Archivo del sitio

La M.O.D.A. – San Felices

Hay bandas que emergen en su efectismo inicial y se convierten en un fenómeno de temporada y en un nombre que te encuentras por todas partes y cada vez en mayor medida, ejemplificado en la proliferación de presencias en la temporada festivalera. Al combo de La Maravillosa Orquesta del Alcohol le ocurrió eso con su debut en ¿Quién Nos Va a Salvar? y se reforzó con La Primavera Del Invierno. Hubiese sido fácil para cualquiera acomodarse a favor de la corriente y explotar la fórmula como suele ser lo habitual, pero La M.O.D.A. demostró claramente que el triunfo y el aplauso no les iba a hacer perder el norte y que su integridad e inquietud artística estaba muy por encima que convertirse en una pieza fácilmente encajable en el engranaje. Ellos no rechazan participar en el sistema, pero que sea el sistema el que se acomode a las aristas y particularidades genuinas y auténticas de la pieza que representan. Así, comenzaron a bucear y a romper los moldes de la previsibilidad con un Salvavida (De Las Balas Perdidas) mucho más complejo y rico en matices y con una vuelta de tuerca en la poética. Tras un EP enjundioso (Ni Un Minuto Más) llegaría el excepcional Ninguna Ola con el que reafirmaron que están aquí para crecer y explorar desde su querencia autóctona, como refrendaron en Nuevo Cancionero Burgalés musicando poemas y revisando canciones de la tradición popular de su Burgos natal. Y ese espíritu de apego a la tierra se transfiere en esta ‘vuelta a lo básico’, entendido como un disco llano, con menos poética pero el mismo corazón. Sencillo, directo, gozoso y entrañable. Melancolía y alegría. La M.O.D.A. en estado puro tras cuatro años de descanso. Qué buena vuelta.

Lee el resto de esta entrada