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Los Discos del Año 2025 de RockSesión
Tómese esta selección como una guía para acercarse a lo que no se conozca. O a darle otra oportunidad a un disco que no te llamó en la primera escucha. Es complicado emplearse a hacer listas así, porque siempre te queda la sensación de dejarte fuera gente que merece estar dentro, por supuesto. Tampoco ayuda el hecho de que por mis oídos pasen trabajos de cualquier género y que esta casa nos vayamos tomando cada vez más licencias… Pese a todo, si escribiera de todo lo que escucho… se nos iría de las manos. Esa apertura hace más difícil seleccionar, ya que no es lo mismo elegir discos de un formato muy reducido y específico que de un prisma que incluye desde la canción de autor al metal. Lo que sí os aseguro es que pocas web de listas pueden decir haber escuchado el 100% de los más de 100 discos que habéis votado, más otros tantos que ni aparecen. Empiezo con las exclusiones. Como siempre, no hay EP’s (Los De Marras, Onza, Rozalén, .bd.,…) ni directos (Lagartija Nick, Sôber, Leo Jiménez, …). Como siempre, tampoco incluyo una serie de discos que, aunque nuevos, son regrabaciones de grandes canciones originales de antaño (Kaótiko, Avalanch, El Kanka) o los que revisan éxitos o temas anteriores con colaboraciones (JJ Fuentes, Albertucho, Loquillo…). Quiero hacer mención especial también a álbumes que no estarán pero que recomiendo ya sea por la perfecta ejecución de Sidecars o el discurso artístico y vital de honestidad brutal de Chica Sobresalto o la corrosiva de Rigoberta Bandini, la dureza de Indar, lo castizo de Los Jaleo, el hedonismo de Los Niños de los Ojos Rojos y No Me Pises Que Llevo Chanclas, el nuevo salto al vacío de Rocío Márquez, mi corazón local con The River Band, Antonio Álvarez, Loudly o Erial, el nuevo vigor de Ésolon o Delabruma, el gran nivel los ya jóvenes veteranos Poncho K, Los Deltonos, Pignoise o Benito Kamelas... La música es infinita y nos hace sentir tanto según cada momento… Que podría haber otros 24. La lista intenta equilibrar la amplitud de géneros que tocamos y entre lo previsible y lo meritorio. Intentando valorar especialmente a algunos discos que han podido pasar desapercibido para públicos no específicos, pero que creo que por calidad trascienden su propio círculo de actuación. Dicho esto, vamos, por decimotercer año: estos son los ochos oros, platas y bronces de RockSesión. Disparen al pianista.
Lee el resto de esta entradaMedalla – Música Máquina
Empecemos por el final: menudo trallazo. Lo de Medalla, os confieso, lo veía venir. Cuando se me cruzó en el camino Duelo, un álbum de perturbadora portada que incluso se coló en mi selección de discos del año 2023 con un flamante bronce, ya avisaba y escribía aquí que lo de estos chicos era mucho más que una propuesta de pose a la galería. A saber, metan en la coctelera metal (del thrash al heavy), el punk combativo, el rock psicodélico y la épica medieval… A fuerza de afilar las hachas y echar músculo rítmico, ‘se les ha caído’ la parte de la impronta más pop o post-punk, dejando paso, a la vez, a una declaración de intenciones brutal, como dicen: «Un disco profundamente crítico: anticapitalista, anti-fascista y con la religión como telón de fondo. La crítica contra el sistema es el eje narrativo que vertebra las canciones». Música Máquina es un pelotazo de cuarenta minutos de duración que casi nos conecta, según el momento, con Slayer, Motörhead, Turbonegro, Judas Priest…Si ya la coda de “Todo Está Enfermo”, uno de los mejores temas de Duelo, tenían cabalgadas a lo Iron Maiden, ahora todo se multiplica. No es que hayan tirado la puerta, es que la han desintegrado. Y en un tiempo en el que todo el mundo lima sus aristas para llegar a más gente, se agradece que lleguen todavía bandas dispuestas a dejar todavía más claro que la complacencia no es lo suyo. Felicidades, no hay duda de que nos veremos el 5 de enero con las medallas de 2025.
Lee el resto de esta entradaMedalla – Duelo
Hoy que va el dia de parafrasear a literatos, diré aquello de cómo decíamos ayer (en este caso el lunes) que si los quehaceres obligatorios me lo permitían, esta semana quería darle salida a varios discos que me llamaron la atención en su momento en eso que llamo ‘escuchas para estar al día con los lanzamientos’ y que habitualmente se van quedando atrás con el paso de otras novedades más ‘urgentes’, hasta que llega un momento en el que el disco en cuestión se queda tan atrás que ya se queda sin entrar en crítica de novedad, pasando a formar parte de ese ‘limbo’ hasta que llegue el día en que puedan ser críticas remember. También es cierto que muchos de esos tipos de discos acaban siendo alguna petición de tuitcrítica en Twitter pero también lo es que como RockSesión no me da de comer me resulta imposible escribir de todo lo que quisiera. Sea como fuere, el lunes conseguimos cumplir el primer objetivo con el segundo álbum de Rēptile, titulado Animales Salvajes, y el martes con Los Días De Palabras Muertas, el cuarto disco de los turolenses Effe. Cerramos la tripleta conceptual este miércoles de la mano de estos Medalla y su Duelo, de perturbadora y muy inquietante portada. Casi los efectos que provoca la escucha de su cuarto larga duración y múltiple referencia, porque si algo caracteriza además a la formación barcelonesa. «Levantar el pie del acelerador nunca ha sido una opción para Medalla. Esa es la única regla imperante y la razón de ser de una banda que tan sólo en sus 6 años de vida ha publicado 4 discos y diversos singles mientras no han dejado de girar», nos avanzan en su biografía oficial. Un disco que juega con maestría en el claroscuro de los pasajes más truculentos y la luminosidad melódica. Una de esas anomalías que nos gustan tanto por aquí. Ah, y sí, claro, esta noche os hablo un poco del “Nada Que Perder” de Robe, que se estrena, como las noticias de Carrascal, al filo de la medianoche.
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