Tierra Santa – Sangre de Reyes (2001)

101 Tierra SantaSi bien nunca llegaron a estar en niveles de popularidad (con lo que eso conlleva para bien y para mal) de otras bandas como Mägo de Oz, el momento dulce de Avalanch, los posteriores Warcry o Saratoga, Tierra Santa ha sido siempre una banda ilustre y de primer nivel dentro del heavy metal hecho en España. Quizá porque Ángel siempre se ha alejado del corte de vocalista agudo y virtuoso del gorgorito. Eso, sumado a la gran capacidad para aglutinar épica sin caer en exceso y grandes riffs de guitarra veloces y adictivos hacen de la banda un reducto de ‘pureza’ estilística. Tras un poderoso debut con Medieval, en el que dan una lección de ritmo, y los más batalladores Legendario y Tierras de Leyenda, Sangre de Reyes es el cuarto disco del grupo, con el que dieron el salto definitivo y donde alcanzan el sonido más equilibrado de las diferentes facetas que han desarrollado en sus casi 20 años de vida. Un señor discazo que ronda los quince años.

Fue precisamente en la gira de este disco la primera vez que pude verlos en directo, teloneando en un Candil Rock a los citados Mägo de Oz. En aquella ocasión me gustaron, pero gran escenario, teloneros… Había que repetir y la suerte quiso que ese invierno volvieran a la extinta sala Génesis de Almería. Y allí sí. Con una ejecución perfecta de cada uno de los solos y riffs de Ángel, que además de cantar es el guitarrista principal, y Arturo, con un bajo atronador (Roberto, valor fundamental y uno de los bajistas a los que he destacado siempre) y unos teclados integrados como muy pocas bandas del heavy metal consiguen, Tierra Santa se convirtió en un tiempo en un sonido obsesivo. Y este disco es el que tiene la mayor dosis de culpa, por más que ‘La Canción del Pirata’, ‘Sodoma y Gomorra’, las canciones homónimas de los discos anteriores sean anteriores a él. Este disco tiene algo mágico que sigue notándose en las escuchas.

Tengo la sensación y he vuelto a sentirla hoy al refrescar en mi memoria las canciones, que el disco, innegablemente heavy metal, tiene un sonido tan guitarrero y rítmico que es imposible que no enganche al público de corte rockero.

Las primeras cinco canciones son fuego puro. El disco se abre con uno de riff circulares y vertiginosos para dar entrada a la bíblica historia de David y Goliat. Como decía, lejos de acomodarse en la fantasía de la narración, la letra siempre busca no caer en el exceso y, como en este caso, ir un poco más allá con bella conclusión final: “Porque el reto no está en poder ganar al gigante, sino en poder superar el miedo a enfrentarse con él”. Tras esta espectacular entrada, que finaliza además como si de un directo se tratara, redoblando sonidos, se presenta la entrada épica y controlada de ‘La Ciudad Secreta’. El ritmo y rimas del fraseo, con esas teclas poniendo luz, es muy adictivo. El puente con los coros de Alicia Arguiñano y Mariví Echaniz redondean un tema en el que el estribillo es casi lo más discreto.

Pegaso’ es el tema más parecido a las entregas discográficas anteriores. El ritmo de batería de Iñaki es agotador e incombustible. Una apisonadora sobre la que pronto se presentará un gran solo, de corte clásico. El final del citado solo con la recuperación del ritmo principal de la canción debería enseñarse en las academias, sin resuello. Más pausada, pero cargando y de qué manera la emotividad, ‘Juana de Arco’ es una fotografía perfecta del citado personaje histórico. Un ejemplo máximo de esa capacidad narrativa de la que hablaba líneas más arriba. El puente pone los pelos de punta, “ahora se debe enfrentar al juicio de hombre”. Hasta llegar así a una de mis favoritas, una canción, ‘La Sombra De La Bestia’, que siempre significó mucho para mí y en la que recaigo con frecuencia cuando uno se dispone a quemar la ciudad como un destino fatal al que, haga lo que haga, no puede negarse: “Cambia y deja salir a la bestia, que siempre has vivido con ella y ella hoy es parte de ti”. La historia del hombre lobo que “destroza lo poco de humano que queda hoy en ti (…) La historia de un loco encerrado en su mundo y no puede escapar”. Pero no solo la letra, el toque de teclados que hay en el estribillo, tan hardrockero, es una delicia, como también el riff.

Al igual que ocurre con ‘La Canción Del Pirata’, dividida en una fase rápida y otra pausada. ‘La Armada Invencible’ comienza con un prólogo pausado, de corte casi juglaresco. El hecho histórico narrado desde el punto de vista de dos hermanos luchando en cada uno de los bandos. Extrapoladlo al conflicto que queráis. La segunda parte es una muralla de power metal robusto y tirando a mazacote. Hay menos matices de los que podrían presuponerse tras el prólogo. Mucho más luminosa por la melodía de teclados y por la velocidad atemperada, llega ‘El Laberinto del Minotauro’, el corte más hardrock del disco con ligeros guiños que evocan a sus tan admirados Whitesnake.

En el tramo final del álbum encontramos la balada más pura de la banda, ‘El Amor De Mi Vida’. Una canción que, tal y como se presupone, es todo un pastel pero que al final acaba enganchando gracias a la intensidad repetida de su estribillo. Canto a La Rioja, “donde el sol convierte el agua en vino”, en ‘Mi Tierra’, un animado y agradecido texto a los orígenes, muy pintón, sobre todo con un inesperado arabesco de teclados que incluyen al final del fraseo y con el gran solo de guitarra antes de la coda final. Y por si fuera poco, nos topamos para rematar con el riff inflamable de ‘Sangre de Reyes’, que vuelve a poner los pelos de punta. Un cierre marca de la casa para un disco tan divertido como intachable.

Con el paso de los años Tierra Santa abrirían algo más la mano en estudio a nuevos sonidos y texturas. Otras velocidades, otras sensibilidades. Pero en directo siguen siendo tan efectivos como sus discos iniciales.

“Arde tu sangre en el fuego que rompe tus venas”. Caña.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. David y El Gigante
  2. La Ciudad Secreta
  3. Pegaso
  4. Juana de Arco
  5. La Sombra de la Bestia
  6. Dos Vidas (prólogo ‘La Armada’)
  7. La Armada Invencible
  8. El Laberinto del Minotauro
  9. El Amor De Mi Vida
  10. Mi Tierra
  11. Sangre de Reyes

 

 

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Publicado el marzo 6, 2015 en Críticas Remember y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Para mi el mejor disco de Tierra Santa. Paisanos y buena gente. Me une una gran amistad desde hace más de 25 años con Roberto y no soy muy imparcial en cuanto a su carrera ai bien sus últimos discos se alejan de la épica de sus primeros álbumes, no está exentos de calidad.
    Un saludo.

  1. Pingback: #CachitosJevi, el día que La 2 recuperó las cuerdas de acero | RockSesion

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