Pignoise – Las Ganas

Salvo raras excepciones –que quizá nunca lleguen a disco completo y menos todavía a trayectoria- nunca me ha gustado demasiado el punk de ascendencia californiana. No soy precisamente aficionado del equipo de fútbol donde Álvaro Benito (voz y guitarra de Pignoise) se dio a conocer. No me gustan los programas de tertulia (hooliganista) futbolística en lo que participa en los últimos años… Y ¡ni siquiera he visto jamás ni un solo capítulo completo de Los Hombres De Paco a la que daban banda sonora con una de sus canciones! Pues con todo ese mapa situacional que podría condicionar a cualquier otra persona, he de reconocer que siempre he sentido una simpatía especial por Pignoise. Y eso que, como digo con frecuencia al abordar estos temas, ha habido en la escena rockera de nuestro país algunas tendencias de difícil corrección. Una de ellas es el habituarse a ‘darle palos’ a una banda cuando su éxito le hace trascender más allá del público ‘sectorial’, como si todo lo que fuera ser conocidos y celebrados por gente más diversa y menos circunscrita a un género fuese una afrenta grave. También existe otro, más específico del mundo del punk, que es que si abusas de la melodía y no descerrajas proclamas contra el sistema, está mal visto que disfrutes de ellos por más que la velocidad de la base rítmica sea la misma o que las guitarras rujan con notable notoriedad. Sin temor a perder ‘puntos de dureza o pureza’ este nuevo Las Ganas nos ofrece once temas bien resueltos para echar un rato de lo más entretenido.

A Pignoise le pesó su propio crecimiento inesperado. Recuerdo cómo en el extinto foro de Rock Estatal, del que acabé siendo moderador (además de obtener otros galardones en los ‘referéndums’, ¡qué tiempos!) la opinión generalizada al comienzo era más positiva que otra cosa (por cierto, también le pasaba lo mismo a Sidecars).

Pero hay cosas en esta Españita nuestra que son incorregibles. Cualquier grupo de rock que empezara como algo minoritario y acabe rozando en el algún momento el mainstream llevará el sambenito para los restos. Algo así le ocurrió en su momento a Pignoise que, tras el ensayo de Melodías Desafinadas (2003) y su primer disco Esto No Es Un Disco De Punk (2005) fueron automáticamente apartados del mundillo de la supuesta autenticidad cuando les llegó el éxito con Anunciado En Televisión (2006).

Y aunque es cierto que la cosa se volvió más aperturista en Cuestión De Gustos (2007)… recopilando todo dos años después en el disco en vivo Cuestión En Directo (2009), quien tuvo retuvo y, vuelvo a lo del ojalá todo ‘lo comercial’ pase por ser canciones y discos como los que han firmado a lo largo de su carrera.

Tras celebrar en 2024 el vigésimo aniversario de su fundación con un álbum donde se acompañaron de otras bandas, a veces coetáneas, otras de ascendencia similar, otras algo más sorprendentes, y reactualizaban su repertorio con el vigor de la experiencia y contar con más medios, cerraron 2025 con la publicación de Las Ganas, su nuevo de estudio.

El disco ha sido producido por el propio Álvaro Benito, ayudado también por sus compañeros Pablo Alonso y Héctor Polo. Nos cuentan que las voces y las guitarras las grabó él en su casa, mientras que los bajos, coros y baterías se registraron en casa de Pablo. Las labores de mezcla y masterización llevan la firma de Dani Alcover.

Dicen en su promo que «es un disco conceptual que celebra la emoción sin filtros. Cada canción explora distintas facetas humanas —desde la melancolía hasta la rabia, el deseo o el miedo—, mostrando vulnerabilidad y autenticidad. Con un sonido que combina su ADN pop-punk clásico con una producción moderna, el disco transmite emociones intensas tanto musical como visualmente, con estética punk y colores que reflejan sentimientos».

Y aunque considero que ese hilo conductor no lo veo tan definido (¿qué son las canciones per se sino intentos de transmitir emociones, sean las que sean?), lo cierto es que el conjunto deja varios temas redondos, conseguidos y tremendamente bien resueltos. Perfectos, dentro de su ámbito argumental y musical.

“Por Si Todo Sale Mal” abre con las espadas en todo lo alto en un trallazo punk rockeado de poco más de dos minutos, que encierra en sus melodías vocales y guitarreras una especial aura de eterna juventud adaptada al paso del tiempo. Una aparente contradicción que sin embargo superan con creces a lo largo de todo el metraje. Acentuado en la crudeza circunspecta y reflexiva de “Atardecer”, que levanta el pie del acelerador para rubricar otro corte en el que ni falta ni sobra nada (y si no escuchen el solo de guitarra antes del último estribillo, enriquecido con mil detalles).

Resulta difícil mantener el nivel, peo es que casi parecen elevarlo en “Las Promesas Que Se Van” y “Coca-Cola”. La primera sigue en la onda del medio tiempo pero brilla de forma descomunal con el empaque guitarrero de un estribillo emotivo y emocionante. La segunda hace honor a lo pegajoso del producto, con un fraseo que tiene formas de lo más adictivas.

Dos formas contrapuestas para la siguiente dupla sobre el paso del tiempo. Del lado reposado, “Hojas En El Viento”, aunque no rehúye tampoco la contundencia del empaque, con otra letra evolutiva, bien de poso y nostalgia. Del lado veloz, un “Celos” que eleva las pulsaciones con de nuevo una base rítmica enérgica y unas guitarras vigorosas. “Las Horas Muertas” es una de las más exigentes en lo vocal, tanto por el estribillo como en una inesperada coda que es la que eleva con creces el resultado final.

De “Las Ganas” (la canción) destaco esa cierta querencia a melodías ligeramente ‘malditas’ o ‘castizas’ que encontraron en la imprescindible “Quiero”. “Mi Limón” es lo más cercano a una balada dentro del disco, sobre todo por la calma de un fraseo cantado con mayor naturalidad, aunque los truenos del puente anticipan la tormenta de un estribillo poderoso. El alargue del metraje y el evitar resolver la canción por la vía rápida la acaban dotando de unas interesantes hechuras hímnicas.

Con una melodía igualmente épica nos recibe “Queroseno”, que ira de menos a más para terminar de nuevo al galope. El cierre lo echará “No Vale Entristecer”, donde luce el espacio para la nitidez de la línea de bajo que realza la entrada a rebato de guitarras y batería, en un corolario de lo más sobresaliente. Nivelazo.

Lista de canciones – tracklist:

  1. Por Si Todo Sale Mal
  2. Atardecer
  3. Las Promesas Que Se Van
  4. Coca-Cola
  5. Hojas En El Viento
  6. Celos
  7. Las Horas Muertas
  8. Las Ganas
  9. Mi Limón
  10. Queroseno
  11. No Vale Entristecer

Publicado el enero 23, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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