Terror Milk – ¿Qué Cuentan Las Ovejas Cuando No Pueden Dormir?
Parafraseando ligeramente el ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, la novela corta de ciencia ficción ciberpunk de Philip K. Dick que inspiró a su vez a Ridley Scott para Blade Runner llega este debut de kilométrico título de Terror Milk. Una banda que gustará y mucho, a los amantes del rollo psicodélico, a los aires sesenteros y setenteros de teclas al borde de proto-tecnología, por igual entre la furia garajera y las armonizaciones Beatles. Dado que sigo con resaca del festival de cine, os dejó por aquí la presentación de su teclado y vaso, que creo que os puede gustar. Que aproveche.
¿Qué cuentan las ovejas cuando no pueden dormir? es el primer larga duración de la banda madrileña Terror Milk. El elepé, distribuido por Altafonte, es un ramo de trece canciones que llevan acompañando a Luigi Gómez, el compositor del grupo, desde hace años pero que han terminado de florecer a través de la producción de Iñigo Bregel (Los Estanques), que también ha tocado varios instrumentos en el disco. La colaboración entre Luigi y Santi Zed (la media naranja de Terror Milk) con Iñigo ha sido clave. La producción es, sin duda, uno de los fuertes de este lanzamiento, que ha sido grabado entre su estudio y una cabaña perdida en las montañas de Euskadi. No es un disco producido al refugio de un laboratorio. Es un disco grabado con las puertas abiertas: «si escuchas atentamente encontrarás a nuestros amigos danzando de habitación en habitación escondidos entre los surcos, un tintineo de cristales o a nuestro querido compañero cánido, Ludius, lamiéndose la breva… y todo esto mientras las esencias hacen de las suyas, el ambiente empieza a cambiar y las sensaciones comienzan a manifestarse. ‘Las ovejas’ (for short) nos ha permitido JUGAR, eso era lo fundamental. El juego. Hemos experimentado ‘a pierna suelta’ y hemos recorrido caminos nuevos para nosotros sin temor a toparnos con callejones sin salida. Con suerte, tal vez la música consiga que te pase lo mismo al escucharlo».
Primera puesta de situación. La historia de Terror Milk no se forjó en la oscuridad como suele ocurrir con las historias de terror. Llegó con las primeras luces del alba; nació de un vaso, de un vaso de leche. El vaso y su contenido eran obligatorios como parecía ser obligatorio el miedo de Luigi por ir al colegio cada mañana. Esta escena diaria se convirtió en un recuerdo y del recuerdo nace, años después, una banda.
Hacer canciones puede ser solitario sin un amigo a tu lado: esto lo sabe perfectamente la vida, que tuvo a bien cruzar a Santi en el camino de aquel, ya crecido, niño del vaso de leche. Desde entonces comparten eso que solo se da entre compañeros de trincheras y de canciones (si les preguntas a ellos te dirán que, de lo segundo, mucho más). Seducidos por el Art Rock y el Noise Pop, decidieron grabar su primer LP con la producción del, numerosas veces galardonado, Iñigo Bregel (Los Estanques) y, junto a Mochas, Álex, Néstor y Nico, defenderían el ramillete de canciones. «Al menos una vez hacerlo a mi manera, a ver si sale bien» es el lema que resuena tras la nebulosa de armonías que es Terror Milk. Un abrazo entre el pasado y el presente, el contenedor verde para los consejos, una oportunidad al ruido.
El grupo lo explica así, con sus propias palabras:
«En la ruta que nos marcamos al comenzar el disco sólo garabateamos tres requisitos: 1. Que hagamos lo que nos dé la gana. 2. Que sea redondo (cuadrado no nos cabe en el tocadiscos). 3. Que recordemos el punto 1».
Sobre las canciones…:
«Las canciones, que se mueven entre el pop psicodélico, el art rock, y el noise pop, en ocasiones coquetean con ritmos y estructuras complejas que podrán sacarle una sonrisa al músico friki, pero jamás olvidan a quién están dirigidas: todas tienen una vocación pop, la idea es que algún día puedan aparecer en un karaoke junto a una de Julio. Y es que… ‘Se canta en el idioma en el que se folla’, estas fueron las palabras de un famoso periodista musical y querido amigo de la banda que terminaron por convencer a Terror Milk de que lo suyo era cantar en castellano: Fue en ese momento en el que abrazados al diccionario y siempre bajo el beneplácito de la Fundéu, tradujimos unas letras que una vez fueron en inglés. Lo que al principio fue raro luego se hizo imprescindible, necesario».
Además de la melodía, el disco reivindica esa extraña belleza que sólo se puede encontrar en el ruido. «Wilco, Big Thief o BCNR ya nos enseñaron que la perfección era un bajón: nosotros estuvimos atentos a esa lección».
Como ‘Las ovejas’ está prácticamente enlazado de arriba a abajo, te invita a hacer un viaje ininterrumpido de 49 minutos de duración que grita a los cuatro vientos «¡¡¡Los discos jamás han tenido más sentido que ahora!!! Eso sí…reconocemos el follón para que cupiera todo en el vinilo».
¿Entre las paradas de ese viaje? Pues… los sueños, el fin de la juventud, la muerte, los cuchillos, el recuerdo… todo así muy fresquito, pero vamos que, sin agobiar, sin perder de vista ni un segundo el sentido del humor. «Dios aprieta pero no existe».
Además del formato digital, el LP ha sido también editado en un vinilo especial en color blanco. Incluye un póster que también podrá recortarse y transformarse en un brik de leche.
El concierto de presentación de ¿Qué Cuentan Las Ovejas Cuando No Pueden Dormir? Será el sábado, 14 de diciembre, en el madrileño Café Berlín. Entradas a la venta.
Lista de canciones – tracklist:
- Para Habernos Matado
- Bang! Bang! Pum!
- Cosquillas
- La Grieta
- Las Cuestas Cuestan
- Érasequeserá
- El Papel Para El Que Nací
- Dios Aprieta Pero No Existe
- Ma! Los Niños No Quieren Jugar
- ¿Qué Cuentas Las Ovejas Cuando No Pueden Dormir?
- Si No Lo Siento Me Lo Invento
- Cuchillos, Cucharas y Cachivaches
- Tus Bandas Favoritas
Publicado el noviembre 25, 2024 en Críticas Discos y etiquetado en ¿Qué Cuentan Las Ovejas Cuando No Pueden Dormir?, Críticas Discos, Los Estanques, Terror Milk. Guarda el enlace permanente. 1 comentario.




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