Rebeliom Do Inframundo – Orgulho
Nacidos en las calles y en los locales de ensayo de Galicia, Rebeliom Do Inframundo lleva más de una década haciendo de la música una trinchera y una celebración. Nervo, Malvares, Frank Huxley, Busto y DJ Pol forman una alianza que va más allá del rap: «Es una actitud, una manera de entender el mundo», explican. Su sonido bebe del rap hardcore y de la electrónica, pero también de las raíces gallegas y de la fuerza de un pueblo que nunca baja la cabeza. «Cada tema es un retrato entre el amor y la rabia, entre el orgullo y la herida», refuerzan. Desde A Sorpresa (2012) hasta Amor ou Barbárie (2023), pasando por Lume e Rebeliom (2016) o Ilegal (2019), la banda creció sin traicionar su camino. Hoy, Rebeliom se define no es solo una referencia musical: es un símbolo de una generación que lucha, crea y chilla sin pedir permiso. Orgulho (Galunk Producións, 2026) es su último trabajo de estudio, con doce nuevas piezas que se sumergen en un viaje sonoro que no pierde intensidad y con el que, más vale tarde que nunca, les he terminado de descubrir. La gira Orgulho arrancó anoche en Barcelona y seguirá las próximas semanas en Bilbao (28 de marzo), Madrid (18 de abril) y Santiago de Compostela (8 de mayo). Sabéis que mi relación con el rap es un tanto inclasificable, así que si es estos gallegos me han llamado la atención, algo de ‘ángel’ tendrán. Sea.
Orgulho no es solo un título: «es una declaración política y vital. Es un trabajo consciente y autocrítico, un trabajo personal que sigue teniendo nuestra raíz, nuestra fuerza y nuestra potencia, pero también la madurez y la calma necesaria en estos tiempos convulsos», así lo explica Nervo, miembro de la banda.
Para Rebeliom do Inframundo han sido muchos años de esfuerzo, y nadie les ha puesto nada en las manos. Este es ya el quinto disco de la banda, y haber llegado hasta aquí es el resultado de algo muy sencillo y muy difícil a la vez: trabajo, constancia y fidelidad a lo que son. No hay atajos. Solo horas, compromiso y la convicción de seguir adelante. «Y eso, claro que sí, nos hace sentir profundamente orgullosos. Orgullosos de nuestra manera de entender la vida, de la gente que camina a nuestro lado, del entorno que nos ha formado. Orgullo colectivo, orgullo de clase, orgullo de país… y también un orgullo íntimo, personal, de saber que no hemos traicionado nuestras raíces».
Y continúa, «un disco de raíz, lleno de rabia, pasión, tradición y respeto por uno mismo y por nuestras predecesoras. El dedo que aprieta el gatillo, la bala que impacta en el pecho, la flor del tojo en lo alto del Monte do Facho. En un tiempo en el que el individualismo parece imponerse y las oportunidades se estrechan, creemos que es fundamental reivindicar el orgullo de pertenecer a una tierra, a una historia, a una memoria compartida. El orgullo de nuestras abuelas y bisabuelas, que resistieron una guerra civil y levantaron el futuro con sus propias manos. El orgullo de ser quienes somos».
“Yalah” es la encargada de abrir la docena precisamente tirando de folclore y el canto de la tradición. A su término entra todas las bases, guitarras y sonido en todo su esplendor. Los primeros fraseos se despliegan con estilo y fuerza sobre una melodía tan elegante como pasional. El estribillo destaca por el aire entre el mensaje limpio que refuerza lo coral.
Bases más contundentes, regadas de distorsión de guitarras, coros femeninos –entre el folk autóctono y lo oriental- y un punto algo ragga y un estribillo sencillo, de los de salto vertical, convierten a “Sube” en el artefacto más inmediato de este Orgulho. Más melódica o ‘comercial’ si se quiere, “Nada” completa la tripleta de inicio con una mezcla de nostalgia y unidad, con mención especial para los beats aportados por la producción de Malakkor.
Pero sin duda el tema que refleja evolución y libertad llega con “Contra Vento e Marea”, donde se mantienen los denominadores comunes de la rabia, orgullo de pertenencia y gusto por la canción con la colaboración de voces armonizadas de Fillas de Cassandra, dúo formado por María Soa y Sara Faro y que, aprovechando la nueva senda abierta por Tanxugueiras, se dieron a conocer a un público mayor con un álbum donde mezclaban folk, modernidad y mitología griega.
Casi como un interludio, directo y al grano, recoge el testigo “Gaia”, donde voz y bases y sampler de ‘old school’ crecerán en una segunda parte más disruptiva y de sabor al “Freestyler” de Bomfunk MC’s. “Carminha” en una base machacona y bailable que acaba contagiando el ritmo en una linealidad bien trabajada entre las distintas voces y los arreglos reincidentes.
Pasado el ecuador, “Di-Me Que Nom” pasa por ser ‘la balada’ de la lista con la sobriedad instrumental que requiere. El cartaginés Kaze –que batió la marca de palabras de un rap que ostentaba Enimen con “Record”– se suma a “Balas”. Su tesitura, agilidad y particular prosodia casa bien en la combinación de otro estribillo rotundo y redondo. Otro de los cenit del álbum. Pero no hay que esperar mucho para otro diamante: los coros líricos iniciales y que van regando el fraseo de “Bate Fado” enriquecen de épica un tema en el que logran un estribillo apabullante y bello.
En el último cuarto nos esperan todavía “O Mundo Tenta cambiarme”, “Cantos De Taberna” y “Qué Será”. La primera vuelve a la sobriedad y a una línea más homogénea y buscando la elegancia con sonoridad de violín… -aunque no tan acusado como aquel estrosférico Los Pájaros… de Frank T– y con solo de guitarra en la coda. En la segunda serán las gaitas las que hagan de hilo conductor entre versos, alternancias vocales y el desahogo marca de la casa. La última echa el cierre con sinuosa tensión de teclas entre el soul y el funk, completando el gustoso viaje, porque siempre es un placer dejarse sorprender y descubrir talento en ámbitos menos frecuentados.
Lista de canciones – tracklist:
- Yalah
- Sube
- Nada
- Contra Vento e Marea (con Fillas de Cassandra)
- Gaia
- Carminha
- Di-Me Que Nom
- Balas (con Kaze)
- Bate Fado
- O Mundo Tenta Cambiarme
- Cantos De Taberna
- Qué Será
Publicado el marzo 7, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Críticas Discos, Orgulho, Rebeliom Do Inframundo. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




Deja un comentario
Comments 0