Lichis – Modo Avión

150 Lichis Modo AvionSeis años parecen demasiado tiempo de silencio discográfico para un artista del verbo y la gracia de Miguel Ángel Hernández ‘Lichis’, que se hizo un (gran) nombre en esto de la música como líder, voz y alma de La Cabra Mecánica. Desprendido de las zarandajas de la rumba y las querencias latinas que desplegó a lo largo de su sobresaliente discografía, su primer trabajo en solitario se presenta en diez cortes y treinta y cuatro minutos, que tienen la enjundia precisa, la mala leche medida, la catarsis justa para sacudirse malos rollos personales, temores artísticos y mostrar su lado más anglosajón, sus querencias por el rock americano, los sonidos más orgánicos. Pongan su mente en modo avión y vamos a sumergirnos.

Como apuntaba, el disco es anglosajón a más no poder. De hecho las decisiones a la hora de grabar, de confiar la producción, de elegir a los músicos… cada opción ha ido encaminada a explotar esa faceta que, aunque ya apuntada en algunos temas más introspectivos de La Cabra, no terminaban de tener el peso que en los gustos de Lichis tiene el género. Modo Avión fue grabado en Nueva York, entre Brooklyn y Manhattan, con Joe Blaney de productor y una plantilla de músicos de primer orden: Marc Ribot y Jim Campilongo en la guitarras, Andy Hess (Gov’t Mule, Black Crowes) al bajo, Pete Thomas (batería de The Attractions de Elvis Costello), el teclista Brian Mitchell y el percusionista y batería Jerry Marotta (hermano de Rick, habitual junto a Peter Gabriel, Indigo Girls, Orleans o Hall & Oates). Y David Mansfield que ha tocado violín, mandolina, guitarras o pedal steel para Dylan, Bruce Hornsby o Lucinda Williams. Para rematar, Ted Jensen (Santana, Norah Jones, Billy Joel, Talking Heads…) masterizó el disco en Sterling Sound (NY).

Además encontramos la colaboración en la composición de algunos temas de César Pop, habitual de gente como Leiva, que se echa unos coros en ‘Tics Raros’, o Quique González.

El disco no es de fácil entrada y en parte se agradece, aunque es posible que eso eche para atrás a más de uno. El álbum se abre con ‘Casi Rock And Roll’, una letra tan concisa como abierta, con la habitual seguridad vocal de Lichis, que canta con naturalidad pasmosa. Es un rocanrol pausado que ejerce de maestro de ceremonias, con un gran solo acompañado de un órgano sutil pero fundamental. ‘Salir A Asustar’, en mi opinión, debería haber sido elegido como primer single. Es el tema más inmediato del álbum y no por ello el más sencillo. Una influencia Dylaniana descomunal hasta en el grito con el que termina cada fraseo, una letra de ‘viejos perros viejos’ que se reencuentran pasado el tiempo con más cordura. Un canto de amistad (aunque solo cante uno en el tema) de perdedores que se conforman con respirar para ser felices. ‘Horas De Vuelo’, el tercer corte fue finalmente el elegido como primer videoclip. Un country cantado con voz dulce (todo lo dulce que puede ser la voz de Lichis), mucho pedal Steel y una base rítmica sólida distinguen al tema.

‘Tinkywinky’ es un tema de ascendencia cabaretera y/o burlesca que brilla por su texto de amor fatal y la incursión de metales y clarinete. “Flower power despechada, vas a hacerme profundamente infeliz”. Tanto la anterior como ‘Tan Felices’ cuentan con la co-composición de César Pop, algo que se aprecia en el denominador común de un tempo algo más acelerado que la media. ‘Dinero Por Nada’ es uno de los temas que mejor sintetizan la filosofía de Modo Avión. Un texto conciso pero muy bien trabajado, entre lo críptico y lo sentido, y una melodía que se arropa con pequeños y medidos aportes de sonidos: coral sitar, mandolina, saxo tenor, trompeta, trombón. Sin excesos, en su justa medida.

El último tramo del álbum llega con ‘Tics Raros’, uno de mis temas favoritos. Interpretación y estilo cercano al ‘noise’ de corte Tom Waits (casi nada), el caso es que Lichis lo clava. Se mueve como nadie en esa oscuridad tormentosa: “no tengo a Dios de mi lado, no quiero ser como tú”. ‘Tal Vez Buenos Aires’ es todo lo contrario. La melodía de violín inicial le confiere un aire folk no impostado y que contiene uno de los estribillos más aprehensibles del álbum. Por su parte, ‘Televisión De Madrugada’ puede que sea uno de los temas más catárticos del disco para su propio autor. Sintetiza ese tocar fondo y pese a todo intentar querer ver la luz. O querer intentarlo. ‘Enemigos’ echa el cierre al decálogo a lo gran canción, pese al minimalismo orgánico de su música con aura de tragedia griega: “El coro de la envidia decía conocer mi canción mejor que yo”.

Al final, por duración y por su carácter monográfico, sin serlo expresamente, el disco recuerda vagamente al ‘Bohemio’ de Calamaro. Discos traicioneros porque, en su presunta sencillez, se quedan instalados en rincones oscuros, aquellos que se cubren de polvo para poder seguir viviendo. Curioso, Modo Avión, un disco ideal para conducir y que te zambulle en el interior escondido. Como solo los grandes pueden hacerlo y Lichis lo es.

Solo nos queda pedir que no pasen otros seis años.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Casi Rock And Roll
  2. Salir A Asustar
  3. Horas De Vuelo
  4. Tinkywinky
  5. Tan Felices
  6. Dinero Por Nada
  7. Tics Raros
  8. Tal Vez Buenos Aires
  9. Televisión De Madrugada
  10. Enemigos

 

 

 

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Publicado el octubre 28, 2014 en Actualidad y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

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