The Buyakers – Entidad Cuernos

 

A lo largo de estos más de siete años y medio que lleva abierta esta casa, he escrito críticas de novedades de casi ya 600 discos distintos. Muchas de ellas del sota-caballo-rey de la escena metalera, heavy, punk y rock, pero también con un generoso espacio para otras formaciones noveles o ‘emergentes’ (manida palabra) a las que he considerado meritorias y dignas de llevar lo que yo llamo habitualmente ‘la pestaña de seguimiento’. Dentro de esa práctica, hay formaciones cuyos siguientes discos no me han llamado suficientemente la atención como para repetir con ellas (no puedo escribir de todo lo que sale, ya sabéis), pero otras que paso a paso me han ido convenciendo y sintiendo que valió la pena ‘la apuesta’ (por decirlo de alguna manera) que realicé por ellas desde el primer momento. Los manchegos The Buyakers forman parte de ese segundo bloque. Les descubrí con el videoclip de ‘No Somos Tarantino’, escribí de su debut Empieza La Función, continué con El Bar de los Muertos y también nos pusimos de etiqueta en su directo sinfónico, como Metallica (con un par), en Donde Caben Dos… Y muy poco después de la edición de dicho concierto (menos de un año) llega ahora su tercero de estudio, el cuarto de su carrera: Entidad Cuernos, con toda su parafernalia western, cactus, lagartos, saloon, etc. Más viejos, más castigados, pero más sabios y con las ganas de blanca diversión intactas.

Una vez más la producción ha corrido a cargo de Miguel Ángel Hernando Lichis, que también se ha hecho cargo de numerosas guitarras acústicas, que lo ha grabado entre los meses de mayo y julio de este año en sus Felicidad Producciones de Madrid. La mezcla y las masterización corre a cargo de Ferni Duhalde en RedStyle Studios, también de la capital. El combo sigue formado por Sergio González ‘Suko’ en la voz y guitarra, Víctor Mohedano a la guitarra, Fernando Ortega al bajo, además de guitarras extra en un par de temas, Jonathan Blanco en la trompeta, Fernando Fernández en trombón y ukelele, Gregorio Merchante en la batería, Carlos Mazoteras en el laúd y coros y Pablo Cobos en pianos, teclados y coros.

Si no los conoces y has llegado hasta aquí, no te asustes. Que hayas leído trompeta y trombón en los instrumentos no significa que estemos ante otra banda al uso de vientos metales facturadas como churros (si así fuera, quizá no habría escrito de ellos en cuatro discos). Su aportación es mucho más cercana a una big band que a una pachanga. Y las formas también son variadas y de una pulcritud y elegancia que los hace diferentes al resto.

La lista se abre con ‘La Solución’, un tema endiablado que en la melodía de metales nos puede recordar ligeramente a la de ‘Estampida’ de Ska-P, aunque las cuerdas del laúd le dan un toque mucho más distinguido. Una buena carta de presentación que tiene continuidad energética en ‘Herida y Sal’ que viene a ser, en la amplia panoplia de opciones, el corte más ‘rockero’, a secas, del conjunto, tanto en el fraseo como en el estribillo. La triada inicial se completa con la más ágil ‘Este Camino’, que además de por el tempo sincopado del fraseo, destaca por el tramo instrumental donde hay momentos para el lucimiento del bajo, vientos y piano.

Como viene siendo habitual, The Buyakers se marcan una intro antes del tema que da título el disco, aquí con trompeta tipo ‘duelo al sol’ en ‘Duelo de la Entidad’. Un viaje al western de ‘Entidad Cuernos’, al que solo le falta el estepicursor rodando por nuestros oídos. Los patrones canónicos son tal que no falta ni el silbido habitual ni la percusión al trote y muchos menos los coros indios. La segunda parte del álbum continúa con ‘Mi Motor’ y ‘Van Pasando Los Años’, dos temas nacidos del mismo espíritu conceptual y argumental. La primera es un crescendo bombástico de amor al escenario, a la música y a la composición, y la segunda un circense swing de asimilación del paso del tiempo. Un, vale, somos más lentos, pero somos mejores. La fiesta sigue con la referencia velada al ‘Voy a Pasármelo Bien’ de Hombres G y otra a Tequila, de propina, en ‘Cuando Todo Vaya Mal’.

‘El Rey de la Inquietud’ nos trae un punto de esencia funk en la sonoridad y algo de actitud vocal que nos recuerda a, ni más ni menos, Buenas Noches Rose. Es quizá el corte más oscuro de la lista y se agradece para la dinámica. Con siempre querencia al club nocturno (el de música, no el de los otros, malpensados), ‘Jazz Suicida’ tiene ese encanto en el que profundizaron en su entrega anterior. El título extiende cheques que la música paga, como ocurre con ‘Rocker Man’, todo un ejercicio de tempo estiloso y roll. El cartel de salida de la ciudad de Entidad Cuernos se vislumbra con ‘Para Todos Menos Para Mí’, una balada con querencia de blues creciente. Una despedida marca de la casa y que evidencia lo bien que se desenvuelve The Buyakers en la diversión y en la sobriedad, pero siempre con una loable transparencia y sin grandilocuencias impostadas.

Nos leemos en el siguiente porque se lo siguen ganando disco a disco.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. La Solución
  2. Herida y Sal
  3. Este Camino
  4. Duelo de la Entidad
  5. Entidad Cuernos
  6. Mi Motor
  7. Van Pasando Los Años
  8. Cuando Todo Vaya Mal
  9. El Rey de la Inquietud
  10. Jazz Suicida
  11. Rocker Man
  12. Para Todos Menos Para Mí

 

Publicado el noviembre 5, 2019 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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