cementerio Club, Mai Medina de Ciclonautas, Kutxi Romero de Marea

Lee el resto de esta entrada

19 Días y 500 Noches. Sabina fin de siglo

No es habitual en España, más allá de las ediciones disco-libro ‘inventadas’ por los diarios en unos años determinados en su afán de sacar extras por alguna parte, para compensar la bajada de ingresos de las fórmulas tradicionales, que haya monográficos extensos no ya de un autor o banda (que esto sí que viene siendo frecuente en las últimas décadas), sino de específicamente un álbum en concreto. En contraste con la literatura anglosajona, donde podemos encontrar tratados tan suculentos de una sola canción, como el Like a Rolling Stone: Bob Dylan en la encrucijada, de Greil Marcus. La editorial Efe Eme, reconvertida su política de edición desde hace unos años a unos especiales repletos de enjundia y a varias colecciones de libros, viene cubriendo, sin prisa pero sin pausa, ese déficit literario con Colección Elepé, con cinco entregas hasta la fecha, de las que he podido leer tres hasta el momento. La inaugural, Rock & Ríos. Lo hicieron porque no sabían que era imposible, de Josemi Valle, y la segunda, Mediterráneo. Serrat en la encrucijada, de Luis García Gil. Así, tras Memorias de un espantapájaros, M Clan en la cuerda floja (Chema Domínguez) y Blues de la frontera. Anarquía y libertad de los Amador (Marcos Gendre), llega este 19 Días y 500 Noches. Sabina fin de siglo, de Juan Puchades, que aborda con inteligencia y rigor las líneas temporales y argumentales, con los puntos de vista de protagonistas y actores secundarios en la gestación, grabación, difusión y disfrute de una obra fundamental. Y uno se pregunta qué discos de nuestra música se merecen una obra así y surgen varias ideas pero ahora nos ocupamos del presente.

Lee el resto de esta entrada

#Mis10de 091

 

O una de esas bandas que merecen un mayor reconocimiento para la enorme calidad que puebla toda su discografía. Los granadinos 091 son una delicatesen dentro del rock, por sonido, por letras, por actitud y por la coherencia con la que desarrollaron su carrera antes, durante y, ahora, que tras probar sin engaños una gira de resurrección se han animado a publicar un disco de nuevas canciones en este otoño, después 24 años. Casi nada. Y sí, ‘me quito’ la reedición de su #Mis10de antes de que lo saquen, para que no me lo pongan más difícil. Con José Ignacio (García) Lapido como autor de casi todas las canciones, con un crecimiento artístico apabullante disco tras disco, y la voz de José Antonio García, influyente para autores del rock-pop respetables, son un grupo sólido en canciones que no se pierden en derroches superfluos, ni grandes desmanes, pero que ofrecen un punto de calidad diferencial que refrendarían paso a paso. Lo malo, para los tiempos que corren, que nunca fueron una banda ‘fácil’ y, claro, en unos tiempos en los que lo que es complicado de digerir se desecha, es posible que las nuevas generaciones no se acerquen a ellos. Un tesoro al alcance de todos…  quienes pongan interés.

Lee el resto de esta entrada

Los Rebeldes – Rock Ola Blues

Con una veintena de discos publicados (entre directos y ediciones especiales), Carlos Segarra y sus Rebeldes son historia viva del rocanrol en España. Y es muy fácil decirlo, pero también lo es olvidarlo. Forma parte de esa corte de grupos que surgieron cuando había muy poco donde mirarse que no fuese extranjero. Y tienen el valor de no haber sucumbido nunca ni a modas ni al tiempo. Hay algo en el paso del tiempo asociado a rutina y, en la música, a veces se asocia a la fina capa de olvido que ponen algunos. Por eso, desde aquí no nos cansaremos de reconocer los méritos a grupos como Celtas Cortos, como La Frontera o como Los Rebeldes. Gente con más de 30 años de carrera. Y, en el caso de Segarra y los suyos, nos cantan las cuarenta en este 2019. Cuatro décadas de rock tamizado de blues, de swing, de rockabilly, de estilo clásico. De grandes baladas y sensaciones de juventud primeriza. Todavía, cuatro décadas más tarde, las canciones de este Rock Ola Blues transmiten ese sueño del que se ve con una banda de rocanrol. Segarra tiene la suya y tenemos la suerte de que la lleva compartiendo con los demás toda una vida. Está lejos de ser su mejor disco, pero es el más reciente y eso merece el reconocimiento.

Lee el resto de esta entrada

NoProcede – Morder y Esperar

El próximo viernes, 5 de abril, verá la luz Morder y Esperar, el tercer larga duración de los madrileños NoProcede. Una banda a la que le tengo puesto el ojo desde que me llegará el boceto de ‘Tachar De La Lista’, su primer gran himno que, sorprendentemente, va a tener que ir dejando sitio a las nuevas canciones. Y es que tras el feroz y primerizo No Quedan Valientes, la cosa se puso seria en Grisú y con Morder y Esperar se antoja, casi de seguro, que ha de llegar el aldabonazo definitivo para un grupo en el que Javier Beltrán lleva dejándose la garganta, el alma y algo más para ponerlo donde sueña. Tras un nuevo proceso de remodelación, le acompañan en esta nueva muesca  Kike del C. Sanz a la guitarra (que ya estaba en el anterior) y los incorporados hace escasos meses Fran Porras al bajo y Carlos Sánchez en la batería y que han participado de manera activa en el ropaje eléctrico y los arreglos de unas canciones que ya estaban hechas en su versión acústica. NoProcede os ofrecerá el viernes diez vísceras que se mueven entre lo críptico y el aliento en la nariz de quien te habla de frente. Guitarras que entran y salen por fraseos y estribillos para darle una energía desbocada por momentos. Una base rítmica que gana peso y poso para darle un armazón de un dragón de Komodo que sucede (se come) al canario.

Lee el resto de esta entrada