Pistones – Persecución (1983)

Pistones PersecucionLos que menosprecian los tiempos de los ochenta en la música en España agrupados en el manido término de la Movida, con frecuencia, se llevan por delante a grupos que, por su coetaneidad sí merecían un mayor reconocimiento y trascendencia. Ejemplos hay decenas. Los hay que después el tiempo les dio la oportunidad de continuar, endureciendo o perfilando más su sonido a finales de década y en los posteriores noventa. Los hay que no. Pistones parecen entrar en la categoría de ‘perdedores’. Después de dos singles más cercanos a la new wave del moderneo de los primeros años de los ochenta, Pistones se sacudieron los factores limitantes y se marcaron un larga duración como debut que jamás superaron y que tiene un encanto perdedor acusado. Entonces y ahora. Producido por Ariel Rot, que también es el encargado de grabar buena parte de los instrumentos junto a Fabián Jolivet, baterista también de Tequila, las composiciones de Ricardo Chirinos, su vocalista, ofrecen en este álbum un delicioso compendio de letras que escapan de la absurdez y buscaban un público al que no encontraron. A pocas horas de ver a 091 en su regreso, veinte años después de su despedida, hoy me apetecía acordarme de ellos.

Persecución’, la canción que título al álbum arranca de manera rockera y compacta, con un riff de bajo de corte detectivesco-captura policiaca muy acorde a las grandes gabardinas y discreción de la portada. Enérgica presentación con pequeños palmeos en el segundo estribillo, que recuerdan las maneras del mismísimo Loquillo. ‘Último Soldado’ también tiene un comienzo mágico, las teclas presentan una melodía bella sobre la que cabalga un riff de guitarra con aires de gran cañón. Actitud nihilista en el texto, ‘no hay futuro’, “di que todo acabó, jamás volverá el sol”. ¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?, que cantaban aquellos. Por su parte, la estructura de ‘Galaxia’ es terriblemente actual. Una melodía de guitarra cíclica y efectista que empaca una buena canción de enamoramiento. El golpeo y producción de la batería es inusual también para la época.

Así, llegamos a una de las joyas de su discografía y una de las mejores canciones de la década, ‘Lo Que Quieres Oír’ presenta un argumento similar al apuntado en el posterior ‘Sunset Boulevard’ de Javier Álvarez, con Norma Desmond como protagonista. Actriz pasada de moda, un medio tiempo enérgico y delicioso, además de bien cantada, bien arropado en el estribillo con unos coros discretos. Por su parte, ‘Nadie’, que cerraba la primera cara del LP, era una de las canciones recuperadas de los primeros singles, aunque Ariel le da un toque urgente mucho más apropiado, toda vez que la incomprensión urbana se alza como sentimiento generacional. Los grupos de la Movida no hablaban de esto y los del rock urbano eran más rudos, Pistones ofrecen aquí un punto intermedio casi desconocido para el gran público.

Maravillosa pulsión despechada en ‘Mientes’, tema que Ariel Rot se encargó de perfilar y llevar a su terreno más nervioso. Quizá el estribillo no está a la altura del desarrollo y su fraseo, pero la canción es rotunda y certera. Siguiendo con las pulsaciones altas, Pistones no podía dejar de dedicar una canción al mundo del motor y la velocidad. ‘Fórmula’ deriva en las sensaciones previas y automotivadoras previas y durante la carrera (no sabemos si legal o no, el caso es que el protagonista debe ganar).

En la triada final encontramos otras dos joyas. ‘Metadona’ ofrece el tempo más veloz del metraje, título con palabra maldita para unos tiempos en los que la droga hacía estragos y ‘los viajes’ costaban vidas, “no sé cómo voy a escapar”. Aunque en todo momento la letra es metafórica, sí que tiene un reverso tenebroso que contrasta con la felicidad musical del corte. Y ‘El Pistolero’ aparece en la ciudad y viene a por ti. La canción más diferente de la lista, con ese rollo funky-bailongo fue su éxito más reconocido en radios, recopilatorios y todo documental de la época. Hay que reconocer que la canción merece elogios, pero no deja de ser irónico que al final quienes no los conocen lo identifiquen por ella. Por último, ‘Flores Condenadas’ es el tema que mejor refleja ese acuse de recibo del que pierde siempre o del que, por mucho que se esfuerce sabe que las cartas marcadas que le vienen, son las que le hacen perder cada apuesta.

Qué bella decena de canciones eterna.

Pistones, punto negro en la fiesta descocada, a los que le debíamos un recuerdo de viernes.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Persecución
  2. Último Soldado
  3. Galaxia
  4. Lo Que Quieres Oír
  5. Nadie
  6. Mientes
  7. Fórmula
  8. Metadona
  9. El Pistolero
  10. Flores Condenadas

 

 

 

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Publicado el marzo 18, 2016 en Críticas Remember. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Un disco tremendo que no tuvo la repercusión que habría merecido. Estoy de acuerdo en lo que dices sobre esa especie de moda de desacreditar la música española de los ochenta; tenemos ya perspectiva más que suficiente para valorarla y es innegable que hubo muchas cosas brillantísimas, tanto dentro de la Movida como fuera de ella.

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