Entrevista: «Nueve Tuercas invoca imágenes diferentes y ha tenido muchas fuentes de inspiración, pero a la vez es un fenómeno muy espontáneo»
Como saben aquellas personas que moran por esta casa desde el principio de los tiempos de su apertura, aquí me gusta traeros las bandas fundamentales y punteras de nuestra escena rockera, pero también otras cosas variadas que me apetece compartir según distintos motivos. Ya sean grupos emergentes, ‘salidas de tono’ que miran hacia otros estilos alejados del rock pero con esa fuerza, rarezas, apuestas arriesgadas o que nacen desde el comienzo con la absoluta ausencia del menor atisbo comercial o de accesibilidad… Y todo ello puede que confluya en este interesante y denso proyecto que nace bajo el nombre de Nueve Tuercas (aunque en realidad es una evolución más de su creador, Miguel Laguna Crespo) pero que viene a ser Sistema De Sonido Nueve Tuercas con este primer trabajo bajo esa etiqueta… Báilale a… Nueve Tuercas. Y sí, he de reconocer desde el inicio que es una propuesta de difícil digestión pero, como ocurre con la literatura más compleja o el cine de autor más lacerante, una vez comprendido su universo, su código, su necesidad expresiva, acaba abriéndose en su esplendor conceptual para encontrar la belleza en la rareza, en el margen de lo convencional. Personalmente me ha evocado buenos recuerdos de otras referencias y, tras traeros la crítica del disco la semana pasada, ahora os traigo una extensa y cuantiosa entrevista. Salud.
¿Quién es Miguel Laguna Crespo y cómo se zambulle en un aspecto creativo tan extenso y variado hasta nuestros días?
¡Saludos a todos!, bueno yo nazco en Madrid y de aficiones en mi niñez lo que me gustaba era el Cine y un poco el Cómic… la música en sí me agradaba pero pertenecía más bien al trasfondo de mis Padres como oyentes y testigos de la llegada del universo Rock a España.
Mi Padre solía poner música en casa los fines de semana y con eso transmitía muy bien la tradición Rockera/Popera desde los primeros 60 hasta finales de los 90.
Entre los 14 y 15 años ya me voy aficionando a la música, primero al Rock Español y muy pronto conozco gracias a mi Padre, la música Punk Británica, que fue la que más me impacta de todas y de ahí me adentro intensamente en el movimiento durante 10 años. Viví gran parte de sus múltiples facetas, la estética, las versiones 77″, Hardcore, Siniestra… el Fanzine como modelo literario rápidamente producible… por esa época me pongo a aprender Bajo y Guitarra a la vez, años 2001-2002.
La historia musical comienza con Miguel y los hesputos mutantes que ya de por sí era un grupo incatalogable, porque al principio te mueves en un post punk al uso y después te pasaste al sinfónico. ¿Por qué desde los inicios expresas esa inquietud tan heterogénea?
«Miguel y los hesputos mutantes» es sí, mi primera experiencia solista, antes de ello estuve en la banda Punk «Basureah».
Fui incorporado a este proyecto en 2004 por Sebastián Momblant que era además el que puso el nombre al grupo, ensayamos durante dos años y se sumó Alejandro Gonzalo Vaca para ser el cantante. En 2006 Sebastián abandona Basureah y la banda se reconfigura asumiendo yo la total autoría de los temas que se iban a componer en adelante. Entran Alonso González Llana al Bajo y Adrián García Fresno (alias Boyuyo) a la Batería. Empezamos a dar conciertos como trío en Enero de 2008 porque Alejandro se va poco antes.
En el momento del final de Basureah en Diciembre de 2009, se habían grabado 4 discos y dos singles, ésta fue una banda muy agresiva y fructífera, pero nos faltaba visión de asociación y compromiso, como digo, yo compuse todas las canciones excepto «Pena» en la que Alberto Serrano Sanchís (de la banda Rap: Ceel&Woka) escribió gran parte de la letra.
Y así, empiezo inmediatamente con Miguel y los hesputos mutantes y el primer disco «La Pesadilla» de 2010 tuvo bastante difusión por medios radiofónicos, a la gente le gustó mucho y fue un salto cualitativo tajante, con una grabación larguísima y problemática. Después vino «Transición: viajes y sombras» en 2011 que es seguramente mi disco favorito de todos y que supuso la evolución al Rock Progresivo, comento un poco al respecto:
Cuando analizé a finales de 2010 (Terminado «La Pesadilla») los acordes tempranos para la creación del siguiente LP, me di cuenta de una clara tendencia Progresiva que sobresalía y por eso me dediqué durante varios meses a escuchar todas las bandas de Progresivo que pude, Yes, Emerson Lake and Palmer, Camel, John Wetton, Banco del mutuo Soccorso y tenía cierta ventaja, porque ya me encantaban de mucho antes King Crimson y Genesis, ya que era de lo que se escuchaba en mi niñez por casa, así que sólo era tirar un poco más del hilo y terminar un proceso de escucha que en realidad ya estaba empezado 20 años antes.
Aparqué lo máximo posible el Punk o el After-Punk, sólo quería escuchar Rock Sinfónico y cuanto más arriesgada o dura fuera la propuesta mucho mejor.
La composición de «Transición: viajes y sombras» fue muy emocionante, lo grabé, se edita, sorprende bastante positiva y negativamente y después para 2012 dejé por un año la música casi del todo, estuve flirteando con Sectas y con movimientos religiosos diversos.
Por si fuera poco, después de esa etapa trabajas con las sintonías, cortinas y efectos que preparas para el programa de radio Rincón La Fábrica, ¿la vocación por transmitir emociones a través de la música te vino, por tanto, de esa experiencia radiofónica?
Bueno yo creo que eso va en el mismo momento en que uno se pone a aprender Guitarra, la conexión con las emociones y la creación de otras nuevas, y también olvidarse del nombre que llevan asignado, todo esto va sellado en la motivación genuina. Era algo que en la generación aficionada al rock de los 60 y 70 fue muy importante. Me acuerdo perfectamente en Madrid, del ritual básico de Ellos, amigos de toda la vida de mis Padres, sentados a la mesa en corrillo y escuchando a cualquiera de aquellos virtuosos de la Guitarra, de la Batería, del Bajo… Hendrix, Cream, Blackmore, Pastorius…y el Tabaco a todo trapo, una atmósfera muy especial y agradable, te contagiaban su pasión y te educaban en ello.
Durante mi aprendizaje permanente con los instrumentos, recibí algunas clases con Profesores pero la verdad que soy autodidacta fundamentalmente. Volviendo a lo que me preguntas, en 2013 se me hace por tanto muy importante la búsqueda de expresión y en algunas fases como no se puede estar todo el día tocando la Guitarra desgraciadamente, ésta misma busca otros caminos y de ahí vino «Rincón la Fábrica», el programa de Radio.
Comprendí que había posibilidades y un espacio de acción potentísimo en la radiodifusión, conjugué la literatura con la música durante meses, con un método bastante estricto: escribiría los relatos la misma semana en que serían emitidos, unos días antes, a toda prisa y a toda presión, porque si tienes una idea para algún relato y está un poco flojilla, este proceso lo que hace es ayudar a crear un personaje nuevo, un estímulo de energía en la ecuación, que ya en primera fila de influencia destruye o desvalija al anterior, al argumento que era mediocre, y que ya no lo será por supuesto, sino que brillará con fuerza nueva y así el Guión prosigue incluyendo elementos nuevos y enriquecedores.
Hice 3 temporadas y se terminó en 2015. Además pude colaborar con gente fantástica, personas como Antonio Reverte Lucena o Raúl Lacasa Lázaro de «Terror y nada más», tanto yo en sus programas como ellos en los míos. Con Raúl Lacasa coincidía en muchos aspectos y fue el que escribió el prólogo de mi primer libro Fábula en 2016.
Desde los comienzos te especializas en construir conceptos a través de la música. Llegaste a hacer la banda sonora de una obra de radioteatro de terror que no llegó a locutarse…
Hice una primera versión del guion con la intención de producir la obra con actores de radioteatro, en aquella época el género estaba revitalizándose y cada semana encontrabas en internet Seriales nuevos de todo género, pero el terror y la ciencia ficción siempre tienen un campo muy prometedor y existía una interpretación interesante de los clásicos junto a mitos contemporáneos, el cómic, la tecnología, los Vampiros… el contacto entre creadores lo recuerdo muy directo, de ahí salían fácilmente colaboraciones que potenciaban mutuamente la propuesta de cada uno.
Mi guión en concreto era una adaptación inspirada en el expresionismo Alemán de los años 20, entre 2014 y 2015 formé parte de una compañía en preparación que quería producir exclusivamente radioteatro y les gustó mi idea, la cual reestructuraron para que quedase acorde con ciertos cánones e hicieron un muy buen trabajo, de ahí decidí grabar 8 canciones como banda sonora y terminaron siendo 4 con letra y 4 instrumentales.
Lo que pasó es que la compañía se disolvió al poco tiempo lamentablemente y la obra no se produjo. La B.S.O. fue recuperada unos años después renombrando sus títulos en los discos «Rarezas» de Nueve Tuercas, aunque en la radio ya utilicé alguno de ellos como fondo musical.
Nueve Tuercas a todo esto, empieza siendo la firma de todas las sintonías Jingles etc, fui liberando canciones poco a poco.
Como Nueve Tuercas todo se multiplica y canalizas el rock, con el progresivo, tu querencia sinfónica, incluso una ópera rock sinfónica y conceptual que no has grabado… Todo ello de 2013 a 2020 aproximadamente…
Si, llega un momento en 2014 que Nueve Tuercas como firma musical consigue definirse en un proyecto y grabo un primer disco y varios singles, voy recuperando el Progresivo puro en «Historias de la calle de abajo». Tanto en el primero como en el segundo se nota mucho la adherencia a Rincón la Fábrica por los títulos y sus textos, muy dramatizados. A partir de 2018 con «A la sombra del Árbol» cambia la cosa a una experimentación con el folclore Español que dura hasta 2020 con «Poema a la Luna».
Con éste «Poema a la Luna» pasa que a nivel de producción se alcanza una cota satisfactoria y empiezo a considerar que Nueve Tuercas necesita presentarse en vivo y me pongo a preparar su promoción previa con el fanzine «Amanecer de la Aurora».
Antes siquiera de buscar ningún músico, me olvido del tema, ya que en esos meses de 2020 no había manera de encuadrar ninguna cosa y prefiero componer un quinto disco siguiendo la orientación de «Poema a la Luna», lo cual por un lado se vuelve abrumador ya que el esquema está viciado y las melodías se me repetían. Al final consigo como dices, terminar una obra sinfónica con la ayuda no obstante de varias melodías de archivo inéditas de mi época en Miguel y los hesputos mutantes.
Es precisamente esa ópera la que es, como me gusta decir, virtud y a la vez defecto, porque provoca que después de ella sientas un vacío creativo… ¿Sentías que habías tocado techo y que no podías volver a hacer cosas más sencillas, menos complejas?
¡Claro! el error es creer que hacer algo complejo es tocar techo, por entonces la crisis la sufro simultáneamente junto a otro factor, el redescubrimiento feliz de el estilo Industrial, Cyberpunk o Techno, música cantada en otros idiomas etc.
Por lo tanto padecía componiendo pero disfrutaba escuchando tanta música nueva que al final me pongo a probar Riffs disonantes, estructuras primitivas y mucha velocidad. Por ejemplo la cara B de uno de los últimos Singles «Como una Explosión», iba a ser una reescritura incendiaria de el tema «La Estrella» de 2020. Luego la desarrollé y ya no comparte ningún reciclaje ni similitud a priori, son dos piezas 100×100 distintas, pero el concepto de resurrección estaba ahí por supuesto y me entusiasmó la idea de un Nueve Tuercas reiniciado con la electrónica dura.
Y ciertamente cualquier canción Punk que yo haya compuesto en 2007 como «Guerra a los Idiotas» me fue mucho más difícil que el sinfonismo de «El color de la Primavera» por ejemplo. El Punk es un estilo demasiado infravalorado.
En todo caso termino esta obra Sinfónica en 2022 y al comprobar en cuestión que Nueve Tuercas tiene de momento otros planes, la guardo en archivo.
¿Sueñas con quitarte la espina y poder grabarla algún día?
Claro que sí, será grabada en algún momento conforme al formato que ya tenía previsto de antemano, simplemente consideré que sería más rompedor y divertido reinventar a Nueve Tuercas. En aquel momento me fui al estudio a grabar el single instrumental «Tour imvorletzenzug – Alternativmix» (Recorrido en el Tren penúltimo – mezcla alternativa) que tuvo alguna otra versión hasta que ya me pongo muy en serio con el concepto de «Báilale a… (Nueve Tuercas)».
Volviendo a lo último, es la música electrónica y las bases programadas lo que, de alguna manera, te salva del bloqueo… Y buscas esas nuevas fórmulas de expresión mutando Nueve Tuercas a Sistema De Sonido Nueve Tuercas. Explícame sobre esa mutación…
Era coherente con los pasos que antes comentaba, una gran oportunidad de revivir la gran capacidad expresiva del Punk y aliarla ¿porque no? definitivamente con las posibilidades infinitas del Progresivo, que anima a crear estructuras y ambientes increíbles sin ningún complejo, el cambio de nombre se me ocurre poco antes de la salida del disco, me parecía un sobrenombre acertado y lo que me tenía obsesionado era el significado del «Baile» en sí.
Reflexionando sobre posibles problemas del Rock para mantener un ritmo de consumo satisfactorio entre sus fanáticos, pienso en el éxito de la música que se reproduce en miles de Bares y Discotecas aquí en España y la explicación es que uno o más tipos de danza producen una experiencia tan poderosa que motiva al público a culturizarse con ella, obedecerla y ya con eso el pulso de negocio, echa a andar direccionalmente. Con Nueve Tuercas quiero identificar espíritus naturales del Rock que aún estén por venir a este mundo y que se traduzcan en un tipo de danza, por eso simplemente invito a los no conversos a acercarse.
Por lo demás dejo que los cambios se formen por sí solos, desde 2021 ya tenía claro que el proyecto se estaba transformando en algo distinto.
¿Cuáles han sido las bandas o creadores que te han inspirado en esta nueva etapa?
El industrial por ejemplo ya era un género que escuché en ciertas bandas, pero a partir de 2020 viví un fenómeno similar al del 2011 que contaba antes, la música electrónica y sobre todo cuanto más minimalista mejor, era un antídoto perfecto para la situación que había vivido, diría que bandas como D.A.F., Fehlfarben, Laibach, la «Neue Deutsche Welle» en general pero incluso también conocer la obra de cantantes como Ofra Haza me ayudó a comprender que la diversidad creativa tenía que ser un factor de desarrollo en sí mismo.
También el Cine de animación, las performance extremas y alternativas y el Teatro tanto clásico como experimental son algo que tengo muy en cuenta.
En cualquier caso, es cierto también que la batería suena muy orgánica, muy ‘de directo’ y tiene una fuerte presencia, a veces con un patrón rítmico que sigue bebiendo de estructuras del rock, aunque los arreglos de sintes sean electrónicos, ambientales o progresivos.
Bueno por un lado me interesan los contrastes, 6 canciones tienen Bajo real, hay alguna intervención Guitarrera y la decisión de que el sonido de la batería sea (además de programada) orgánico, me sirve para que haya una variedad sonora y también muestra que Nueve Tuercas de cara al directo puede tener una configuración mixta: Instrumentación real junto a Electrónica pura, puede que un poco también como adelantas, la rítmica de éste disco mantiene cierto esquema Rockero.
Yo en lo que me tomo mucho tiempo es en componer, y por eso cuando me lanzo a grabar en el estudio intento que el proceso sea lo más dinámico posible, no me gusta nada probar efectos y sonidos largamente durante el tiempo de grabación, porque en mi caso rompe la sintonía y siento que no aprovecho bien la hora contratada. Se puede convertir en una distorsión estresante. Concibo el acceso al estudio como el entrar con calma a una carrera emocionante y muy determinante, porque es tu inversión y necesitas aprovechar cada minuto.
Desde el comienzo has apostado por ser una banda de un solo hombre. ¿La música electrónica quizá ayuda a reforzar ese concepto unitario?
Si, no es que yo recurra de manera estricta a ir cargando siempre mi trayectoria como solista, de hecho queda pendiente concertar algo con una banda completa, pero en «Sistema de Sonido», francamente las bases van a ser así por una buena temporada al menos. Estaré yo sólo, tanto al frente de la grabación de discos como para los espectáculos que realice. Nunca se puede descartar una opción diferente en todo caso.
En cualquier caso, estamos ante muestra parcial de una obra mucho más compleja. Báilale a… (Nueve Tuercas) eran más de 20 temas de los que solo se ha dado a conocer una parte…
Tenía la previsión de grabar un montón de temas sí, aquí hubo por lo menos 3 factores cruciales que empeoraron el rendimiento explícitamente. Uno el tiempo, mi Mujer Karen y yo, nos íbamos a mudar lejos de Madrid y había muchos preparativos por delante, la mudanza etc.
Otro fue el presupuesto destinado, al haber temas de una complejidad considerable no me podía permitir el tipo de producción, aún siendo minimalista, para tanta música.
Y por último la transición técnica, o sea, yo durante muchos años con el teclado, tenía una técnica más que nada eficiente de cara a crear colchones armónicos, pero con estas canciones hace falta una destreza técnica muy considerable y subestimé esta parte. Por eso tuve que adecuarlo a mis capacidades por aquel entonces. Quizás podría haber grabado todo con Guitarra y Bajo, desistiendo de tanta electrónica y el resultado hubiese sido más relucido, pero eso era contrario a la filosofía del Sistema de Sonido. Una vez más, quería sintetizadores y movilizarme a mí mismo a la experiencia básica e ideal del Rock ‘n’ Roll, empiezas algo nuevo, defiéndete con lo que tengas a mano, por esto es el debut de una nueva etapa.
De los 19 temas que llegaron a grabarse terminan 10 en «Báilale a…» y al final no ha sido tan mala idea porque la colección de Singles Progresivos con otros más Pop está mejor balanceada que en la idea original. Luego hubo otras cinco instrumentales que estaban en un estado de acabado aceptable y que entraron en un E.P. llamado «Egyuj Bort» firmado con mi propio nombre: Miguel Laguna Crespo.
En los textos se aprecia una mirada crítica, descreída, intensa, quizá distópica y a veces química de la realidad. En ese sentido, ¿has buscado que los textos tuvieran esa sensación de alejamiento, de frialdad acorde a la nueva expresión musical?
Puede que sí, una parte de los textos son una contestación necesaria a «Poema a la Luna», todo está en un escenario diferente y lo anterior quedó carbonizado. No es que reniegue de mis trabajos anteriores, de ninguna manera, estoy contento con ellos y les encontraré el espacio adecuado para defenderlos en directo y demás.
Lo que pasa es que era necesario plasmar una lógica espontánea en esta Transición y así me salió. Por ejemplo una de las frases más fuertes que no llegó a hacerse letra era «La Estrella ha explotado» y en el puente de la canción «Báilale a Nueve Tuercas» se dice «Una ceniza caerá ante tí».
«Señores del tiempo» o «Perfume» resolverían este dilema de decepción y autodescubrimiento positivo, luego hay textos como «Crisálida», «Tren» o «Caleidoscopio» que fueron escritos muy rápido porque ante el bloqueo angustioso de no saber qué escribir, inventaba una palabra y la desarrollaba hasta alcanzar la letra completa, a veces mismamente de camino al estudio, de nuevo con presión pero con mucho entusiasmo contenido.
Otra de las cosas que me han llamado poderosamente la atención ha sido la línea melódica vocal de la mayoría de las canciones, declamadas con energía, rozando más el spoken Word y el recitado que lo que es propiamente cantar. ¿Imagino que ese es el efecto que querías buscar?
Nueve Tuercas invoca muchas imágenes diferentes y ha tenido muchas fuentes de inspiración, a la vez es un fenómeno muy espontáneo. El Sistema de sonido necesita a veces un pregonero, otras veces un cantante y otras un sacerdote, o sea muchos modos de comunicación: un portavoz, algún ser indeseable… la verdad que me he sentido mucho más seguro grabando las voces de este disco porque reflejaba un estilo con el que no había probado nunca y que quizás entronca con mi interés en el Teatro.
«Báilale a… Nueve Tuercas» creo que está definido sí, por el Spoken Word y el modo discursivo, influido por el Funk y cualquier estilo rítmico como el Industrial, que en su versión más Techno tiene un tipo de recitado que me convenció y que además comprobé que encajaba con la tradición Punk. Todos estos estilos dan para experimentar mucho y en ello estoy ahora mismo también.
A mí me gustan ciertos cantantes que seguramente la mayoría tengan una gran voz y educada, pero me interesa rebuscar aparte de la interpretación, en caminos y planteamientos vocales diferentes. Quiero saber cómo suena cada ser humano en un idioma distinto es decir, como puede sonar tu personalidad en el Francés o en el Alemán y como ésto puede despertar matices desconocidos en la mente. Con ese espíritu busqué especular con un nuevo tipo de vocalización y de hecho se grabaron varias canciones en otros idiomas.
Esta forma de tratar la voz ha sido un efecto que he encontrado y me alegro un montón de ello, porque en el fondo estaba cansado de buscar siempre la condición melódica en la voz. Ya de por sí es un campo muy exigente y cuando intentas, sabiendo lo difícil que es cantar bien en el patrón Rock, chocas con la evidencia de que compites contra un prestigioso espacio canónico en el que: –Unos cuantos colores y timbres son los que se consideran «Inequívocamente bellos»- , y en esto no me encuentro cómodo. Me parece muy bien pero éstecanon no representa mi postura ni mis objetivos principalmente.
En cualquier caso, si he cantado durante tantos años con mayor o menor fortuna, debe ser porque yo empecé en una banda dando verdaderos berridos y desgañitándome, y con el tiempo vi que… ¡Era interesante también probar con lo melódico! Si ves que te sale una canción que queda mucho mejor cantada que gritada, pues hay que hacerle justicia.
Está claro, porque tu trayectoria estos años así lo demuestra, que tu trabajo y relación con la música y la creación está muy al margen de cualquier atisbo o acercamiento comercial. ¿Crees que el público, en mayor medida, podría calibrar la gran variedad e intensidad de tu propuesta artística o ejerces la música más como una acción liberadora?
Si creo, y será una acción liberadora para ellos, el (gran) público, calibrar a Nueve Tuercas como una experiencia de diversión. Quedan aún varios temas nuevos por sacar. Aprovecho para declarar que «Rincón la Fábrica – Ediciones» con todo su catálogo activo, siempre ha sido comercial afortunadamente. Lo que pasa es que los primeros 5 años de la editorial fueron irregulares en la distribución y apenas estaba en ninguna plataforma de explotación. Con esto sufrí un gran retraso para cualquier expectativa que diseñase, había que fortalecer primero todos los cimientos.
Por lo demás todo depende del trabajo consistente y de la ética de promoción permanente que sigo, vamos que hay que seguir caminando hacia adelante y sin complejos.
Si por ejemplo para ir a grabar a un estudio pagas un dinero, ¿Por qué no vas a poder ganarlo tú mismo con tu propia obra? El mercado está ahí disponible y es muy diverso, no sólo España, el mundo entero. Yo a mi propio concepto lo llamo «Comercio y propagación», y ya está en varios idiomas. La canción «Perfume» expresa bastante bien éste deseo y tiene una letra muy bonita dedicada al público, acorde con el espíritu actual Industrial de Nueve Tuercas. Éste ha sido un tema bien recibido por los medios progresivos como el programa de radio online «El mar de los metales» de Carlos de la Fuente, que lo ha radiado en más de una ocasión, en su programa de Radio Mirage, también en Calmaria de Onda Latina… siempre se han acordado de Nueve Tuercas, como en el programa «Libertonia» que me incluyó en numerosas ocasiones.
En fin, que la misión continúa y hay que seguir en el campo de batalla.
En este proyecto tan personal e individual, ¿tienes pensado llevar a escena estas canciones o, quizá, alguna de tus otros proyectos anteriores?
Si por supuesto, con «Sistema de Sonido» puedo salir yo sólo a escena apoyado con una pista electrónica (Batería y teclados) sumando a su acompañamiento instrumentos reales, tipo una guitarra o un bajo según el tipo de espectáculo y luego mi voz claro.
Existen más planteamientos y la cosa es sólo encontrar el marco adecuado y prepararlo bien.
En Lima, Perú, donde estuve viviendo con Karen algo más de dos años ya hice unos cuantos conciertos y toqué canciones tanto de «Hesputos» como de «Basureah», siempre hay un buen momento para retomar aquel material.
¿Cuáles son, por tanto, los pasos que te planteas a corto y medio plazo? Porque tu trayectoria es prolífica y multidireccional.
Gracias por valorarlo de esa manera, este 2025 ha empezado con la promoción de «Báilale a Nueve Tuercas» y ya han salido 5 E.P.S. con varios remixes, algún tema nuevo y versiones en Alemán y Francés, también he empezado con una tienda online llamada «En la Crisálida» con merchandising, Cd’s, libros, camisetas y ropa customizada. Temática puramente de Rincón la Fábrica – Ediciones. También terminé mi tercer libro de relatos cortos: «Caleidoscopio / Crisálida».
Os mantendré al tanto de cualquier novedad.
¿Algo más que quieras añadir para terminar?
Pues que muy agradecido con la entrevista Javier y enhorabuena por tu trabajo, un saludo a los lectores de RockSesión.
Publicado el junio 10, 2025 en Actualidad y etiquetado en Actualidad, Báilale A... Nueve Tuercas, Miguel Laguna Crespo, Nueve Tuercas. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.






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