Triana – Eternos Triana (50 Aniversario. Nuevas mezclas)

En la marea de la actualidad en las críticas se me quedó colgado en su momento Triana. A través del aire, el libro con el que Eduardo Rodríguez Rodway (guitarra, voz ocasional, compositor y arreglista de la banda) y Pablo Selma Luna reconstruyen a medias la historia de Triana, el trío genial (no uso mucho este adjetivo, solo en los casos en los que el calificativo es propio de su esencia etimológica) que completaban Juan José Palacios ‘Tele’ en la batería y percusión y Jesús de la Rosa, voz, teclados y compositor. Aparcado hasta un momento propicio (como La Carta, de Bunbury, con el que ando ahora), lo cierto es que solo he tenido que esperar un año para encontrarle su sitio, gracias al proyecto de este disco, Eternos Triana. Este nuevo lanzamiento, en la calle desde hace diez días, contiene nuevas mezclas de 17 de los clásicos de Triana. Estas mezclas han actualizado su sonido manteniendo la esencia original y consiguiendo que cinco décadas después los clásicos del grupo andaluz suenen de plena actualidad. El trabajo sale en múltiples formatos, desde el modesto y clásico doble cedé, hasta el doble vinilo, llegando a una edición de lujo con cuatro elepés (el otro doble con canciones en directo extraídas de los archivos de RTVE, con 14 temas grabados entre 1975 y 1980, diez de ellos inéditos hasta ahora en edición discográfica), un DVD con una selección de las mejores actuaciones de Triana en programas de RTVE como «Popgrama» con imágenes restauradas para mejorar su calidad, pasando por láminas, libreto de fotos inéditas… Un imprescindible para coleccionistas o para quien quiera iniciarse con el material trianero a lo grande.

Y a fin de cuentas es que parece haber una relación directa entre el libro y esta edición. De hecho, algunas de las actuaciones recuperadas en este DVD y los temas en directo son ‘rescatados’ en la narración del libro, que cuenta la historia de la banda desde todos los ángulos, en una labor de búsqueda hasta ahora poco conocida. El propio autor Pablo Selma ha sido clave para este proyecto Eternos Triana por su entusiasmo y su conocimiento de la obra y del entorno de Triana, nos apuntan.

Sobre el libro hay que decir que es generoso en volumen, cercano a las 500 páginas, y también que ‘cuesta’ entrar en él. Escribir sobre Triana es hacerlo sobre un ‘material sensible’ en múltiples aspectos. Desde la propia naturaleza de sus propias canciones y textos, como por el abrupto final provocado por un accidente de tráfico que se llevó la vida de Jesús, como por la confusión o mezcla de declaraciones en torno a determinados hechos y, de postre, las vueltas con el uso inapropiado del nombre por parte de otros músicos.

Quizá por ello, de entrada, el libro se afana en destacar una singularidad, en apuntar opiniones sobre cosas que el lector todavía no conoce y otros pequeños detalles que hacen tener esa sensación. Pasado ese pequeño tránsito, la cosa se encauza cuando se sigue un desarrollo más cronológico en el que Pablo utiliza su labor documental para narrar la historia y, según el tramo, se ayuda de insertar declaraciones completas, sobre todo de Eduardo (que para algo es coautor) y otros protagonistas más o menos cercanos.

Como decía, el libro apunta a actuaciones en televisión entre las que encontramos algunas de las recuperadas para este volumen (la mayoría inéditas, recordamos que ya había otro recopilatorio que incluía también deuvedé) pero me quedo sobre todo con la parte remezclada.

Ya lo expliqué en su momento al hilo de este mismo lanzamiento o de otros similares.

Soy algo reacio a este tipo de historias. Por un lado, ya sabéis que “las regrabaciones” siempre despiertan enconados debates sobre si lo nuevo le ha quitado la magia a las originales, que si se han cargado el espíritu de antaño y un largo etcétera. Como ya hemos dicho neperianas veces por el número pi, en esa lista tenemos a Extremoduro, Platero y Tú, Soziedad Alkohólika, Koma, Hora Zulú, Barón Rojo, Saratoga… En fin, ya sabe, grupos que cuando empiezan no tienen los mismos conocimientos ni los mismos medios técnicos que dan la experiencia y el éxito y que llega el día en que se quiere ‘dignificar’ la obra de los primeros años. Mi postura ya la sabéis, ¿para qué elegir? Siempre hay un momento idóneo para escuchar una u otra versión.

A lo que iba, las regrabaciones siempre me parecen interesantes por muchos factores, pero lo de las “nuevas mezclas” es como lo de las remasterizaciones. A veces son solo una etiqueta para justificar un relanzamiento… Inapreciables. Pero, demonios, me puse a escuchar las dos avanzadas del proyecto Eternos Triana  (que fueron “Abre La Puerta” y “Tu Frialdad”) y me dejó gratamente sorprendido porque el trabajo es pulcro, nítido, respetuoso y mejorando la gama de armónicos, los graves, los matices, las entradas y salidas… Todo está más definido sin desvirtuar.

Para más recompensa, muchas de estas sesiones incluyen los comentarios del grupo antes y/o después de la grabación de la toma lo que, sin duda alguna, hace revivir e intensificar todavía más las emociones de este material sensible.

En la selección de 17 canciones están seis de las siete de El Patio, decisión lógica. (Se queda fuera “Diálogo”, uno se dice… ¿y por qué?). Y así sigue el camino cronológico. Otras cinco de Hijos del Agobio, dos de Sombra y Luz, dos de Un Encuentro, una de Un Mal Sueño y otra de Llegó El Día. Parece desde luego sintomático el progresivo descenso de la representatividad de los discos, alineándose así el proyecto en la primera parte de la discografía de la banda, la considerada ‘canónica’ del rock andaluz de matices progresivos.

Como también he escrito alguna vez, Triana entró en la historia de la música a la primera. El listón artístico estuvo tan alto desde el principio que lo que vino después no fue peor, pero era imposible superarlo. Y quiso la coyuntura que precisamente los álbumes ‘más ricos’ les costase entrar en ventas, que fue el tercer álbum y “Tu Frialdad” quien terminó de sacudir el árbol para conocimiento popular más allá del rock y de un círculo más subterráneo.

Sea como sea, nunca he sentido más impotencia ante la muerte repentina de un artista como con Jesús de la Rosa. Si en ocho años no dejó con Triana y sus dos compañeros seis discos maravillosos, qué no habría hecho sin ese maldito accidente. En un momento en el que, además, y tal y como confirma el propio Eduardo, Jesús tenía decidido emprender un camino en solitario. ¿Hacia dónde? ¿Cómo hubiese sonado Jesús de la Rosa en solitario con su aperturismo musical y cómo hubiesen sido las reuniones con el grupo dado que iba a ser una separación leal y amistosa?

Desde luego que no hay respuesta a ninguna de estas preguntas. De lo que sí tenemos certeza es que estas canciones suenan ahora con renovado aspecto, a las que gustará acudir cada cierto tiempo, sin que por ello dejemos de lado la obra original. Como dijo Robe al regrabar parte del repertorio de Extremoduro en el doble Grandes Éxitos y Fracasos, tranquilidad, que no hemos destruido las otras grabaciones, están todas para el que quiera escuchar una o otra.

Más de Triana en RockSesión:

Triana – El Patio (1975)

Triana – Hijos Del Agobio (1977)

#Mis10de Triana

Lista de canciones – tracklist:

  1. Abre La Puerta
  2. Luminosa Mañana
  3. Recuerdos De Una Noche
  4. Todo Es De Color
  5. Sé De Un Lugar
  6. En El Lago
  7. Del Crespúsculo Lento Nacerá El Rocío
  8. Hijos Del Agobio
  9. Sr. Troncoso
  10. Rumor
  11. Necesito
  12. Una Historia
  13. Quiero Contarte
  14. Tu Frialdad
  15. Cae Fina La Lluvia
  16. Una Noche De Amor Desesperada
  17. Desnuda La Mañana

Publicado el noviembre 20, 2024 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Yo soy de la opinión de que no son necesarias las nuevas mezclas y demás, aunque las entiendo y respeto, pero me parece más encaminado a un «saca cuartos», ahí están los Héroes para muestra.

    Sobre el camino que hubiera seguido De la Rosa, creo que hubiera ido más por «Tú frialdad», más comercial, aunque de los genios te puedes esperar cualquier cosa, una pena que no pudiéramos escucharlo.

    Un saludo.

    • Creo que se hubiese podido esperar algo que ni siquiera podemos imaginar.

      En cuanto a las nuevas mezclas es que es esa la historia. Las hay, como el ejemplo que dices, que no dicen nada ni aportan demasiado. (Aunque el canciones 84-96 sí se nota). En este caso el trabajo es finísimo y muy notable. Desde la batería y sus elementos, a los armónicos de guitarra y la voz más nítida. Actual sin desvirtuar. Y lo bueno es que las anteriores no se destruyen!! 😉

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