Cobardes – Balance De Daños
Publicado por elchayi
Casi como un metrónomo que comienza a hilvanar un patrón fijo, la primavera de cada tres años cuenta desde 2020 con nuevo álbum de Cobardes. A su debut de Ceniza y Viento publicado en marzo de entonces (sí, la pandemia) y Que Empiece El Baile de abril de 2023 le sucede este Balance De Daños que viene a ser el tercer trabajo discográfico de estudio, que salió el pasado día 10, de nuevo, como los anteriores, de la mano de El Dromedario Records. Un sello que puede presumir de muchas cosas (siempre, siempre; y que suba la Marea), de contar en sus filas con nombres propios que, en condiciones normales, deberían ser los que tomen el testigo de las primeras espadas más pronto que tarde. Hablamos de Linaje, de JJ Fuentes o, cómo no, de estos Cobardes que nos ocupan hoy. Antes de entrar en el disco os apunto que la gira de presentación arranca justo mañana (viernes, 17 de abril), en la madrileña Joy Eslava. Seguirá el 9 de mayo en Gijón, 15 de mayo en Barcelona, 23 de mayo en Pamplona, 29 de mayo en Bilbao y 6 de junio en Valencia. (Algún tema lanzaron como videoclip desde el Antzoki bilbaíno, de los últimos de la gira anterior, Maleta, carretera y Rock & Roll). Diez canciones integran el álbum: “Tu Mejor Carnaval”, “En Estado De Coma”, “Cielo y Mar” (primeros singles extraídos con sus correspondientes videoclips), ,“Mi Sueño Dorado”, “Ni Contigo Ni Sin Mí”, “Allá Donde Nunca Hay Flores”, “Ojalá”, “Vuelve”, “Vino y Besos” y “Bala Perdida”. A ellas nos entregamos, que merece la pena.
Formados allá por 2016, la alineación actual de Cobardes, como desde el primer disco, la forman Javier Janices ‘Cordobés’ a la voz y guitarra, Íñigo Álvarez ‘Indi’ en la guitarra, Ibán Sánchez al bajo e Íñigo Idoate en la batería.
El álbum ha sido grabado, mezclado y producido en los Estudios R-5 de Oricain (Navarra) por Kolibrí Díaz y Jesús Martín ‘Txutxín’ en otoño del pasado año. La masterización es de Ted Jensen en los estudios Sterling Sound.
Mención especial merece la ilustración, diseño y maquetación de Iosu Berriobeña, que se ha aplicado en crear un dibujo para cada una de las canciones, que se añaden en formato postal y son elegantes, limpias y muy expresivas.
“Mi Sueño Dorado” es el tema que se encarga de abrir la decena y, para despistados, podemos situar de inicio que Cobardes oscila, dentro de su propia personalidad, entre el rock de corte poético, algún ramalazo urbano y una forma expresiva de guitarra más cercana a las hechuras de los buenos tiempos de La Fuga. (Resumen para lectores perezosos: imaginen La Fuga de Rulo con la fuerza expresiva de la voz rasgada más cercana a Kutxi). Es un rock and roll de toda la vida, ágil, con efecto en guitarras dobladas en el último tramo instrumental antes de la repetición de un estribillo que sigue siendo el punto fuerte del grupo.
“Ni Contigo Ni Sin Mí” abre un tanto el registro para rasgar de manera más abierta, casi más a lo ‘americana’, aunque pronto la querencia por las historias de amor sin finales felices la apegan a nuestro territorio y a nuestros parajes conocidos. La belleza melódica del estribillo hace que el doloroso texto del estribillo duela todavía más. Contrastes de lija y terciopelo, de estados de espera sempiternos. Siguiendo el camino de baldosas heridas, “Allá Donde Nunca Hay Flores” destaca por el aderezo de teclas, un arreglo semi acústico que se suma y un estribillo creciente y doliente henchido y abotagado de hondas heridas.
Pero si buscan dos temas para cerciorar por vuestros ojos y por vuestros oídos (amigo Robe, siempre, siempre) que Cobardes ‘han dado el estirón’ definitivo estos son “Cielo y Mar” y “En Estado De Coma”. En el caso de la primera hablamos de un eslabón perdido entre el country, el consabido ‘road rock’ de locomotora en marcha y la ascendencia de una balada que, de tanto sentimiento, desborda emociones en un rock agreste en los rugidos de guitarras en puente y estribillo, incendiados con un manto de teclas que aportan lo suyo. En el caso de la segunda estamos ante un tema que les reafirma en un camino propio. Ese en el que ya no hay prisa, no hay efectismo, prima la canción. Una balada creciente de estribillo en el que se aprecia ese aire del mejor Rulo.
El segundo tramo también se inicia fuerte con otro de los cortes elegidos como adelanto, «Tu Mejor Carnaval». La lija vocal de Janices rasga en este medio tiempo creciente, sustentado en un armazón rockero contundente y en combinación de rock adusto con cierta luz melódica. Por su parte, “Ojalá” dulcifica la dinámica porque dentro del balance de daños del corazón dibuja algo de esperanza llevadera para los días grises.
En el tercio final, “Vuelve” reincide en las idas y venidas con otro estribillo desasosegante con mención especial para la ascensión guitarrera que nos lleva a una coda más elevada y liberadora. De melodía principal más castiza y con efectismo desde las baquetas se inicia “Vino y Besos”, un corte en el que se rentabiliza otro estribillo bien redondeado. Se encarga de concluir el Balance De Daños el tema “Bala Perdida”, que tiene algo de declaración de mano en el pecho, de despedida repasando los principios fundacionales y emocionales, dando un sabor más festivo, veloz y bailable para seguir en pie tras recontarse las heridas.
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Lista de canciones – tracklist:
- Mi Sueño Dorado
- Ni Conmigo Ni Sin Mí
- Allá Donde Nunca Hay Flores
- Cielo y Mar
- En Estado De Coma
- Tu Mejor Carnaval
- Ojalá
- Vuelve
- Vino y Besos
- Bala Perdida
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Publicado el abril 16, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Balance De Daños, Cobardes, Críticas Discos. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.
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