Nat Simons – Pregúntale a Sarah Connor
Desde que en 2021 os trajera por estos lares la crítica de Felina, el paso al castellano de Nat Simons y que fue uno de los bronces de Los Discos del Año en RockSesión de aquel año -(visto en perspectiva, hoy hasta se me queda corto-, llevamos tiempo avisando de lo que está forjando Nat Simons desde que decidió darle carpetazo a eso de componer y cantar en inglés y moverse en los territorios musicales clásicos de las variantes de lo que se conoce como ‘americana’ y pasarse a un rock más furioso, lúbrico, pegadizo, entre el glam de boa de plumas y el preciosismo más pop de tótems como Luz Casal (a quien, incluso, llegó a versionar) o la fuerza de otra heroína como Aurora Beltrán con la que, además, comparte algunas fechas en directo durante este 2026. En una constante evolución ahora apuesta por contar con la ingeniería del mejor rock and roll anglosajón, pero sin perder de vista la autenticidad autóctona –meritorio afán que del que sale victoriosa- para empacar este Pregúntale A Sarah Connor, su quinto álbum. Grabado en Nashville –sin que por eso sea el peñazo tópico- entre octubre y noviembre de 2024, el álbum fue producido por Álex Muñoz (Margo Price, John Hiatt, Nikki Lane) y mezclado por el prestigioso Jaquire King, responsable de trabajos como Only By The Night de Kings of Leon, Mule Variations de Tom Waits o The Fall de Norah Jones, además de colaborar con Zach Bryan o Bruce Springsteen. El mastering corre a cargo de Pete Lyman, referencia habitual en la escena americana actual.
El disco fue registrado en Middletree Studios con una banda de primer nivel internacional: Fred Eltringham y Jamie Dick a la batería y percusión, Joe Pisapia (bajo, guitarras, teclados), el propio Álex Muñoz en guitarras y arreglos, Paul Thacker al saxo, Billy Contreras en arreglos de cuerda, además de colaboraciones como José Ignacio Lapido en uno los textos, Marina Iñesta (Repion) haciendo gustosos coros o Jairo Zavala (Depedro). Un elenco que aporta profundidad y músculo a un álbum que suena orgánico, real y sin artificios.
Musicalmente, nos detallan, el álbum no responde a un único género. Aunque fue grabado en Nashville, no es un disco “de Nashville”. Conviven influencias que van de The Replacements o Big Star a Queens of the Stone Age, Sheryl Crow o The Rolling Stones, siempre filtradas por una identidad propia y una artista que empieza a ganar poso, porque discurso siempre tuvo, como demostró en Felina.
Aunque no es un disco conceptual al uso, este Pregúntale a Sarah Connor –sale con Calaverita Records– mantiene una línea narrativa clara: «la nostalgia por la época en la que crecimos, la decepción ante un presente casi distópico y la incertidumbre frente a un futuro precario. Una generación criada entre películas apocalípticas de los 80 que hoy vive bajo la sombra de la inteligencia artificial, la precariedad y la sobreinformación». El título funciona como metáfora: si hoy le preguntamos todo a las máquinas, Nat sugiere preguntarle a Sarah Connor –para quien no lo sepa, personaje de Terminator 1 y 2. «Una figura que simboliza resistencia, intuición y humanidad frente al avance implacable del sistema».
“Delorean” es el tema que abre la lista de once cortes con una narrativa nostálgica, de fraseo directo, de puente melifluo y de estribillo que no deja de elevarse hasta romper un poco en voz arenosa que casa a la perfección con ese mundo de finales de los ochenta y principio de los noventa extinto. La bici Orbea, Indiana Jones, Regreso Al Futuro… «Son tantas aventuras que no volverán, / jugando a tinieblas en la oscuridad».
La ironía de “Alain Delon” destila T.Rex, Stones y Luz Casal por la parte nuestra. Un tema rotundo de falsete imposible en el estribillo y un aditivo de saxo que termina de cuadrar el círculo. Tiene algo de la furia de Felina esas “Llamas De Dragón” en las que el desarrollo se sustenta en un riff entrecortado bien aposentado en una percusión muy pautada donde la voz acompaña con seguridad y elevación. Desinformación y decadencia rematadas desde la poesía: «Lorca nos vislumbra y se lamenta en la penumbra del ayer / en este mundo incierto de idiocracia y promesas de papel».
Más nostalgia y búsqueda de lugar en “Especie En Extinción” donde el compás ágil y bailable no le quita acidez a un texto realmente crudo, directo y, por qué no, necesario. El sonido del golpeo de la batería durante el estribillo es en sí una propia especie de extinción de la que disfrutar en su sencillez y fuerza. “Nieve En El Desierto” se cala de una ambientación de ligera psicodelia en los delays y en los arreglos que acompañan la melodía principal. Además, encontraremos la colaboración de Depedro con su habitual solvencia. La coda vocal de Nat entra en un espesor propio de Aurora o su homóloga internacional, Bonnie Tyler.
“Efímero” sigue aumentando la dinámica y variedad del disco con un medio tiempo de querencia country, sutil, con buen gusto en los slides y en el piano. “Haces Que Mi Mundo Sea Mejor” retoma un pop rock en apariencia inane en las formas, pero haciendo lucir la declaración de amor doliente de un tema de gusto ochentero de principio a fin. «Siempre busco la salida en una canción: / hace que mi mundo sea mejor, / haces que mi mundo sea mejor».
En “Quién Lo Impide” y “Los Ojos Del Peligro” brotan dos temas de cadencia sinuosa y sugerente. Gran interpretación vocal en la primera, con aires stonianos en las percusiones, sutiles palmas y los coros en el estribillo, y con más corporeidad de guitarras y cadencia en el caso de la segunda, afilada y urgente, haciendo honor al aviso del título y con un buen solo de guitarra tirando de pedal antes de la última vuelta de estribillos.
En la dupla final, “Tan Extraño Para Mí” es otro medio tiempo con esos balances de incertidumbre personal, común a lo generacional, que llevan la firma de José Ignacio Lapido, con unos coros que van cogiendo cuerpo hasta elevar el tono en el punto exacto donde la dignidad mantiene a raya la imploración. Nos despide “Más Que A Todo Lo Demás”, lo más cerca a una balada de todo el disco, con un preciosismo melódico en la línea vocal y una guitarra funcional que completa el diálogo dejando paso para la coda a los arreglos de cuerdas y violín de Billy Contreras.
La salida del disco viene acompañada de una extensa gira nacional que tendrá su presentación oficial el 19 de marzo en la sala Changó de Madrid, una cita clave dentro de esta nueva etapa, tras haber pasado estas semanas atrás por Murcia, Cascante, Toledo, Zamora y Don Benito. Tras Madrid, seguirá por Valencia (21 de marzo), Lleida (11 de abril), Barcelona (12 de abril), Gijón (17 de abril), Albacete (24 de abril), San Juan De Alicante (25 de abril), Sevilla (29 de mayo), Bilbao (5 de junio), Iruña (6 de junio), Córdoba (Festival de la Guitarra, 8 de julio), Aranda de Duero (Sonorama, 5 de agosto) y Lleida (Talarn Fest, 12 septiembre). En Valencia, Barcelona, Bilbao, Pamplona, Córdoba y Lleida estará con Aurora Beltrán.
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Lista de canciones – tracklist:
- Delorean
- Alain Delon
- Llamas De Dragón
- Especie En Extinción
- Nieve En El Desierto (con Depedro)
- Efímero
- Haces Que Mi Mundo Sea Mejor
- Quién Lo Impide
- Los Ojos Del Peligro
- Tan Extraño Para Mí
- Más Que A Todo Lo Demás
Publicado el marzo 10, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Críticas Discos, Nat Simons, Pregúntale a Sarah Connor. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




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