The Juergas Rock Festival 2026. Viernes, 7 de agosto

El tercer gran día de The Juergas Festival ofreció otra intensa programación que comenzó desde primera hora de la tarde en el Espacio Agustico y culminó de madrugada con una combinación de rock, punk, ska y música electrónica. Pero si tenemos que darle un nombre diferencial a cada día, si el miércoles fue de bienvenida y el jueves el más internacional, podríamos sintetizar en que el viernes fue el día ‘más rockero’ de los cuatro, si tenemos en cuenta la presencia de Momo y Periferia en el escenario Agustico –a quien le debemos próximos agasajos, si bien siempre han tenido crítica de sus discos en la web- y la apertura del principal con Linaje, Benito Kamelas o Kaótiko. Non Servium, Dubioza Kolektiv, Sons of Aguirre & Scila y Benny Page completaron el plantel. Allí estuvimos un año más para contar la decimotercera edición –nada menos-. Seguimos a crónica por día, de martes a viernes. Las fotos son de Francisco José Peinado para RockSesión (salvo las indicadas). Salud.

Después de haber pisado una media docena de veces The Juergas Rock con su banda Mafalda, el bueno de Marcos inicia el camino ‘de cero’ con sus nuevos Momo –que reincide en el nombre de un personaje femenino de ficción- que guarda algunas similitudes reconocibles con el anterior proyecto, pero lo suficientemente abierto como para también identificar elementos de su propio camino, como conté en su momento aquí con la crítica de su primer disco “Canciones Para Un Día De Mierda”. Los conocidos tarareos de swing marca de la casa de tesituras variadas, rasgados y tonalidades distintas,  puentes cabareteros, guitarras pesadas que no rehúyen alguna síncopa son bienvenidos. De Periferia escribimos aquí a cuenta de sus discos Rincones De Nadie (que obtuvo medalla en la lista de 2025) y de su reciente epé Lo Que Queda Por Sentir. Es una de las bandas más prometedoras de los últimos tiempos y, sobre todo, capaz de conquistar a un público joven ‘reacio’ a eso de las guitarras fuertes y las baterías poderosas y veloces. Considero que ambas siguen en ascenso y no es descartable que alguna de ellas siga la senda de Sanguijuelas del Guadiana y Loncha Velasco y pasen del escenario Agustico al principal de un año para otro. Dada mi excusada ausencia, sirvan estas dos imágenes de la organización para dar testimonio de su paso por el Juergas.

A las seis llegó el turno del escenario principal, donde –como avanzaba- el rock and roll fue el gran protagonista desde el inicio. Linaje abrió los conciertos para regocijo de los amantes de la ‘escuela Berriozar’ de sonido marca de la casa y letra poética… y generando bilis en quienes acusan (¡!) al grupo de haber llegado pronto tan arriba por cuestión de pedigrí. Y ante esto tenemos que recordar que lo del padrinazgo en la música, lo del aprovecharse de contactos influyentes –en este caso familiar- funciona la primera vez, quizá la segunda, puede que una tercera… Pero el tiempo te aparta del camino si no consigues conectar con tu propuesta o, sencillamente, no puedes pagar los ‘cheques’ de confianza que te da el público. No quisiera dar ejemplos en negativo, pero si lo pensáis un poco seguro que encontráis varios nombres. En el caso de Linaje, después de casi un centenar de conciertos, podemos decir que si siguen ahí, creciendo en aforos después de haberse currado salas que no llegaban al centenar, es porque algo lleva el río cuando suena. Yendo a lo importante, que es la música, Linaje defendió bien un repertorio muy apegado a las influencias familiares y que ojalá de poco en poco vaya adquiriendo una esencia más propia. “Ay, Morena Mía” y “Desataron A Los Perros” abrieron la puerta a un concierto que abrazó riffs acedecescos en “Querida Libertad”, donde hubo guiño a solas y acústico a Marea en “La Luna Me Sabe A Poco”, a Barricada y a Robe, faltaría más. Gran cameo de Quini de Benito Kamelas en “A La Luna Le Sobran Canciones”, que después sería devuelto, cerrando con la nueva “La Serenata”, adelanto del nuevo álbum y estrenado en su día en La Revuelta. Como Camarón, Aarón acabó rompiéndose la camisa.

El siguiente turno fue para Benito Kamelas con su repertorio marcado por el rock urbano y canciones ya convertidas en clásicos. De hecho, podríamos asegurar que casi podrían hacerse otro repertorio de una hora y no quedarse atrás en emoción con temas de los que no sonaron el viernes pasado. También  es cierto que el metraje de muchas de ellas no daba para muchas florituras pero, sea como sea, fue un placer disfrutar por fin de Quini y los suyos por primera vez en el Juergas (todavía falta la ‘deuda’ pendiente con Sínkope, dentro de estos registros). “Resiliencia” o “Y No Cambiamos Ni Un Solo Minuto” calentaron las gargantas del personal antes de entrar en  la siempre vibrante “Fue Mi Abuelo” o “He Decidido”. Para la despedida final, abrazos y cantos corales para “Ayer Soñé” y “Aquellas Cosas Que Solíamos Hacer” en el que, como avancé, se sumó Aarón Romero para completar el doble cameo. Bonito gesto demasiado infrecuente en los festivales pero muy agradecido para el público.

A caballo entre el día y la entrada de la noche, Kaótiko con tan clásicos en el Juergas que no resulta extraño que precisamente arrancaran su concierto con dicho tema, “Juerga” a la que sucedieron temas como “La Culpa De Todo La Tienes Tú”, “Ansiedad” o “Su Falso Mundo”. Eso sí, cuando uno ha visto a una banda una veintena de veces uno ve pronto cuando están con el viento a favor de obra y cuando la actuación no termina de coger los vuelos alcanzados tantas veces. Posiblemente no fuera un concierto tan redondo como otros años, pero todo importa menos cuando, como los grandes, llegan las esperadísimas tonadas de “Mi Mejor Colega”, “Paranoia”, “Rico Deprimido” u “Otra Noche”. Tras el bonus track de la gira 25º aniversario, es el momento de buscar el siguiente asalto a lomos de un nuevo álbum que siempre será bien recibido, sin duda.

Otra banda que se ha hecho clásica en Juergas es Non Servium que sacaron a pasear su habitual “Rodillo del Kaos” a base lijas en las gargantas y en las guitarras y calor en la base rítmica y en la habitual colección de bengalas que adornan sus conciertos. Eso sí, como le ocurrió a Kaótiko, tampoco fue su mejor día en Adra –no siempre se puede estar de diez, como es lógico- pero tras algún problema técnico y con el pundonor que les caracteriza se ganaron una vez más al respetable con clásicos incólumes como “El Espíritu del Oi”, “Torpedo” –mi favorita- o “Seguimos Siendo”. Además, han añadido columnas de fuego al más puro estilo S.A., lo que también aumenta la espectacularidad. La imagen es de la organización.

La mejor y más rápida crónica posible que se puede hacer de Dubioza Kolektiv es que el público acaba siempre sucumbiendo a su sesión de cardio de máxima intensidad. Aquí la pretensión artística elevada cae una y otra vez por unos ritmos trepidantes que tienen como base los ritmos sincopados, la diversión y melodías balcánicas, con algo de reggae y electrónica como aderezos puntuales. Vestidos con su característica indumentaria deportiva amarilla y negra, los integrantes de Dubioza Kolektiv —bosnios de origen, aunque la banda está formada realmente por músicos de distintas nacionalidades— lo bordó un año más demostrando además que lucen más en la medianoche que a altas horas de la madrugada cuando el ambiente y el personal está ‘más cascado’ –cada cual por sus motivos-. El conocido “U.S.A.” y su «I am from Bosnia, take me to America» prendió el reguero del baile con “Minimal”, el giño Bregovic a “Gas Gas”, “Free.mp3”, “Firma Ilegal”, “Balkan Boys” –que casi que da un respiro- o “Boom!”.

Desconozco qué pensará la banda o el grueso de sus seguidores pero creo que el concierto de Sons of Aguirre & Scila (la imagen es de la organización) también es de los que le cae mejor el traje del inicio de noche (o final de tarde, como en los tres últimos años) que el penúltimo turno de la jornada. No es la única banda que le pasa, considero que también es así para los EUKZ, Porretas, Reincidentes, etc…, pero ese es otro melón que abriremos otro día. Por lo pronto lo que recuerdo del bolo de la fusión rapero – metalera es que lucí orgulloso mi camiseta del equipo de Joserra nuestro “Velocirraptor Vegano” favorito que como “Valley of The Fallen”, “La Cigarra y La Hormiga” o “Cristales Rotos” siguen siendo los momentos más celebrados de cada sesión. Doblando la “s” y quitando la tilde, para “session” la de Benny Page. El productor británico de reggae y drum & bass echó el cierre a la tercera jornada.

Misión 3 de 4 completada.

Resto de crónicas:

The Juergas Rock Festival 2026. Miércoles, 5 de agosto

The Juergas Rock Festival 2026. Jueves, 6 de agosto

The Juergas Rock Festival 2026. Sábado, 8 de agosto

Publicado el agosto 13, 2026 en Crónicas Conciertos y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

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