Archivo del sitio

Ginebras – Donde Nada Es Para Tanto

Sorprendieron con su debut en el primer largo Ya Dormiré Cuando Me Muera (que se quedó sin crítica porque lo escuché algunos meses después de su lanzamiento, así que siempre tendremos la carta de dedicarle una crítica remember de viernes dentro de unos años) y se confirmaron de qué manera con el segundo trabajo ¿Quién Es Billie Max?, dando en los morros –especialmente con sus directos- a una colección de haters de los que ni queremos saber su argumentación. Pese a lo grandilocuente que puede tener la frase, creo que Ginebras es una de las grandes alegrías de nuestro pop rock de los últimos años por todo lo que consiguen desde una sencillez nada impostada –y que en algunas cosas quizá no lo sea tanto-. Por la frescura de su sonido, la jovialidad de las melodías, la capacidad armónica de voces, por el empaque de guitarras y base rítmica, por la manera de tratar a la diversión y, a la vez, asumir que no todo es de color rosa pero con una visión que se aleja del drama para normalizar los contrastes. Porque en directo son capaces de sonar igual o incluso mejor y porque han conseguido enganchar –cada vez más, ya van por el cuarto de millón en oyentes mensuales- a público de todas las edades, especialmente a un sector joven que igual pasaba de esto de los instrumentos de banda de toda la vida. Donde Nada Es Para Tanto vuelve a relativizar los picos altos y bajos de la existencia que ahora notan más bruscos en el paso de los 20 a los 30, pero también aplicable a cualquier década. Diez nuevas canciones en las que divierten, emocionan, desfogan, se ríen, lloran y dan pasos lógicos a la hora de enfocar temáticas. Qué suerte poder ver cómo crecen sin perder la esencia, en suma.

Lee el resto de esta entrada