Enrique Cabezón – Bastardía
Sin haber coincidido nunca en las mismas cuatro paredes –que yo sepa- el de Enrique Cabezón me viene siendo familiar desde hace años dentro del mundo de los rocanroles. Por un lado con su discografía al frente de enBlanco, grupo con el que publico tres interesantes largos como Fracaso, Etcétera (2007), Nuestra Es La Noche (2009) o Enemigo Mío (2011), además de EP’s y singles sueltos. Después fui atando cabos y al hilo de sus colaboraciones (con bandas como Insolenzia -literario también Daniel Sancet-, Ingravitö, Carta Baladí, Dikers, Labuela, El Cuarto Verde….supe de su intensa producción literaria –atesora una decena de poemarios y otras tantas participaciones en libros corales-. Después, tras una conversación con Kutxi a cuenta del disco doble de colaboraciones que recopiló en Aquí Huele A Romero, até cabos y le descubrí como autor de las portadas de Marea en los discos Besos De Perro y el Jauría De Perros Verdes –el álbum de rarezas que acompañaba la caja conmemorativa de su décimo aniversario como banda, allá por 2007-. Y en el viejo –y añorado- twitter conocí de su trabajo como ilustrador y autor de cómics (tebeos, como reza en su página web). Lo que antiguamente se decía ‘un hombre del Renacimiento’ que despliega su compromiso social y barrial en distintos campos creativos y, se transmite, en su propio día a día. Este Bastardía es su última creación–aunque tampoco podemos estar seguros, dada su incesante actividad-. Un libro que, con el subtítulo de ‘Muescas de los años del rocanrol’, ofrece una lectura honesta, sincera, comprometida, entre la ironía y cierto velo de desencanto hacia la impersonalidad y la vacuidad de las motivaciones de hoy.
Bastardía es, ante todo, -cuentan desde la editorial- una antología poética basada en las canciones de los grupos de Enrique Cabezón. Con introducción de Nacho Escuín.
Nacido en Logroño en 1976, diseñador gráfico, editor, poeta y activista cultural y de barrio, para un autor que firma: “pienso que poesía es disturbio” está claro que aquí no habrá excesos de almíbares.
«Precisamente de esa dinamita ha salido «Bastardía. Muescas de los años del rocanrol”», detalla Enrique. Un libro de 120 páginas, «que no sabe si es un poemario o un cancionero, y que probablemente sea las dos cosas a la vez. O ninguna. Es el lugar donde he volcado lo que canto con enBlanco. Cuando las canciones todavía no tenían música».
No hay ensoñaciones bucólicas y aquí los brindis al sol son totalmente prescindibles -aunque también incide y recorre excesos de juventud de rock and roll-. Sin caer nunca en el recurso del realismo sucio Bukowskiano, lo cierto es que la lectura agita en las sombras. Aquí hay pérdidas de identidad para con uno mismo y los demás, que aborda el drama de las hipotecas, el origen de la monarquía, las verdades poéticas, igual menciona a Evaristo que a Springsteen, David González, William Blake, Thomas Stearns Eliot o Jack Palance.
«enBlanco. es la clave de bóveda de todo esto. No soy un poeta que idealiza el rock desde la distancia. Soy el tío que ha grabado discos, que ha apretado las cuerdas vocales hasta que la sangre, y que ha subido a cientos de escenarios a contar estas historias. Bastardía son los cimientos de ese ruido. Las muescas reales de los años de rocanrol», completa.
El libro sale con la editorial Bala Perdida y en la colección Furia Creativa, la misma colección donde han publicado antologías Aurora Beltrán (Tahúres Zurdos) o Gabriel Sopeña (mano derecha muchos años de Loquillo) o de Fee Reega, alemana afincada en Asturias. «Gente que, como yo, sabe que una letra se prueba primero en un directo, no en una mesa de noche», concluye Enrique.
Bastardía: caso práctico –antepenúltimo poema propuesta- nos deja cavilando sobre la realidad, sobre cómo leemos poesía y escuchamos música. Dejando el mejor sabor posible que nos ofrece una lectura. Un poso y una muesca en la razón que hará que siempre lo recordemos cuando lo veamos en el estante. Felicidades.
Publicado el julio 2, 2026 en Libros y etiquetado en Bastardía, Enblanco, Enrique Cabezón, Libros. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




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