Fito Mansilla – Canciones De Amor y Guerra / Manual De Salvación

Si hoy es casi una temeridad lanzar un disco, imagínense hacerlo de forma independiente, siendo un artista minoritario, doble, con 27 canciones, grabado en media docena de estudios y en un periodo de dos años, con más de una hora y media de duración y presentando dos mundo diferenciados, con sus matices individuales de por sí, y una exigencia de atención alejada de las tendencias del consumo rápido. Pues bien, eso es lo que ha hecho Fito Mansilla que, además, anda desde hace un par de años embarcado en una de esas giras sin fin, haciendo dobletes y tripletes entre localidades cercanas los fines de semana o incluso haciendo dos pases en la misma ciudad, con sesiones de tarde y otras nocturnas. Este doble es su cuarto larga duración (larguísima, insistimos). La Memoria Incendiaria fue el tercero de estudio de este cantautor rockero que cuenta también con tres epés (Lugares Perdidos, Nómadas y La Tormenta) y otros dos discos anteriores (Días Dorados y Pulsiones). Si Mansilla contó en el anterior con colaboración de postín de artistas más o menos cercanos en la propuesta, como son Jorge Marazu, Marwan y Rebeca Jiménez, además de Mara Barros en los coros y de Gino Pavone (habitual durante bastante tiempo en las grabaciones de Extremoduro) en las percusiones, ahora hacen lo propio Vicky Castelo, Fon Román (Piratas), Nano Stern y Lottar Scarlet. Nunca está de más dedicar unas palabras a artistas que, sin grandes focos, son capaces de compartir sus sueños en forma de buenas y honestas canciones.

Vamos con el tema de los estudios para ordenar y situar el contenido. Los ocho primeros del primer disco fueron grabados en Natijazz Estudios (Pinto) por Senén García, excepto el tema con Fon Román. Fueron mezclados por Santi Quizhpe en Pull Push Estudios (Madrid) salvo dos de ellos que lo fueron por Vicen Martínez en Guitar Rec Estudio (Barcelona). La otra parte lo fue en Diciembre Estudios (Madrid) por Juan González, que también los mezcló, y Borja Montenegro.

En cuanto al segundo disco el meneo es mayor. Los dos primeros fueron grabados y mezclados por Vicen Martínez en Guitarret Estudios (Barcelona), los dos siguientes por Rubén Fuentes en su casa en Toledo, mezclados por Esteban Romero en Sun City Music Studio (Murcia), el quinto y sexto por Nelo Sanz en Gone Mad Studios (Valencia) y el resto por Esteban Romero en Suncity Music (Murcia). Todas las canciones han sido masterizadas por Tomi Pérez en Safe & Sound Studios de Barcelona. Menudo risk, sin duda.

Por completar los datos técnicos, el diseño gráfico, ilustración digital y fotografía es de Víctor Lago.

Por situarnos en un marco sonoro, la escucha de este doble de Fito Mansilla nos conecta con algunos pasajes reconocibles dependiendo de las hechuras y tesituras vocales de la canción en cuestión y sus derivaciones melódicas y armónicas. Nos suena con la familiaridad del café caliente a pasajes y recuerdos de un Dani Fernández, de Quique González, de Belo y los Susodichos, de Andrés Suárez, de los primeros tiempos de Jere y algo de Antonio Vega, sobre todo en destellos de los textos. Aunque, como apunto, siempre desde un código y búsqueda propia.

Sin ser tampoco categórico en la distinción, podemos resumir en pocas palabras que el primero de los discos tira más hacia las capas sintéticas y un revestimiento sonoro general que abraza la modernidad de programaciones, teclados, electrónica sutil y melodías de corte pop-bailable sin perder el pie del suelo del rock de autor, el segundo disco es algo más crudo en las formas, menos plástico (aunque también hay teclas), con protagonismo para voces más desnudas, violín, atmósferas y percusiones más orgánicas.

Esa pátina actualizada se aprecia en la redonda “Paraíso”, mientras que “Meteosat” maneja con habilidad cierta elongación vocal con la tensión de las rítmicas, siendo una de las más inmediatas del conjunto. Destella la plasticidad bailable de “El espadachín”, la briosa energía de armazón contundente de “La traición de la banda de los tuertos” y la variedad del quinteto inicial se completa con los arreglos líricos y algunos arpegios de “Pirueta”, que conquista con las poderosas imágenes del texto.

Pauta, lineal y con cierta querencia por el folk americano más accesible, “Todo se quema”quiquea’ de forma indisimulada. Transitando por la variedad de la paleta de sonidos, “Divinidad”, con Fon Román, desempolva unos arreglos espaciales, incorpóreos y despliega las alas de unas bellas armonías y sonoridades delicadas.  Del otro lado, “Canción De Libertad” tira de aires de disco funk y “Pez Volador” hace un crescendo de medio tiempo de manual, como también lo es el influjo de la tradición de la música popular latinoamericana en “Manantial”, con Neno Stern.

En el último tercio nos aguarda el rollo de la canción americana de “Sólo nos queda amor” (titulada así, con su tilde), “Aves volando hacia el sur” y su nomadismo, la hermosa “A de Estrella” con su guitarra cruda y la pegadiza y llamativa “Hay luz”, con Vicky Gastelo.

A modo de transición se presenta la querencia esdrújula de “El gran truco”, que bien podría haber entrada en la primera parte del primer cedé y que se hace adictiva con los melismas del estribillo. Ahora sí, “Una vida” tiene una dinámica más orgánica, incluso en lo vocal, dejando sentir respiraciones, quiebros y otros aderezos propios del mundo del cantautor curtido. Mención especial para el desempeño de teclas durante todo el metraje, que también volverán a brillar, aunque con otra sonoridad en “El incendio de los sueños”, una canción atrevida dentro de su modestia. “Cercanías” hace honor a su nombre y se desarrolla con un tempo que evoca la mirada perdida en el recuerdo por el cristal del vagón.

Una canción titulada “Madre” apunta alto de salida y aquí Fito Mansilla cumple con creces lo mínimo exigido gracias a un buen diálogo de voz y piano y, más adelante, acústica y violín. “Tengo una musa” reincide en la fricción del arco con las cuerdas y es una jovial y primaveral declaración de agradecimiento. En “Mi diosa americana” se recupera la batería más directa con un compás acelerado y claramente deudor del country estadounidense. Un buen ejercicio de estilo.

“Se irá” contiene una de las letras más preciosistas y vívidas del conjunto, con un esperado crecimiento de arreglos de cuerda y teclas. De alguna manera ejerce de tránsito hacia un segundo bloque mucho más delicado con el recitado de Lottar Scarlet en “Divinidad #2” (maravilloso el piano, teclados y programaciones de Esteban Romero), que repite estado de gracia en “Dime que sí – Divinidad #3” a partir de variaciones de la pieza anterior. Continúa la frugalidad frágil en el arranque de “Los paisajes fugitivos” que, para sorpresa, crecerá hasta los metales en un colorista y animoso desempeño, auspiciado por la energía extra de las grabaciones infantiles que se incluyen en mitad de la canción.

Los fuegos finales vienen de la mano de “Canciones de amor y guerra”, que corresponde como merece con dosis de épica y melodrama y algo de lírica en los coros. El cierre lo da una pista oculta, sin título, que viene a ser una versión a piano y voz de “Pez volador”, que gana en su desnudez.

Ve echando un ojo a la agenda de conciertos de Fito Mansilla que, como digo, está siempre en ruta. A ver si se da por fin el día de verle en directo para confirmar las buenas impresiones y ver el desenvolvimiento en escena. Sea.

Lista de canciones tracklist:

Disco 1:

  1. Paraíso
  2. Meteosat
  3. El espadachín
  4. La traición de la banda de los tuertos
  5. Pirueta
  6. Todo se quema
  7. Divinidad (con Fon Román)
  8. Canción de Libertad
  9. Pez volador
  10. Manantial (con Nano Stern)
  11. Sólo nos queda amor
  12. Aves volando hacia el sur
  13. A de Estrella
  14. Hay luz (con Vicky Gastelo)

Disco 2:

  1. El gran truco
  2. Una vida
  3. El incendio de los sueños
  4. Cercanías
  5. Madre
  6. Tengo una musa
  7. Mi diosa americana
  8. Se irá
  9. Divinidad #2 (con Lottar Scarlet)
  10. Dime que sí – Divinidad #3
  11. Los paisajes fugitivos
  12. Canciones de amor y guerra
  13. Sin título (Pez volador en voz y piano)

El disco no está entero todavía en streaming, pero aquí tenéis una representación:

Publicado el septiembre 19, 2024 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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