Silenciados – Las Noches Que Fuimos Salvajes

Con Las Noches Que Fuimos Salvajes, la banda liderada por Txinín y Joselito Apaleao que, como el que no quiere la cosa, acumulan ya más de 20 años en el noble arte de la música, firma el segundo larga duración de Silenciados, tras su estreno en Cultura Irracional. Quienes llevamos casi el mismo tiempo escribiendo sobre ella, recordaremos el especial cariño que sentíamos por Silencio Absoluto, la cabecera inicial. Pero el caso es que el paso de los años y los nuevos tiempos han hecho que, como bien me indicaba Joselito en una entrevista reciente (que se podrá leer en la próxima revista de Rock Estatal), ha llegado un momento en el que los temas nuevos funcionan mucho mejor que los del pasado, Trece Forajidos incluido. Un comentario certero que nos devuelva a la realidad de que el presente siempre es más importante que el pasado. Y ese presente nos trae a una banda mucho más inspirada que en su estreno, posiblemente porque estas canciones nacen después de haber engrasado una maquinaria que está dispuesta, una vez más, a romper el silencio.

La gestación de este álbum se ha llevado casi un año, pues es en verano de 2016 cuando los dos citados componentes empiezan a dar forma a unas canciones que rematarían en el local con Alfonso Herce (Guitarra), Txiki Nalda (Guitarra) y Tano Santolín (Batería). Tras una preproducción en Blue Planet Records, el quinteto registra el álbum, como siempre, en los Sonido XXI con Javi San Martín a los mandos. Viejos conocidos para nuevas intenciones. Y es que este Las Noches Que Fuimos Salvajes destaca, desde la primera escucha, por una más que notoria intención de ofrecer una paleta de sonidos muy variada, ofreciendo una gama de canciones muy diferentes entre sí. Algo diametralmente opuesto al lineal, hasta en los textos, de un Cultura Irracional que fue una buena piedra de toque, pero un, digámoslo así, telonero para el verdadero puñetazo en la mesa del grupo.

Como muestra, el arranque con ‘Amores Perros’, la canción que encierra en su estribillo, coral y enérgico, el título del disco. Sencillo, directo, azuzador. Un verdadero trallazo que tiene continuidad en las intenciones en ‘Contra Todo, Contra Nada’. Muy guitarrero y veloz desde la entrada instrumental, casi llevándolo a territorios de punk-hardcore. La melodía vocal del fraseo atempera un tanto esta sensación, que ofrece un punto intermedio con un estribillo que se presenta con juego de voz-coro, en unas formas que son carne de directo.

‘Por Los Que No Están’ se inicia con unas estrofas a voz y guitarra que explotará más tarde a un rollo festivo de taberna, que se mueve entre las canciones piratas de Mago de Oz y el punto dinámico de The Stooges. ‘Antisocial’ es la (¿) primera (?) incursión celta de la banda, con la trikitixa de Xabi Arakama. La canción cumple en su estilo, con un estribillo jaleado a lo ‘resistance’ de manifestación o canción protesta. La fiesta no decae con ‘Cuanto Más Bebo’, que se inicia como un medio tiempo cadencioso, para crecer, riff melódico mediante, en una coda más agitada.

La segunda parte del álbum se abre con ‘La Hora de las Bestias’, que nos vuelve a sacudir con un potente y marcado ejercicio rítmico como el de los dos primeros cortes. Aquí las guitarras durante el fraseo no se arrugan y mantienen un punto de mala leche casi metalero. Además, Víctor Rubio ‘Estrés’, de Los Zigalas, rapeará repitiendo de nuevo el título del disco. ‘Al Compás Del Viento’ es quizá la canción más similar a entregas anteriores, especialmente por la introspección del estribillo, si bien es buen ejemplo de la importante guitarrera que presenta el conjunto en términos generales. ‘Viaje a la Deriva’ podría entrar también en esa categoría, aunque aquí las guitarras dobladas antes de la coda repetida de estribillo recuerda inevitablemente a Iñaki Antón en cualquiera de sus tres grupos.

Para llegar al final, ‘Amancio Puñales’ desarrolla una suerte de ska-tex-mex castizo que puede evocarnos, en la distancia, el otro ejercicio simpático realizado con ‘Speedy González’. El cierre vendrá con ‘A Mi Aire’. Una compleja composición, quizá la mejor de los ocho discos de Silencio Absoluto, Trece Forajidos y Silenciados, de más de siete minutos que Joselito y Txinín han tardado cuatro años en dar por finalizada. Por hechuras y concepción, abre unas posibilidades nunca habitadas por la banda, de la que se agradece cierta dosis de valentía en esta propuesta.

Un disco que, sin duda, nos reconcilia a aquellos a los que el estreno nos supo a poco, acercándose a por la tercera década de creatividad en un estado de forma notable.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Amores Perros
  2. Contra Todo, Contra Nada
  3. Por Los Que No Están
  4. Antisocial
  5. Cuanto Más Bebo
  6. La Hora De Las Bestias
  7. Al Compás Del Viento
  8. Vivir a la Deriva
  9. Amancio Puñales
  10. A Mi Aire

 

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Publicado el enero 17, 2018 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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