Archivo de la categoría: Críticas Remember

Supersubmarina – Electroviral (2010)

Tenemos buenos motivos para saltarnos la norma no escrita que dice que en verano os doy una tregua con las críticas de novedades y remember. En primer lugar, nos basta resumiendo que se trata de un discazo de sobradas dimensiones como para que no hiciera falta añadir nada más. Bien, a ello se suma que la idea de escribir sobre este álbum de Supersubmarina me rondó la cabeza en varias ocasiones, pero siempre pensé que encontraría un momento mejor. Así que, este año he decidido saltar mi propia norma para poner un punto de inflexión entre la cobertura del pasado The Juergas Rock Festival, del que hemos dado buena cuenta esta semana, y el próximo Cooltural Fest (15 al 18 de agosto, en Almería), que me volverá a tocar cubrir (desde dentro y desde fuera) como en su estreno el pasado año. Y también ‘celebrar’ que cada año que pasa del fatídico accidente (ya van 3) significa que falta menos para que vuelvan. Nos sirve para cambiar el pulso y el paso durante unas semanas, aunque ya sabéis los fieles que aquí tampoco es que nos importe mucho hablar un día de un disco de metal extremo y al día siguiente traer una crítica remember de Mónica Naranjo. No me cansaré de decirlo, bastantes limitaciones nos pone ya la vida, tal y como está montada, como para ponernos fronteras con las canciones. Electroviral dio en la diana perfecta poco después de aprendernos de memoria el Un Día En El Mundo de Vetusta Morla. Ahí descubrí(mos) que también, como en la pasada década, y como hace dos, en lo que lleva la etiqueta ‘indie’ se pueden encontrar cosas de lo más respetables. Allá vamos.

Lee el resto de esta entrada

Anuncios

Desera – Matices (2007)

Se empeña la actualidad en ‘obligarme’ a elegir las críticas remember de los viernes casi de manera automática. Ya llevamos varias semanas así, el ejemplo más claro es el del único disco en solitario (hasta la fecha) de Vikingo M.D. tras su expulsión de Narco. Pero, al menos, en esta ocasión el motivo es mucho más positivo o, al menos halagüeño. El 28 de noviembre de 2012 Desera anunciaba en un extenso comunicado su intención de despedirse de los escenarios. Por no haber, no hubo ni el tradicional concierto de despedida de rigor (mortis). Durante estos años su página ha ido compartiendo recuerdos, fotos… cada vez con publicaciones más separadas en el tiempo hasta que este pasado lunes, día 10, aparecía una foto de un micrófono en un estudio de grabación, con una letra impresa en un folio al fondo… Por el momento, nada más se sabe, pero a mí me vale para recordar este Matices, que fue su primer larga duración. Una elección que, además, adquiera mayor sentido si cabe si tenemos en cuenta que esta noche veré de nuevo a Los De Marras, grupo muy vinculado por el buen rollo y también porque Warrior, uno de sus guitarristas, viene de Desera. Todo tiene siempre muchos Matices.

Lee el resto de esta entrada

Vikingo M.D. – Aquí Estoy Yo (2005)

Movida semana la que nos ha deparado la escena musical del rock duro con lo acontecido en torno a Narco. El último fin de semana de mayo, la banda actuó en el festival Iruña Rock, sin que en el escenario compareciera Vikingo M. D., el que desde los comienzos de la banda ha sido el encargado de ‘la voz grave’ del grupo. Sin dar explicación, Panxo de Zoo echó una mano en todo lo que pudo, resultando un concierto que ha levantado tantas críticas como elogios. El silencio de más de una semana se rompió el pasado lunes, día 3, con una grabación de Vikingo difundida por el programa Mi Rollo Es El Rock. En ese audio, de apenas 50 segundos, el vocalista sevillano aseguraba haber sido expulsado del grupo. La bola de nieve en las formas de expresarlo comenzó a crecer hasta el punto que Narco se vio obligado a salir el día siguiente a puntualizar algunos aspectos a través de un comunicado que apunta a órganos vitales, pero sin disparar el gatillo, con el afán de que ‘se entienda’ que mejor dejarlo ya estar. Estos trances son duros y desagradables para todos, lo que está claro es que estas decisiones no se toman por capricho. Narco terminará su gira en este 2019 (recuerden, final glorioso en noviembre en Madrid) y Vikingo se buscará la vida, tal y como concluye en su audio. Ya lo hizo. Cuando salió (por voluntad propia) en 2004 el grupo decidió parar y él, tras meses en barbecho, regresó al año siguiente con este Aquí Estoy Yo. Veremos qué le trae el futuro pero, de momento, hoy era el claro elegido para la crítica remember de viernes.

Lee el resto de esta entrada

Censurados – El Tiempo Todo Locura (2007)

Llevo varias semanas hilvanando las críticas remember de los viernes en función de los discos de los que he hablado esta semana (algo casual o, al menos, no una regla fija, ya sabéis que también me gusta dejaros ‘picuetos’ con las elecciones), así que siguiendo esa tendencia, después de escribir ayer sobre Exceso, se me vino a la mente otra banda que, antes que ellos, también pegaron fuerte en esto del rock con matices poetas. Aunque a Censurados no se les puede encuadrar únicamente en ese círculo, si es que se les puede encasillar en alguna figura geométrica. Su sonido siempre tiró de una gama poliédrica que iba en proporciones variadas entre el rock peleón/urbano, el punk rock, el hard rock, algo de alternativo y pinceladas de metal. Velocidad, distorsión, voz gritada pero con elementos melódicos que después irían ganando peso con el paso de los discos. Hasta que llegó su fin… si bien ahora todo apunta a que volverán en este 2019. Moro, vocalista y bajista de Censurados, decidió emprender Tolbac, un proyecto, entre otros, con More ex Despistaos, no ha debido fructificar y parece que el regreso de Censurados es inminente. Mientras llega el nuevo disco, recordamos su debut con El Tiempo Todo Locura.

Lee el resto de esta entrada

Los Nikis – Marines a Pleno Sol (1986)

Estaba claro que alguna vez tendrían que aparecer por aquí y estaba claro que sus posibilidades eran casi de probabilidad plena después de citarlos, ayer, al hablar del primer larga duración de Carolina Durante. Y es que, como estos, Los Nikis tuvieron que vivir siempre con el estigma de ser minusvalorados por venir de familias acomodadas. Lo mismo que le ocurre a los citados Carolina, lo que le ocurre a Hombres G, y a muchos de La Movida, metiendo de manera injusta a todos en el mismo caso. Sobre todo cuando el resultado, la música, que es lo que nos importa, lo hay más que satisfactorio en muchos casos. Curiosamente, el bueno de Jorge Ilegal también viene de familia con abolengo pero, claro, como se te ocurriera toserle igual te embestía con el stick de hockey. Por eso de tocar punk-pop gracioso rollo Ramones pero con polos en lugar de con camisetas con leyendas, pues siempre quita caché. Sin embargo, Los Nikis entroncan con la actitud humorística y ácida de muchos grupos de la época, aunque con el paso del tiempo tomaran caminos distintos. Siniestro TotalGlutamato Ye-YéDinamita Pa Los PollosPistones, Aerolíneas Federales y tantos otros que, insisto, dignifican lo que tan de moda está denostar. Y luego vinieron los del brazo en alto a hacer suya la canción de marras, que pretendía todo lo contrario.

Lee el resto de esta entrada

Cuatro Gatos – Esférica (2005)

En una semana de ‘clásicos’, rematada con querencia de heavy, folk y rock progresivo del directo de Ñu, ayer, recordé gracias a la presencia en dicho concierto de Juan Miguel Rodríguez de la banda Cuatro Gatos. El mundo de la música, como cualquier otro, depende mucho de la suerte, del buen tino en la elección de compañeros de aventura y de las relaciones interpersonales. En el caso de Cuatro Gatos, el grupo que nos ocupa la cita semana con las críticas remember, la balanza siempre se ha vencido del lado de la bandeja más negativa. Mucho talento y enormes canciones que se han visto lastradas, a lo largo de toda su trayectoria, por constantes cambios de alineación, especialmente palpables en el vocalista. Porque para cualquier grupo su cantante representa un papel fundamental, puesto que interpreta lo que, con suerte –de nuevo- memorizarán sus seguidores y vitorearán en cada concierto. Hasta cinco vocalistas tuvo el grupo en un espacio de 6 años. Algo que da poca estabilidad y resta unas cuantas de ganas a esto de querer seguir creyendo en un proyecto. Nos acordamos de Esférica.

Lee el resto de esta entrada

El Canto del Loco – El Canto del Loco (2000)

Bueno, si no me quitaron el carné de rockero de pro por hacer una crítica remember del Más de Alejandro Sanz, hoy vengo a arriesgar la apuesta con una banda que despertaba (y despierta) tantas pasiones como odios. El Canto del Loco. Sí señor. Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero ya en aquellos años muchos de mis amigos más cercanos ‘les daban cera’. Les profeticé, compadres, ojalá todo lo que suene una y mil veces en las radios y en los locales de moda sea esto. Power pop o pop rock o como quieran llamarlo, pero con instrumentos de verdad. Con su batería, su bajo, sus guitarras y su actitud. Antes de que el electrolatino y demás devorara todo… Parece casi mentira. Y la realidad es que a mí me gustaban en su momento. No todo lo que hacían pero sí el innegable sonido de guitarras, las comprobables devociones e influencias al sonido de Radio Futura, Hombres G, Los Ronaldos… Incluso a Loquillo, Platero y Tú (hacían un guiño al Hay Poco Rocanrol en directo) o Porretas, por momentos. De hecho, Dani Martín es seguidor de los de Hortaleza y, tal y como me contó en un backstage un componente de Boikot, estuvo visitando a Pajarillo en el hospital casi todos los días mientras pasaba un trance de salud complicado. En definitiva, que una cosa es la imagen pública y otra lo que se es. Y el propio Dani lo viene demostrando en sus alusiones tuiteras con frecuencia, la última al hilo de decir que le gustaba el nuevo tema de La Polla Records. (También dijo que le gustaría cantar con Robe). Y es que la música es para sentir que somos libres. Ya se encargan otras muchas cosas de ponernos los límites.

Lee el resto de esta entrada

Manolo Tena – Sangre Española (1992)

Reconozco que no era la crítica remember prevista para este viernes, ya que mi intención inicial era haber escrito ayer la crítica del nuevo álbum de Leiva y, siguiendo con la (relativa) coherencia del mes de marzo, rematar una semana de rock accesible (Nadye, NoProcede) (como las anteriores fueron de heavy metal –Avalanch, Sherpa, Leo, Mägo de Oz, Armando Rock- o rock clásico y estiloso –King Sapo, Los Zigarros, Santero y Los Muchachos, Derby Motoreta’s y Antonio Flores- o de punk –Kaótiko, Evaristo, Malos Vicios, Polanski y El Ardor…-) con un disco de un grupo que iba a generar algo de controversia, pero estoy dispuesto a asumir el riesgo de cara a la próxima semana. El caso es que hoy me quedé huérfano de ideas, hasta que un buen amigo de profesión, en una rueda de prensa, me recordaba que se habían cumplido tres años de la muerte de Manolo Tena. Escribí la crítica de su resurrección musical antes del fatal desenlace y, desde entonces, siempre me rondó la idea de traer un día el Sangre Española, el álbum que le dio el mayor éxito comercial de su carrera, no en vano despachó medio millón de copias vendidas en su momento, más otras 300.000 con el paso de los años. Ayer fue el día del aniversario de su deceso, así que, dada la coincidencia, era la mejor alternativa para abrir abril. Son, una vez más, Casualidades.

Lee el resto de esta entrada

Sherpa – Guerrero En El Desierto (2004)

Además de la acumulación de la lanzamientos de las primeras espadas del heavy metal del país (Mägo de Oz, Leo Jiménez, Avalanch (en breve), José Andrea, Legado de Una Tragedia IV…) este primer trimestre del año nos trajo como grandes ‘bombas’ informativas, parafraseando al ‘butanito’, la despedida de Barón Rojo para el año 2020 y la irrupción de Los Barones. Que Barón Rojo lo deje me parece una decisión de lo más inteligente, teniendo en cuenta que los últimos años el ‘mínimo común aceptable’ ha bajado considerablemente. Viendo los derroteros, es normal que Armando de Castro haya dotado de mayor entidad a su proyecto Armando Rock, del que hablamos a comienzos de semana. Curiosamente, Los Barones (esto es, la otra mitad de la mítica y legendaria alineación: Sherpa y Hermes Calabria) tomaron la determinación de volver con el legado del Barón (y con temas nuevos, todavía por descubrir) a los escenarios casi de manera coincidente. Además del inconfundible vocalista y bajista y el baterista carismático, el cuarteto se completará con el inquieto y siempre recomendable Marcelo Valdés y Sergio Rivas a las guitarras. Aprovechando la semana heavy que llevamos y la dosis de actualidad, me apetece recuperar este Guerrero En El Desierto, que fue el primer disco de Sherpa tras quince años alejados de la primera línea.

Lee el resto de esta entrada

Antonio Flores – Cosas Mías (1994)

Antes incluso de conocer la canción ‘Mártires del Rock’, siempre he tenido una especial inquina o rechazo a quienes convierten en moda y genios a los artistas al hilo de su muerte, más si cabe cuando hay detrás un suicidio. El ejemplo máximo es el de Nirvana, que no me hacía demasiada gracia en su momento (aunque les salvaba muchas cosas) pero se convirtió en rechazo tras el balazo de Kurt Cobain. En la lista hay muchos más. Quizá sea porque los accidentes mortales (Jesús de la Rosa) han robado tanto talento al arte que me parece ‘injusto’ que otros precipiten su final. Hablo desde el punto de vista artístico, que ya en las enfermedades personales que empujan a ello, habría que analizar caso a caso. El tema es que, no tanto por la muerte precipitada con barbitúricos y alcohol ingeridos con ese fin por el dolor de ausencia de la muerte de su madre, dos semanas antes, a Antonio Flores le cogí una de esas tirrias irracionales por el tema de ‘la moda’. Parece que tuvo que morirse para que le valoraran como merecía. Las cosas, en vida, por favor. El hijo mediano de Lola Flores y El Pescaílla encontró el éxito demasiado tarde, cuando su vida interior estaba rota y sentenciada. El caso es que con el paso de los años limpié mis oídos de prejuicios y, hoy, que se cumple justo un mes que perdí a mi padre, le entiendo más que nunca.

Lee el resto de esta entrada