Isma Romero – Tira y Afloja
De sobra conocida la imposibilidad de hablar de todo lo recomendable que se publica, he de reconocer que Isma Romero andaba por el radar de esta casa –y en los tiempos de Rock Estatal– desde que debutara con aquel ambicioso Antes De Que Esté Prohibido, allá por 2014, publicado con el soporte de Warner Music. Luminiscencia en 2017 no terminó de fraguar lo bien plantado de inicio en cuanto a repercusión hasta que en 2019 la cosa se relanzó con ese álbum ‘cortito y al pie’, donde firmó algunos duetos en Cara A Cara, especialmente celebrado el de Alfred García, pero también con Bely Basarte, David Otero o Andrés Suárez. En La Leyenda de 2021 repitió operación con Marta Soto y Coti y poco a poco, pese a que la juventud sigue estando latente, el poso y la experiencia fueron haciendo el resto. Después de un epé reposado titulado Canciones Para Curarme, Isma Romero traspasa la década en el mundo de la farándula con este Tira y Afloja que, en lo que a mí respecta, me parece el más completo de sus álbumes. Diez temas en los que ya no hay excesos de cara a la galería, ni alardes, ni esa intención –posiblemente inconsciente- de querer ‘igualarse’ a figuras limítrofes de su abanico musical. Son diez canciones que varían en ambientaciones y que se abren de forma noble y coherente para entrar en una etapa que se antoja más sólida. Tira y Afloja, por fin, trae a Isma Romero a las críticas completas de RockSesión.
El quinto álbum de Isma Romero traza un hilo conductor claro, nos cuentan desde la promo: «Una reivindicación de las carreras de fondo frente a la inmediatez, y una crítica elegante a la mala gestión del mundo digital y a la velocidad a la que vivimos, muchas veces desconectados de lo esencial. Aquí se habla del desgaste de la exposición constante, de la presión por demostrar, del vértigo del tiempo y de la necesidad de volver a la raíz. Se cuestiona la cultura del like y la prisa permanente, pero sin caer en el cinismo. Sin perder la luz. Sin perder la canción».
Grabado en Valencia y Madrid (Shark Studios, Casa Guevara, RPM, Mapa Estudios), Tira y Afloja está producido por Juan Guevara (guitarras y bajo) y el propio Isma Romero, que se encarga de voz y guitarras. Jose Bruno y Chiloe firman las baterías, Álvaro Gandul el piano, Julio Valdeolmillos las percusiones y entre las colaboraciones destaca la de El Twanguero en “Justo y Necesario”. La mezcla corre a cargo de Felipe Guevara, que también lo ha masterizado junto a Carlos Carbonell (se reparten Grammys Latinos y nominaciones varias entre ambos). El arte y diseño es de Gon Dubón y las fotos son de Sofia Lecea.
“Vuelo” abre la decena de temas como un canto de identidad con su Valencia natal, de hecho, algo de la resiliencia frente a la DANA tiene un texto que hace guiños a artistas de la tierra como el pintor Sorolla o a Santero y Los Muchachos. De hecho, las hechuras de la canción juegan en un terreno semi acústico muy cercano al sonido de dicha banda, azuzado de energía con los coros, palmas, la guitarra en melodía pop rockera y un estribillo de prosodia bailonga. Con una dinámica similar pero con más profusión de distorsión y una ambientación de coros más cercano al rock americano, “Yo Estaré” pasa por ser un notabilísimo canto de amor paterno-filial de estabilidad sin condiciones.
El tercer corte, “Defraudado”, recupera un single estrenado hace un par de años y medio con coros Santeros –de nuevo- y un medio tiempo que se desliza fácil en un pop rock clásico, que en la coda coge algo más de nervio. De la misma camada de inspiración nació “Perdiendo La Fe” que hace canción de esa sombra de desencanto que representa el desgaste de quien va perdiendo sueños con la realidad del paso del tiempo. Una madurez bien entendida y gestionada. La primera parte del disco se completa con “Ni Siquiera Me He Movido”. Un tema donde, aquí sí, se aprecia cierta libertad creativa a la hora de no tener miedos ni reparos en entrar en texturas menos arquetípicas. Escasos dos minutos bien hilvanados en una naturaleza que bien pudiera firmar gente como un Drexler o El Kanka, con coros de Bely Basarte en un bamboleo próximo a la bossa.
“Justo y Necesario” contiene el cameo de El Twanguero, guitarrista delicatessen experto en eso de la cadencia latina, que aquí le echa azufre al asunto con sus doce cuerdas. Sonido orgánico, percusión que va del bolero a la salsa de la coda y metales al final. Un tema mayúsculo. “Magnéticos” sella su punto diferencial en unas teclas muy presentes para un rock bien llevado en la contención de la energía y la pulcritud del sonido a cuenta de una historia de atracciones.
La carga de ironía más afilada se concentra en “Kokagram”, de título nada sutil, que identifica la dopamina de los likes con las adicciones blancas. Lo vacío del propio sujeto protagonista se fuerza con tarareos y lo machacón de un estribillo que acaba funcionando antes del recitado final: «Ey, apaga la pantalla, disfruta del momento, / la vida es lo que llevas dentro».
En último tramo, “Mejor Será Dejarlo Así” es un melodioso medio tiempo creciente que emociona en el solo de guitarra de la segunda parte junto a los coros, antes de la última vuelta de estribillos, iniciada a capela para rematar el efectismo. Otra de las grandes del disco. El rock and roll más furioso del conjunto lo firma “Llámame”, una de las más añejas de la lista que añade otro registro más a la variedad de un artista que pisa fuerte en su segunda década de trayectoria. Que vengan más.
Lista de canciones – tracklist:
- Vuelo
- Yo Estaré
- Defraudado
- Perdiendo La Fe
- Ni Siquiera Me He Movido
- Justo y Necesario
- Magnéticos
- Kokagram
- Mejor Será Dejarlo Así
- Llámame
Publicado el marzo 11, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Críticas Discos, Isma Romero, Tira y Afloja. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




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