Archivo del sitio

Reincidentes – En Directo Tras La Cuarentena

…y casi que se intuye decir aquello de ‘primera parte’, tal y como van las cosas… Anda la formación sevillana, que ha sido ejemplo siempre de perseverancia y de pundonor frente a cualquier sobresalto, afrontando un año difícil en el que, además de la pandemia mundial que nos trae de cabeza a todos (más todavía, a los más desfavorecidos, aumentando las desigualdades y arriesgando futuros y esperanzas) han tenido que ver la pérdida de amigos cercanos y vitales en sus inicios, como es el caso del saxofonista Selu (principal ideólogo de Pedrá, el disco que finalmente saldría bajo la marca de Extremoduro para poder ser publicado) y del productor y gurú de casi todos sus discos, Juanjo Pizarro (a quien rendimos modesto homenaje recordando el segundo álbum de la banda Dogo y Los Mercenarios). Dos reveses que se han cruzado en una incesante (también como es habitual) actividad del grupo, que se había embarcado en la publicación de singles individuales, primero con un tema dedicado a quienes hacen frente al Covid desde la indigencia, después con un ‘split’ de tema inédito más versión con su paisano Capitán Cobarde, con la puesta en marcha de una gira ‘Radicalmente Acústica’ y, también, con la edición digital de este concierto en directo que recoge su actuación en streaming en el festival argentino Cosquin Rock, uno de los más importantes del punk rock de todo el mundo. Su actuación se realizó en la sala Mandalar de la capital andaluza y eso es lo que recoge este modesto trabajo que, con apenas nueve temas, sí que simboliza la resiliencia y la actitud inquebrantable de una banda, de veras, irrepetible. De una cepa en peligro de extinción y que, sea como sea, siempre formará parte de la historia del rock de nuestro país.

Lee el resto de esta entrada

Elefantes – Antoine

En esta corriente de mal rollo y haterismo a todo que se va instaurando como un virus mucho más silente y contagioso que el que nos ha marcado en los últimos diez meses, hay una china en esa montaña desagradable que es la de minusvalorar el legado conceptual de ‘El Principito’ de Antoine de Saint-Exupéry. Deben ser personas a las que se les ha olvidado que un día fueron pequeños. Pobres. Porque una cosa es situar el valor literario de la obra (¡es un cuento!) y otra destrozar la ilusión que durante generaciones ha provocado y la de mundos e imaginaciones que ha despertado. Es como reírse de las emociones que generan los Reyes Magos en los niños y niñas o el Ratoncito Pérez… ¡Es un cuento! Y los cuentos se hacen para soñar… y enseñar. Para quienes todavía no hemos matado a nuestro yo menor, ‘El Principito’ es una constante que nos aferra a esa candidez y a esa forma intensa de vivir la belleza, el amor y la vida. No me avergüenza reconocerlo. Llámenme ñoño, pero no por eso seré menos duro, ni menos heavy. Y, si durante 20 años, cada día, me preguntasen qué grupo podría darle forma de canción a la historia del pequeño príncipe no variaría jamás la respuesta: Elefantes. Y eso es Antoine, que ejerce de banda sonora de un musical que se puede ver en la Gran Vía y también, de manera individual, del libro. Una obra fantástica en la que le dan el toque preciso a cada personaje y reflejan con la intensidad y elegancia que se les conoce el aura necesaria a esa alma blanca, que todavía mantiene su capacidad de sorpresa… pese a que poco a poco dejará de ser indemne a la crueldad y las decepciones. Por eso releo con frecuencia el libro y ahora con Elefantes también le sumaré el disco. Sólo puedo darles las gracias eternas y desear que la gira de la obra del musical (actualmente en Madrid) me pase cerca de casa… o que aguante lo que tiene que aguantar en el tiempo. Oro más que justificado en Los Discos del Año de esta casa, con lo que completamos ya todos los que no tenían su crítica propia al ser publicados hace bien poco.

Lee el resto de esta entrada

Luter – Héroe Humano

No es una fórmula nueva y, de hecho, se ha usado de manera habitual en el mundo de la música en general y en el rock en particular. Sin ir más lejos, ayer informaba en Rock Estatal del grupo toledano Oplutón, que había lanzado tres singles, grabados en tres estudios distintos y con tres productores diferentes. Si nos remontamos a algo más que singles, tenemos a los siempre añorados (ya los echábamos de menos incluso antes que se fuera, como a los grandes amores antes de la despedida) Berri Txarrak, que se marcó tres discos completos con la misma intencionalidad en Denbora Da Poligrafo Bakarra. El autor rockero Luter (don Eduardo) presenta esa fórmula en este dual Héroe Humano (de ahí la inquietante portada, que tan bien ilustra), quizá nacido de la adaptación a las circunstancias de un 2020 tan… especial. Podría interpretarse como un doble EP, que se unen de manera aleatoria en una misma publicación. Pero el caso es que los poetas saben darle un hilo conductor a los imprevisibilidad y al final el conjunto, cinco más cinco temas, acaba teniendo una coherencia que bien le valió una de las medallas de bronce de Los Discos del Año que cada cinco de enero repartimos en esta casa, en la que lo amargo siempre ha tenido un lugar privilegiado en los paladares, como si fuese un mal necesario, indispensable, para frenar el icor de las úlceras que intentan carcomer el corazón que padece numerosos males, demasiado tiempo, demasiados golpes. Luter siempre ha sido un bastón para él, como anhelaba Bunbury. Que no falte. Y se lo reconocemos.

Lee el resto de esta entrada

La M.O.D.A. – Ninguna Ola

La Maravillosa Orquesta del Alcohol se despedía en 2019 con el reconocimiento unánime de público, crítica y colegas de profesión, además de una cifra de kilómetros y conciertos casi impensable hoy, para hacer de 2020 un año, como el buen tequila, reposado. La intención original era realizar tres o cuatro conciertos y a trabajar en disco nuevo. Pero, claro, las reglas del juego se cambiaron al compás de contagios y restricciones y los planes cambiaron levemente. Así que lo que era un año para desintoxicarse ha servido para crear un disco sorprendente, arriesgado, maduro (pese a lo manido del adjetivo en las críticas) y terapéutico desde una crudeza que a más de un oyente cogerá a contrapié. Porque poco queda de las canciones tabernarias y festivas del estreno y con el paso de los discos y la confianza en los textos y en la libertad creativa que otorga un público que ha sabido ir recibiendo los nuevos estímulos, la cosa se ha ido haciendo más densa y críptica. En esta entrega, que se hizo merecedora de medalla en Los Discos del Año de esta casa, a las letras afiladas de David Ruiz se le suma la producción de Raül Refree, del que hemos hablado mucho de sus virtudes y de su pulcritud y quirúrgica precisión a la hora de exprimir desde el minimalismo (Miedo de Albert Pla, Los Ángeles de Rosalía, Firmamento de Rocío Márquez, María Rodés, Sílvia Pérez Cruz, Josele Santiago…). Hace unos días lo decía de Bunbury, si Curso De Levitación Intensivo es un álbum hijo de este año pandémico, Ninguna Ola es su exorcismo final y la apertura de una libertad conceptual mucho más arriesgada. Deambula mucho más por el alambre, haciendo del funambulismo un arte, que lo ya apuntado el en sobresaliente Salvavida (De Las Balas Perdidas). La música como ejercicio valiente. Salvemos a los creadores, los de verdad, los que están en peligro de extinción.

Lee el resto de esta entrada

Mausoleo – Absolución

Todos los años pasa que en la lista de discos del Año de la casa se cuela un álbum o dos del que no hay crítica completa, que queda pendiente. Este año, por sus fechas de lanzamiento, la cifra se ha elevado a cuatro (Elefantes, La MODA, Luter y Mausoleo) y, tras dar salida la semana pasada a varios libros que tenía pendientes, en los próximos cuatro días vamos a rendir la condición y el merecimiento de dedicarles una crítica propia e individualizada. Empiezo con los valencianos Mausoleo, trayendo el texto por el que justificaba que fuera una de las medallas de plata. Me tomo tan en serio esta lista que apunto y marco todos los discos a los que dais votos y que no he escuchado para conocer, aprender, descubrir… Para que esta lista tenga la máxima autenticidad posible. Además, después de tantos años por Twitter y redes, hay personas en las que confío todavía más en su criterio. Y si el amigo FranJ91 me daba la alerta con este álbum, sabía que algo tenía que tener. Y tanto que es así. Cuando les di una escucha a estos escasos 24 minutos y tuve claro que tenía que estar. Los ingredientes son conocidos: postpunk de aires lúgubres, que nos conectan a Décima Víctima, también la afección vocal de Germán Coppini, el soniquete rítmico de bandas como Derribos Arias y su natural conexión con Glutamato Ye-Yé en su lado más negro. Pero también de Viaje a 800 o 713Avo Amor, imprescindibles en esta casa. Del lado guiri, está claro que las referencias conectan con esa afección lánguida de Killing Joke y tantos otros. Un álbum que tan espectral que casi parece demodé, si me apuran, pero que demuestra que la calidad no tiene fecha de caducidad y que no es necesario siempre estar inventado nada cuando las cosas se hacen con calidad y conocimiento. Hoy lo he vuelto a reescuchar tres veces y cada vez me convence más.

Lee el resto de esta entrada

Bunbury – Curso De Levitación Intensivo

No le molesten. Con estas tres palabras terminaba el pasado 5 de enero el texto con el que argumentaba la merecida medalla de oro en Los Discos del Año 2020 para esta casa para Posible, el disco que lanzó el pasado mes de mayo. Vale que viene azuzado por su manager Nacho Royo y la ausencia de gira por causas covídicas pero, a la vieja escuela, como ya casi nadie hace, como en los tiempos de su admirado Dylan, Bunbury se marca la machada de publicar dos discos de temas inéditos el mismo año. Como si fuera una dupla de Self Portrait y New Morning, Planet Waves y Before The Flood o Desire y Hard Rain. Por cierto, todos los títulos podrían ser perfectamente válidos para la pareja de figuras del maño. Y es que Enrique está enfadado. No se le nota de manera descarada como podría pasar con un Andrés o un Loco, porque su profesionalidad es extrema hasta para mantener la educación siempre en niveles casi estoicos. Por eso, no me atrevo a decir el grado, pero se intuye que mucho. Tiene motivos para ello o, al menos, es admirable que todavía mantenga la capacidad de indignación y sorpresa ante la masa deforme que espera cualquier resbalón o salida del guión de lo que se considera lo correcto para empezar con la lapidación y escarnio público. Nombres sobran. No hay un solo día en el que más de una ‘tendencia’ venga de lo que ha dicho tal o cual, o lo que no ha dicho… o lo que se han inventado. Entiendo a Enrique. Y lo digo desde la más cómoda posición de quien ha logrado sobrevivir al margen de haters durante todos estos años de exposición más pública (salvo un par de amenazas de punkis de esos que son tan antisistema como su beneficio propio requiere, alguna que otra banda a la que le debió sentar mal alguna bolsa de algo o por el error cometido a la hora de analizar en su día el fin de Barricada). Así, Curso de Levitación Intensivo es el honesto y respetuoso desahogo de un buen artista y un artista bueno, que el orden de los factores, en este caso, no siempre da el mismo resultado.

Lee el resto de esta entrada

Whisky Caravan – No Sueñan Fantasmas

Les llevo siguiendo la pista desde su debut. En poco más de tres años por esta casa han pasado críticas a su primer disco, Donde Ella Duerme; a su más arriesgado y casi grabado a vuelapluma Lo Que Nunca Encontraré; y el más desencantado y corpóreo La Guerra Contra El Resto. También tuve la suerte de ver aquella gira de ciudades junto a los siempre necesarios Gritando En Silencio y en un Viña Rock. No sé si lo habré escrito alguna vez pero escuchando y viendo este No Sueñan Fantasmas, su primer cedé y deuvedé en directo, no tengo la menor duda de que Whisky Caravan es de esos grupos que, nacidos en otra década, serían un grupo de grandes recintos. Lo malo es que les ha tocado lidiar con los tiempos que son y casi parecen impensables aquellos logros para una banda que sencillamente hace rock, a secas. La sobriedad de las líneas rítmicas, la concreción de la guitarra, la innegable capacidad magnética de su vocalista… Son muchísimos los ingredientes que hacen de la banda de la caravana del whisky todo un resquicio de que las líneas maestras siguen bien conservadas e incorruptibles por si, alguna vez, los vientos de cambio soplan a favor haya quien hubiera mantenido los cánones del rock oscuro y emotivo (que no gótico, por supuesto) a salvo. Para días de niebla y desencanto. Cuando no se encuentra salida en ninguna dirección. El CD y DVD se edita en un tipo de formato ‘jodón’, esto es, que no llevan los mismos temas uno que otro, pero recogen el concierto ofrecido el 18 de enero en la sala Joy Eslava de la capital, con ‘entradas agotadas’ en la puerta. Quiera la suerte que nos dejen tener más rondas.

Lee el resto de esta entrada

Rozalén – El Árbol y El Bosque

Que no se le puede caer bien a todo el mundo se va a aprendiendo con el paso de los años. Por desgracia, en una sociedad acelerada en lo que todo va más rápido de lo que debería, hasta casi que en las guarderías se va teniendo noción de esas lecciones. Esto se acrecienta con el paso de los años. Pero si eres un personaje público, además, te exigen que vaya en tu ‘nómina’ el sacar buena cara y tomarse con educación y calma las consideraciones de trolls enajenados y polarizados. Y, claro, hay que ir haciendo callo con el asunto para que te afecte lo justo o, mejor todavía, nada. Para los casos de egolatría enfermiza (coloquen en sus mentes el ejemplo que tengan más a mano) la cosa es bien sencilla pero, oigan, para quienes viven en ese ensoñador romanticismo utópico de creer que en el fondo todo el mundo es bueno, pues la realidad le va dando cucharadas de sopas en servicio de dos en dos tazas. Así, Rozalén se ha ido forjando su camino recogiendo más amor que odio, pero también soportando el lado oscuro de la fama (y el compromiso social, este es el verdadero ‘problema’). Un trance que relató a la perfección con ‘honestidad brutal’ que diría aquel en su libro Cerrando Puntos Suspensivos, del que ya hablamos en su momento (os dejo lo mucho escrito sobre Rozalén más abajo, como siempre) y que ha ido supurando poco a poco. Si a ello sumamos que las canciones de este disco se han ido forjando y tomando su forma definitiva durante los meses de confinamiento más duros, nos encontramos con un álbum que, lejos de seguir la senda de mensajes esperanzadores de dentro a afuera, mira hacia dentro para sanar y explorar la interioridad. Un desarrollo lógico al haber pasado tanto tiempo con uno mismo meses atrás. Porque El Bosque está hecho de muchos individuales árboles.

Lee el resto de esta entrada

La Polla Records – Levántate y Muere

Empezaré reconociendo que llevo como diez años diciendo que soy más del Evaristo de Gatillazo que el de La Polla Records (LPR). Quizá haya varios motivos que me hacen pensarlo. En primer lugar que no viví de lleno la época de la mítica banda. Cuando empecé a estar metido de manera profesional y, por tanto, uní mi afición por descubrir discografías, sumado a todo el material nuevo que tenía que escuchar, La Polla se despedía con el álbum El Último (El De La Polla)… y me gustó, sí. Pero escuchar los viejos discos, alejado de la mitomanía de vivirlo de modo coetáneo no me terminaba de convencer. ¿Culpable? Claro está, unas producciones defectuosas, falta de medios, grabaciones hechas de prisa y corriendo. Claro, estaba la leyenda, se comprende su importancia en el contexto, las canciones son mitos andantes… Pero luego veía a Gatillazo en directo y ese sonido bombástico, ese ritmo acelerado casi hardcoreta… me hacía tenerlo claro. Así, fueron pasando los años y siempre alabé que, lejos de vivir de las rentas y el cuento, Evaristo hacía todos sus conciertos con 40 temas de su banda y tan solo 3 o 4 miradas al pasado. Con lo fácil que le hubiese sido seguir exprimiendo un repertorio antológico… Ese mérito será siempre digno de elogio. Como lo es en el caso de los Erentxun, Ferreiro, incluso Bunbury durante unos años y otros tantos que emprenden un camino lejos del nombre, la banda y los temas que le han hecho famoso.

Lee el resto de esta entrada

Lendakaris Muertos – Miedo A Un Planeta Plano vol. 1

Siempre han sido necesarios. Tomado como un género menor, incluso en la música clásica con las óperas bufas, en el teatro con los sainetes o en el cine, la canción humorística siempre tendrá un hueco fijo en esta casa por lo necesario, por lo reconstituyente y por lo que aligera la mala hostia generalizada con la que uno se tropieza en prensa, radio, televisión, redes sociales, cafeterías, taxis, vecindarios, llamadas telefónicas… Y, por si hiciera falta recordarlo por enésima vez: no es necesario estar de acuerdo en plenitud con cada una de las letras ni los chistes. Ni que todos sean de un nivel de excelsa inteligencia… es una cuestión de actitud. Si esa mirada afilada es una constante habitual para bandas como Mamá Ladilla, El Reno Renardo o Lendakaris Muertos, estaba claro que una situación como la generada por la pandemia del Covid-19 también tenía que tener su particular punto de vista o, mejor dicho, unas cuantas coplas alusivas. Los de Juan Abarca ya se marcaron un pequeño single de dos temas (‘Epístola’ y ‘Saludos Cordiales’) y los del Reno hicieron lo propio con una canción, de casi 6 minutos de lo que tenían tanto que decir que hicieron dos versiones con letra cambiada, ‘Nueva Anormalidad’. La respuesta lendakárica no se ha hecho esperar demasiado y viene a darle una capa de masilla a los planes rotos por las medidas covídicas, si tenemos en cuenta que iban a publicar un poderoso nuevo LP, Spainkiller, con su correspondiente gira de salas. Miedo A Un Planeta Plano vol. 1 son un intro y tres temas temáticos que, vale, se queda en seis minutos, pero nos valen.

Lee el resto de esta entrada