The New Raemon, David Cordero y Marc Clos – A Los Que Nazcan Más Tarde

Un año y unos pocos días más después de la declaración del confinamiento más severo a causa de la pandemia, todavía siguen apareciendo creaciones derivadas de ese impase temporal, más allá de los más o menos elaborados/cutres vídeos, conciertos desde el salón y canciones escritas en caliente. Los más madurados, lógicamente, son los que tienen mayor aspecto de perdurar en el tiempo, porque han sido cuidados, madurados, perfeccionados con mimo sin esa urgencia imperante de estar todos sacando contenidos. Es el caso del disco con el que cerramos la semana de novedades. A Los Que Nazcan Más Tarde es un disco compuesto a seis manos por Ramón Rodríguez (The New Raemon), David Cordero y Marc Clos. Del primero ya reconocimos sus grandes méritos en los últimos veinte años cuando escribí de su último en estudio, Coplas Del Andar Torcido, que parece haber encontrado su óptimo estado de forma lírico en los últimos tiempos. Para mí en especial desde Lluvia y Truenos (2016), Una Canción De Cuna Entre Tempestades (2018) y el citado Coplas, que bien le valió medalla en los discos del año de esta casa. Un autor de pop rock sin fronteras ni cortapisas, un músico curtido en el mundo del ambient y la electrónica minimalista y otra experto productor con un sólido trabajo en lo que tiene que ver con la música antigua y clásica (que son sinónimos). Los tres intercambiaron canciones de ida y vuelta, sumando arreglos y trabajando como si fuese una partida de tenis de mesa a tres bandas. El resultado es una elegante colección de canciones tan gélida como esperanzadora, tan introspectiva del interior como oteadora del exterior. Una reflexión atemporal donde la sutileza y la belleza titilan durante todo el metraje. Una banda sonora perfecta para unos tiempos (ojalá) irrepetibles.

Utilizo de manera textual las biografías de los tres músicos que firman el disco para completar el mapa del álbum.

Ramón Rodríguez es voz y miembro del grupo de culto Madee (por cierto, ahora también de regreso), arrancó su proyecto en solitario The New Raemon en 2007, entre su prolífica discografía (18 discos publicados desde 2002) se encuentran El Problema De Los Tres Cuerpos (Cydonia/Playas De Normandía, 2011) aclamado álbum junto a Francisco Nixon & Ricardo Vicente y el premiado y celebrado Lluvia y Truenos (Subterfuge, 2016) escrito a cuatro manos con Ricardo Lezón, líder de McEnroe. Su última referencia discográfica Coplas Del Andar Torcido (BMG Spain, 2020) es su mejor trabajo hasta la fecha. Ramón Rodríguez ha producido discos para otros artistas, entre ellos Dani Llamas, Manos de Topo, Maria Rodés y Javier Álvarez. También es guionista de cómics, ha publicado dos tebeos: el autobiográfico ‘Ausencias’ (Astiberri, 2012) y ‘Alfa, Beta, Bronson’ (La Cúpula Ediciones, 2016).

David Cordero es uno de los nombres nacionales más importantes del genero “ambient” internacional. Desde 2012 Tras diluir su primera banda Úrsula,  edita trabajos para los sellos más importantes del panorama internacional: Home Normal (Jpn), Archives (Esp), Plop (Jpn), Dronarivm ( Urss), Lontano Series ( De), Muzan Editions (Jpn), etc … Colabora con bandas como McEnroe, Viento Smith (proyecto junto a Ricardo Lezón), Niño de Elche, Pumuky, Frank Rosaly, GAF, The New Raemon, Orthodox, etc… Tras su última gira por Japón, edita durante este 2020 cuatro álbumes para sellos internacionales.

Marc Clos es percusionista y multiinstrumentista, navega profesionalmente entre la música clásica, el jazz, el rock y la música antigua, siempre sirviendo a la canción frente a cualquier virtuosismo. Interesado sin remedio en la producción musical, el estudio de grabación casero y en respetar y asimilar los lenguajes y estilos practicados, ha colaborado con Jordi Savall & Le Concert des Nations, Jaume Sisa, Nueva Vulcano, The New Raemon, Love of Lesbian, Standstill, Orquestra de Cambra del Teatre Lliure, Forma Antiqva, Orquesta Barroca Catalana, Orquesta de Cadaqués, Orquesta Simfónica del Vallés, entre muchos otros proyectos.

Ahora que está de moda decir que una novela, un ensayo, una película y cualquier cosa se ha hecho ‘por capas’ como una cebolla de la que ir descubriendo cada vez nuevas lecturas, sí que la terminología viene que ni pintado (por capas también) para este disco. No lo digo porque sea difícil, porque se puede escuchar dejándose se llevar por la ligereza y belleza intrínseca e innegable de las melodías principales, los arreglos, las líneas vocales y las sutiles bases, sino porque si en cada una de ella le prestamos especial atención, de forma individual, a cada uno de los elementos, comprobaremos que la riqueza de matices y casi espiritual que tienen sus diez canciones lo hacen esa gema imperecedera, esa tabla en el naufragio a la que asirse sin miedo a que nos devuelva al mar. Y he ahí su principal valor final.

Retado por Cordero, The New Raemon compuso el disco a piano y voz, dejando a un lado la guitarra, algo que allanó bastante el camino para sus dos compañeros, siendo Clos el último en sumarse a la fiesta creativa. Rodríguez firma voces, piano y flauta, David Cordero guitarras, teclados y cuerdas y Marc Clos baterías, gong, guitarras, marimba, shaker, vibráfono, glockenspiel (xilófono), platillos… etcétera. ‘La Peor Parte’ es el arranque del disco. Una línea instrumental circular se dibuja limpia en el inicio para ir siendo acompañada en un arrebato progresivo de voz y ambientación, con un lapidario “quiero morir sin tu perdón”.

‘Cámara Lenta’ es bella al extremo del dolor. Una angustiosa búsqueda de luz a través del amor mientras el mundo parece derrumbarse con una asfixiante ambientación instrumental. Una tan maravillosa como sencilla declaración de amor. Lágrimas, bailes a cámara lenta mientras el hormigón y los lobos representan el mal, quizá alegoría del virus. Humanidad post-apocalíptica, como una flor entre el asfalto. (“hace falta”) ‘Plata Verdadera’ (“para detener a un monstruo”) juega en territorios más maquinales, en lo que podría ser un ambient industrial, y una lírica que casi se mueve en el ‘spoken word’ declamado.

Otro delicioso motivo principal instrumental va haciendo escalas en la progresión de ‘Desnudo Frente A La Máquina De Escribir’. Una canción que parece ir armándose como una construcción, acompañando la narrativa de The New Raemon, hasta derivar en una segunda parte más cercana al pop que podríamos llamar ‘convencional’, con la entrada de batería, guitarra eléctrica y segundas voces en algunos versos. La primera parte de la decena se alcanza con ‘Corre, Caballo Viejo’, con un verso que se queda flotando antes del estribillo: “fuiste cruel, sobre todo contigo”.

La poca convencionalidad del tempo de batería ya nos hace estar alerta desde el arranque del sugerente título ‘Una Infancia’ y si antes destaca un verso, ahora otro: “aprendí a sobrevivir en la dulzura de un niño”. El breve tiempo caminando sobre un alambre como leit motiv principal también nos guiará por uno de esos cortes en los que dejarse flotar entre bases y sonidos que, cualquiera diría, suenan tan nítidos y pulcros como una brisa a las afueras. Matinal de vino y deseo de paz para los últimos días en ‘Todos Quieren Un Final Tranquilo’, otra de las canciones más destacadas de la lista que acaba humanizando su relato hasta encontrar el mantra “llóralas, las cosas llóralas”, repetido en una coda que ocupa la mitad del metraje, en un pseudo reggae que va aumentando su intensidad. Ligeros toques jazzies y orientales de club en la dinámica ‘No Haces De Mí Lo Que No Soy’, quizá la más críptica de todas.

En el dúo final, ‘Orión Brillando A Lo Alto’ hace honor a su nombre y se presenta como la más espacial e incorpórea de las canciones ante la ausencia de una percusión pautada, lo que refuerza la sensación flotante, consiguiendo el efecto preciso mientras nos recuerdan, marimba latiente, que “las viejas perdidas regresan y hay que estar preparados”, “lo peor pasó, sufrir y no decirlo es horrible”. El cierre vendrá con ‘Lanzo Piedras Al Mar’, un corte en el que el trío se despide, entre refuerzos de distorsión eléctrica de guitarra con el buen augurio por estribillo, variando ligeramente en su texto en las distintas repeticiones: “pido un deseo que nada, ni todo, ni nadie lo derrumbe” (…) “rumbo al aquelarre tu mirada de azufre, más brillante que el oro y los diamantes: que nada, ni todo, ni nada la derrumbe”, haciendo maravilloso y acogedor el último: “pido un deseo que nada, ni todo, ni nadie SE derrumbe”.

Decían que íbamos a salir mejores de esta. Ha quedado claro que no para todos ha sido así, pero brindamos por los que sí.

Lista de canciones – tracklist:

  1. La Peor Parte
  2. Cámara Lenta
  3. Plata Verdadera
  4. Desnudo Frente A La Máquina De Escribir
  5. Corre, Caballo Viejo
  6. Una Infancia
  7. Todos Quieren Un Final Tranquilo
  8. No Haces De Mí Lo Que No Soy
  9. Orión Brillando A Lo Alto
  10. Lanzo Piedras Al Mar

Publicado el marzo 25, 2021 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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