Juantxo Skalari & La Rude Club – Rude Station

205 Juantxo Skalari Rude StationCoincidiendo con el vigésimo aniversario de la fundación de Skalariak, Juantxo Skalari, el vocalista y líder de la banda, decide celebrarlo volviendo a las raíces de aquel sonido primigenio e incorpora a su banda de directo, La Rude Club, a su hermano Peio (también fundador de Skalariak) a las baquetas, simbolizando así en mayor medida si cabe, el espíritu festivo y reintegrador de este nuevo lanzamiento. Rude Station nace tras superar de manera sobrada un proceso de crowdfunding y hasta el diseño del disco es un guiño al pasado, obra de Carlos Undergroove, que recrea en un desplegable central panorámico La Rude Estación, similar a otros trabajos de la banda madre. Tras los devaneos realizados en The Kluba, no hay dudas de que Juantxo se mueve cómodo en el mundo Skalari, muy por encima de Vendetta, nunca me he escondido para decirlo.

Y es que la gran diferencia entre unos y otros, antes de centrarme en el disco a secas, es que Juantxo consigue, de nuevo lo hace en algunas de estas nuevas canciones, sintetizar la alegría dinámica del ska, con una sensibilidad especial (quien haya escuchado ‘Sólo Vivir’ o ‘Despídeme’, sabe de lo que hablo). Ya sea en términos personales o en proclamas combativas o recordatorias. Y ya no solo por el timbre vocal, sino por la elaboración de melodías.

Juantxo Skalari y su Rude Band grabaron el disco en Gárate Studios con Kaki Arkarazo como técnico de grabación y con mezcla en Studio Bat. Se abre, a modo de homenaje y declaración de intenciones, con la séptima parte de ‘Sarrerá’, tema que se incluía en cada entrega de Skalariak. Esta vez sí cantada tras la presentación del estribillo musical, con un texto que proclama la llegada a la Rude Station. Con buena continuidad, ‘Contigo Estaré Bien’ está ubicada en el mejor sitio posible. Es la canción más rockera, por su carga de distorsión, evidenciada desde la entrada. Un canto optimista que es más resultón que otra cosa, pero que cumple su función a la perfección.

Así llegamos a ‘Aquella Noche’, uno de los cortes más destacados de la decena. Se inicia con un son sandunguero de calidez latina, pero que pronto presenta un riff de metales, de esos que contienen la magia decadente. El texto y la voz de Juantxo refuerzan esa sensación, con una historia que parece ser una continuación argumental del ya citado ‘Solo Vivir’, pero con tres capítulos (y copas) de más: “voy a liarla voy”. Solo de trompeta aumenta el tono crápula junto a los coros finales, deliciosos.

Más clasicista se presenta ‘Romperé Cadenas’, mucho más purista para un texto típico de liberación, tal y como nació el reggae jamaicano. Sol y luz para un tema en el que el gran aporte viene de los bien logrado que están los coros en el fraseo, dándolo de un mayor dinamismo. ‘Laster Naiz’ cierra la primera parte del disco, de nuevo con un gran entrada distorsionada y un tres por cuatro de batería muy incendiario. La melodía de metales anima seguro al coreo en directo. Cuando parece que no puede ofrecer nada más, destaca el break folkie de flauta.

El segundo tramo se inicia con ‘Winnipeg Navega’, un canto para un capítulo de postguerra que, (que yo sepa) no tenía canción para el recuerdo. Narra la historia del barco francés que llegó a Chile en septiembre del 39, con más de 2.000 ciudadanos españoles que huían de la primera represión franquista en una iniciativa promovida por Pablo Neruda. Las referencias a Víctor Jara mezclan unos y otros crímenes. ‘Nuestra Liberación’ vuelve a la senda jamaicana, como una continuación clara del ‘Romperé Cadenas’. Destaca de nuevo el gran toque de coros, esta vez femeninos, en el fraseo, con un aire de soul que le sienta como un guante. Canción a la tierra de nuevo en euskera, con ‘Iruña Hiria’, que me parece algo menos inspirada.

Para el cierre tenemos ‘¡Levanta!’, una canción que nace con una enumeración de situaciones difíciles, para culminar en un estribillo de vocación internacionalista. Más que el texto, me gusta especialmente el desarrollo de la línea de bajo y batería en los pasajes instrumentales, muy inspirados. Como coda final, la bulliciosa ‘La Rude Band’, que recoge ese espíritu jaranero del ‘Mano Negra’ de la homónima banda francesa. Es decir, cántico corto, acelerado y con importante dosis de adrenalina.

Un álbum que, objetivamente, se queda muy corto en sus poco más de treinta minutos, pero que sirve para tener en la brecha el espíritu de la banda de ska con mayor calidad que ha dado este país.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Sarrerá VII
  2. Contigo Estaré Bien
  3. Aquella Noche
  4. Romperé Cadenas
  5. Laster Naiz
  6. Winnipeg Navega
  7. Nuestra Liberación
  8. Iruña Hiria
  9. ¡Levanta!
  10. La Rude Band

 

 

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Publicado el abril 22, 2015 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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