Kaxta – Centro De Intoxicación

156 KaxtaLa formación extremeña es una de esas bandas que me hacen sentir que tengo aún olfato para esto del rocanrol. Dos de mis mejores amigos decidieron suscribirse a Rock Estatal hace muchos años. En aquel momento, la promoción de suscripción incluía el regalo de un disco. Uno era de Kaxta, el otro no recuerdo de quién. Ellos, conocedores de mi obsesión enfermiza por descubrir y descubrir grupos, me pidieron opinión. Lo tuve claro, les dije, pillaos el de Kaxta que esta gente suena muy bien y tienen pinta de llegar lejos. Pasado más de un lustro, aquí están lanzando su tercera entrega tras ‘No Soy Un Bicho Raro’ y ‘Arremeto’. Este ‘Centro De Intoxicación’ presenta nueve temas en los que demuestran que, además de ser alumnos aventajados de la escuela Iniesta y Romero en los textos y música, han mejorado considerablemente la ejecución. Los temas suenan como un tiro, pegajosos y guitarreros a la antigua usanza, como los viejos Marea y los primeros tiempos de Extremoduro.

Y es que está claro que la influencia de esas dos bandas es brutal en cientos de grupos de rocanrol. Kaxta no es una excepción y tampoco lo esconden. Pero su principal mérito es que lo hacen tan bien que casi no acaba importando ya que, visto el camino desarrollado por unos y por otros a lo largo de los discos sucesivos, estamos ante una música que, por decirlo de alguna manera, ya no hace ninguna de las dos. De esta forma, el universo textual del álbum gira en torno a palabras frecuentes en la citada fase: cojones (hasta en cuatro temas), amapola, bandoleros, ‘la recortá’… Sexo, drogas y rocanrol.

La entrada de guitarras inicial en ‘Dentro De Mí’ demuestra desde el primer minuto lo que hay, no se ha venido a perder el tiempo. El fraseo destaca por el espacio al que se le da a la batería, que tendrá repetido protagonismo a lo largo del disco con un manejo de bombo que aumenta sabiamente la adrenalina. La canción crece y crece hasta que en la repetición final del estribillo ya estás cabeceando al ritmo, lo quieras o no. ‘Nada Me Para’, su sucesor, es el tema más sucio del álbum y para mí uno de los tres mejores, un acelerado riff bajo el fraseo y un estribillo que hace apostasía del ‘vive rápido’: “No quiero tiempo para descansar, quizá cuando esté muerto”. La canción va tan acelerada que cuando llega el break percusionado ya estás con la lengua fuera. Puro veneno.

El tercer corte, ‘¡Explosión!’ es el ‘más Marea’ de todos. El solo que se despliega después de la presentación del riff inicial es clave. Pasa por ser el tema más sexual del álbum (y, curiosamente, es en los pocos en los que no se cita ninguna zona genital). Lo mejor del tema y lo que lo hace notable es la prolongación del solo en el tramo final de la canción, sobre el último estribillo. Terminando con los puños apretados. ‘Corazón’ descoloca en su inicio por una entrada pausada, casi penumbrosa. Incluso las primeras estrofas se pronuncian sin apenas distorsión. La calma apenas dura un minuto porque pronto vuelven la rabia y aunque el fraseo es el más limpio del disco, el estribillo de nuevo ataca a las gargantas.

Mis otros dos temas preferidos se sitúan en la parte central. ‘Malos Pelos’. Entrada guitarrera y poderosa de más de un minuto que nos lleva hasta un fraseo veloz y encadenado que recuerda ligeramente al ‘De Acero’. En la parte central, un solo de ascendencia bluesera preludia la segunda parte, mucho más salvaje. El desarrollo de guitarras del final de la canción va a toda pastilla, con una ejecución imponente. Un cañonazo, vamos. Por su parte, ‘Jícaras De Chocolate’ es el tema más diferente del álbum. Es el tema ‘árabe’ con intro de sitar más guitarra española incluida. Muy recomendable. El texto ahonda en esa doble moral de la inmigración-droga: “Ya han llegado los reyes de Oriente (…) qué contenta se pone la gente cuando escucha la canción del inmigrante”. El trabajo de guitarras y ritmo de este tema es excepcional y una muestra más del crecimiento del grupo.

En el último tercio del álbum encontramos ‘Centro De Intoxicación’, quizá el que tiene un desarrollo más complejo, sobre todo por la escala de bajo y el solo de guitarra que le acompaña. Si ‘Explosión’ era ‘el más Marea’, ‘Efímero’ pasa por ser ‘el más Extremoduro’. La lista se cierra con ‘Entre Cuatro Paredes’, un canto de abandono que brilla por la cadencia y decadencia del riff de guitarra en el puente. Un buen colofón a una entrega de Kaxta que, consciente de que inventar no inventan nada, al menos se han dejado la piel en hacer lo que hacen bien y con ganas de repetir una y otra vez.

Salud!

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Dentro De Mí
  2. Nada Me Para
  3. ¡Explosión!
  4. Corazón
  5. Malos Pelos
  6. Jícaras De Chocolate
  7. Centro De Intoxicación
  8. Efímero
  9. Entre Cuatro Paredes

 

 

 

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Publicado el noviembre 6, 2014 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. “Arrebato” no es ningún disco de Kaxta. Su segundo disco es “Arremeto”.

  1. Pingback: Los Discos del Año 2014 de RockSesión | RockSesion

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