Javier Corcobado – Solitud y Soledad
Javier Corcobado nunca ha sido un artista convencional. Además de celebrar su cuadragésimo cumpleaños en la escena con el habitual recurso de los duetos, ha querido ir más allá sumando otro disco más, con diez canciones inéditas. Así, el músico y poeta celebra cuatro décadas de carrera con un disco doble, Solitud y Soledad. Este álbum incluye esas diez canciones originales y otras diez versiones propias de los singles que marcaron su trayectoria musical junto a algunos artistas amigos. En este segundo disco de versiones, colaboran Alaska, Andrés Calamaro, Jorge Martí de La Habitación Roja, Marc de Dorian, Nacho Vegas y Aintzane con G de Gloria. Todo cuadra: veinte canciones (10 + 10), para el que es su vigésimo álbum oficial, en el que considera su proyecto es el más ambicioso y entregado, aunque al final el denominador común siempre está ahí: su visión experimental del rock alternativo. «La solitud es el diálogo con uno mismo, dejando voluntariamente todo lo demás aparte, y la soledad es evocadora de tristeza y belleza». Así describe Javier las dos caras de este proyecto, una historia de amor y libertad, de oscuridad y de luz. Precisamente hoy, celebrará el 40º aniversario de su carrera junto a artistas invitados en el Teatro Eslava. Y desde que lo conocí, fue un refugio de tormenta y para tormentas. Truculenta calma para sensibilidades heridas. A por otros cuarenta años, tocayo.
Piedra situacional. Javier Corcobado nació en Frankfurt am Main (Alemania) aunque de nacionalidad española. Crooner con ingredientes de noise, rock’n’roll y electrónica; productor, poeta y novelista, ha editado 20 álbumes oficiales e innumerables singles y maxisingles como compositor e intérprete; ha producido y compuesto para artistas internacionales de renombre.
Ha realizado cientos de conciertos entre Europa y América desde que comenzó su carrera discográfica en 1985 con Mar Otra Vez hasta hoy. En 1988 formó Demonios Tus Ojos y en 1989 inició su carrera en solitario como Corcobado, después como Corcobado y Los Chatarreros de Sangre y Cielo y como Corcobado y Cría Cuervos, para volver a denominarse Corcobado y, finalmente, Javier Corcobado.
Ahora, mi muesca personal. Comencé a interesarme en su creación relativamente tarde. Siempre me había generado inquietud su porte de artista underground y de poeta cuasi maldito, pero fue alrededor de 2007 cuando me sumergí de lleno en su discografía y también en su poesía. Llegué en el año justo porque me compré la fantástica antología Yo Quisiera Ser Un Perro Poesía Completa 1991-2007. Y terminó siendo algo obsesivo hasta llegar a ser la banda sonora perfecta a una época determinada de mi vida, algo decadente y apesadumbrada. Oscura de ánimo. Como diría Hora Zulú en “Con Mi Condena”: «En horas bajas metí versos / en el fondo de mi equipaje. /Ahora los junto y me salen poesías / y tan solo dios sabe lo solo que me encuentro / por mirarme tan pa’dentro…».
Todos los temas de Solitud y Soledad fueron grabados con la banda actual, formada por Jesús Alonso (batería), Juan Pérez Marina (guitarra), Gustavo Villamor (bajo) y Aintzane con G de Gloria (voz y sintetizador); y producidos por él mismo. Este detalle unifica el estilo de los dos discos y, sobre todo, le da ese toque diferencial a las nuevas versiones.
Además de la singularidad a la que nos tiene acostumbrados —su estilo corcobadiano— y de haber logrado, definitivamente, su mejor disco, gracias a la experiencia y la sabiduría de haber vivido y trabajado larga e intensamente, percibimos, asimismo, guiños especiales a grupos y artistas cuya influencia Corcobado ha reconocido abiertamente, tales como The Velvet Underground, Nico, Lou Reed, Los Chorbos, La Grecas, Tom Waits, Elvis Presley, Giorgio Moroder, New Order, Visage, The Stooges, Spacemen 3, The Cramps, Lee Hazlewood, Nancy Sinatra, Richard Hell, Sonic Youth, My Bloody Valentine, Los Bravos, Tom Jones, Chic, Indeep, Carlos Gardel, Raphael…
La homónima “Solitud y Soledad” es la encargada de recibirnos con la elegancia conocida, con un pie en lo crooner, el swing, la canción francesa, ramalazos raphaelianos, pero con extra de fanfarria final… “Qué Maravilla Sería” se desliza con sinuosa línea de bajo para brindar un bolerazo con todas las de la ley, arrebatado y siempre en el límite de la tensión con algunos arreglos de descarga eléctrica.
“No Tengo Remedio” es un rock que suena a garajeo sesentero, casi a lo Brincos en un estribillo saturado y feroz: «Y es que no tengo remedio. Sangre de terciopelo, incendio en los huesos». Gran ritmo y groove para el bajo de “Ansiedad Del Tiempo” donde brilla la letra de un Corcobado inspiradísimo en territorios nunca complacientes. El desarrollo funkea con buen tino. La primera parte se abre con “En La Sombra De Una Copa” y su furioso punk rock de tempo y ruido que bien podrían haber firmado los hermanos Arias, vía Granada.
“Devorar La Vida” se mueve en terrenos maquinales e industriales tan urgentes como la propia ansia del título del tema. En “Yin Yang Jung Venus” destaca el tempo chamánico en una cadencia de ritual inquietante –siempre-. En “Erregoitin” hace su incursión en el euskera con predominancia de la sonoridad acústica y más country folk. “Inundaciones De Amor” tira de registros fronterizos con nuevas imágenes poéticas poderosas y epatantes. Mientras que el cierre de ‘lo nuevo’ llega con la intensa belleza del piano de “Escúpeme”.
El disco de colaboraciones y revisiones comienza con “Desde Tu Herida”. Otro bolerazo inmenso que actualiza sonido y poso de su original en Agrio Beso de 1989. Pura crema. Porque para poderío y alardes está “La Libertad (Es La Cárcel Más Grande De Todas Las Cárceles)”, con La Habitación Roja. Una canción inagotable en su intensidad retórica y esa sucesión de acordes rebosante de malditismo y anhelo.
En “Cruz De Respiración” es Marc de Dorian quien se suma otro rock donde el ruido y la urgencia cabalgan hasta terminar en una coda más espacial y preciosista. Otra joya de su discografía es “Carta Al Cielo”, una despedida apócrifa llena de temores a la muerte con una viveza y una belleza en las líneas vocales y de guitarras que eriza la piel. El primer bloque de esta segunda parte lo cierra “Cine De Verano”, con Nacho Vegas. Un tema recuperado de aquella fusión con Manta Ray en 1997 y que suena tan presente como aquella.
“Dame Un Beso De Cianuro” es una arrebatada declaración de amor: sinuosa, tensa, árida y en una trasposición corporal de cambio de roles en la que Alaska saca sus mejores registros interpretativos, siempre tan efectiva en lo oscuro. La coda es estruendo y fuego. Siguiendo el camino, siempre me pareció que “Secuestraré Al Amor” tenía algo de “Corazón Loco” –quizá por los primeros versos- y es cierto que lo latinoamericano está aquí muy presente al modo casi arrancherado de Sabina.
Sureña y urgente, de nuevo, nos recibe “Susurro”. Una base trepidante de rítmicas y percusión en la que se sumará Andrés Calamaro, con la tesitura grave aunque grácil. “A Nadie” vuelve a los terrenos del bolero con un crescendo hacia la redención. El cierre lo echa “El Mar Es Mi Corazón”, con Aintzane con G de Gloria, que arranca como de nuevo en aires polvorientos, pero que se acabará sumergiendo en un desarrollo cercana a los Radiohead de paranoia guitarrera, con una muralla sobre la que tintinea una melodía llorada.
Corcobado sigue siendo infalible en hacer sentir que hay luz incluso en los mundos con más penumbra. Aunque siga doliendo.
Lista de canciones – tracklist:
Disco 1:
- Solitud y Soledad
- Qué Maravilla Sería
- No Tengo Remedio
- Ansiedad Del Tiempo
- En La Sombra De Una Copa
- Devorar La Vida (con Aintzane con G de Gloria)
- Yin Yang Jung Venus
- Errigoitin
- Inundaciones De Amor
- Escúpeme
Disco 2:
- Desde Tu Herida
- La Libertad (Es La Cárcel Más Grande De Todas Las Cárceles) (con La Habitación Roja)
- Cruz De Respiración (con Marc de Dorian)
- Carta Al Cielo
- Cine De Verano (con Nacho Vegas)
- Dame Un Beso De Cianuro (con Alaska)
- Secuestraré Al Amor
- Susurro (con Andrés Calamaro)
- A Nadie
- El Mar Es Mi Corazón (con Aintzane con G de Gloria)
Publicado el enero 30, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Alaska, Andrés Calamaro, Calamaro, Corcobado, Críticas Discos, Dorian, Javier Corcobado, La Habitación Roja, Nacho Vegas, Solitud y Soledad. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




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