Brava inicia con “Martirio” la trilogía de singles que publicará los próximos meses

Desde hace un añito y medio (aproximadamente) os vengo recomendado a Brava. Una banda madrileña del barrio de Aluche que hace del rock cañí, pasional, barrial, estiloso y descarado su razón de ser… Y lo hace bien. Lo demostraron en su Fina Estampa, al que no solo dediqué crítica completa en su momento sino que lo incluí entre los oros de Los Discos del Año 2024. En eso momento, no conocía siquiera a sus fundadores, Nere (voz) y Jorge (guitarra) pero entre unas cosas y otras acabaron siendo ‘la banda invitada’ a las dos presentaciones que hice del libro de Platero y Tú en Madrid y Vallekas allá por marzo. Aunque ya nos alegraron la Navidad pasada con su versión del “Turrón de Marruecos” de Raza, el grupo (renovado ahora con las nuevas incorporaciones de Jorge Crespo –bajo- y Kike Gutiérrez –batería-) inicia hoy una trilogía de singles que publicará los próximos meses. He tenido el gusto de ‘catarlo’ durante esta semana tan complicada (lo cierto es que fue el día que nos enteramos de la pérdida de Jorge Ilegal, después llegaría la de Robe) y me sigue gustando mucho el aire que tiene la instrumentación, la forma de jugar de la voz, que huya de tópicos -ahora que lo cañí parezca brotar como champiñones-.  Deja un gran sabor de boca y con ganas de seguir. Se llama “Martirio”, la foto de la noticia es la portada del single y os dejo la canción aquí, junto a la nota promocional. Salud.

Dignidad y hartazgo; pasión y enfado. Brava regresa con la navaja entre los dientes y la frente bien alta con “Martirio”, el primero de los tres nuevos sencillos que presentarán en los próximos meses. 

Tras publicar su primer larga duración, Fina Estampa (autoeditado, 2024), el conjunto de Aluche regresa con nuevos temas y nueva formación (Nerea Santotomás y Jorge Montero se mantienen a la voz y a la guitarra mientras que Jorge Crespo y Kike Gutiérrez se incorporan al bajo y a la batería respectivamente) pero con el mismo espíritu: reivindicar el barrio, lo cotidiano y el rock and roll mediante la fusión con géneros autóctonos como la copla o la rumba. 

Rock cañí, con raíces ancladas en el asfalto, que mira sin complejos realidades sociales de actualidad (precariedad, machismo), así como los sentimientos que mandan en la toma de decisiones con cierto sentido jondo. Porque, como ocurre en el flamenco, en Brava, las tripas mandan. 

Grabado en AnhellStudios de Carabanchel, «Martirio», el primero de los temas que presentan, es buena prueba de ello. Un medio tiempo visceral, entre la teatralidad del folclore y la chulería del rock and roll. «Ya sé que no hay más caminos/ni más penurias que pasar/ se ha acabao’ este martirio/ ya no voy a sufrir más», entona Nerea Santotomás “con la lengua afilá”, mientras planta cara al sufrimiento con alma coplera y cuerpo eléctrico, envalentonada por los riffs de Jorge y palmas aflamencadas. 

Como esa herida recién abierta, Brava se desangran con urgencia rockera y pasión flamenca. Su «Martirio» duele, pero es el primer punto de la aguja sobre la carne: el necesario para que esa cicatriz pueda cerrar.

Esta es la canción:

Publicado el diciembre 12, 2025 en Actualidad y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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