Con Mora – Personas Reales

185 Con MoraEn un par de ocasiones me lancé a escribir la crítica de este grupo madrileño que pasa por ser una de esas pequeñas bandas con mayor potencial de futuro, con una propuesta concreta y específica, y con el reconocimiento del público rockero que no precisa de grandes artificios. Licor de Rock and Roll y De Babor a Estribor fueron sus dos primeras entregas, suficientes para ver su compromiso y sus hechuras. Personas Reales me ha resultado algo más difícil, quizá por la cruda mezcla de la voz, que suena tan natural que parece cantarte en directo cada vez que le das al play o quizá porque esta vez las canciones huyen de cualquier tipo de guión que les acerque a la previsibilidad. Pero con el tiempo uno descubre que las armas siguen vigentes y que el nuevo trabajo de los carabancheleros es un paso más en el camino de una banda que ofrece rocanrol de vieja escuela.

Y es que Con Mora no deja de ser un grupo de contrastes, pero con sentido. Mientras que su rock se cimenta en los cánones más clásicos del género patrio (solo hay cierta apertura en el slide de ‘Solo Soledad’, el bonus track), sí que mantienen el gusto por sorprender a sus seguidores. Si en la segunda entrega el disco venía acompañado de una brújula, en esta ocasión el concepto varía, con esa portada reflectante, a la decadencia de una sociedad que se esconde tras perfiles de redes sociales y comunicación de mensajería instantánea. “Nadie quiere hablar con personas reales”. Ese concepto se deja sentir también un elegante libreto en el que los muros de ‘barbook’, twitter, words, libreta de notas son los tablones para las letras de las canciones o para presentar a los componentes de la banda y los datos de grabación del álbum. Por otro lado, también mantienen firme su compromiso con instituciones solidarias, como Voces, Fundación a la que donarán los royalties generados con este disco, además de colaborar en un proyecto en la valla de Melilla.

De esta forma, el eje argumental del álbum se reduce a tres pilares básicos: la comunicación ficticia del mundo actual, el rocanrol y la capacidad o no de ganar y perder batallas, sea contra la citada sociedad decadente o contra uno mismo, aunque sea con el autoengaño. Así ocurre en ‘Contando Batallas’ y ‘La Medicina’. La primera de ellas suena fresca y veloz con un gran estribillo al que sucede un magnífico y adictivo riff. En el caso de la segunda la velocidad desciende aumentando el toque macarra de la voz de Neno, protagonista absoluto de un estribillo cantarín al que quizá se le echa en falta algo más de arrope rítimico. La gran entrada inicial se completa con ‘Por La Carretera’, una ‘road song’ poderosa que tiene pequeños giros que evocan a los Buenas Noches Rose más divertidos.

‘Qué Más Da’ se presenta como un medio tiempo, balada, castiza y chulesca (esas rimas comiéndose la ‘d’ –pasao/abogao– son el ejemplo máximo) que eleva la media del conjunto. Por su parte, ‘Las Dudas’ destaca por un estribillo luminoso que, junto a la melodía de guitarras, recuerda ligeramente al corte más accesible de Extremoduro. El ejercicio rítmico canónico continúa con una más discreta ‘De Estraperlo’, mientras que ‘En El Colchón’ vuelve a elevar el tono con una pegadiza conjunción de guitarras, donde Wiki y el más reciente incorporado Tayron han hecho un gran trabajo en el Estudio La Nota de Madrid, con Valentín Méndez a los mandos.

Para el último tramo nos topamos con ‘Nadie’, junto al primer corte, la mejor canción del álbum. Interpretada con intensidad urgente, contiene la filosofía del disco y el título del mismo. Un retrato de ausencia aunque se viva con la sensación contraria. Además, las formas acompañan para dar aún mayor realce al argumento. Un cañón. ‘Una Canción’ desborda de inicio con un riff de guitarras muy plateresco y con un texto pro-rocanrol que recuerda, sin la melancolía de aquella, al de ‘¡Qué Desilusión!’ de Leño: “quiero escuchar una canción escrita con el corazón, que suene un riff de rocanrol, nada me hace sentir mejor”. ‘En Volandas’ concluye con un nuevo toque vacilero y con un preciso solo de guitarra como punto álgido. Como corte extra, en descarga en su web, encontramos ‘Solo Soledad’, casi un epílogo que, ante lo que tenemos en este mundo, mejor solos.

Pasados tres meses del lanzamiento del álbum podamos ver con perspectiva que Personas Reales es un disco algo más difícil que sus dos primeras entregas. También podemos concluir que el salto dado entre la primera y la segunda entrega fue tan grande, que esperáramos otra escala similar con su tercer álbum. Quizá la progresión no es la misma, pero lo que sí está claro es que es un buen disco de rocanrol, con canciones adustas, pero que no engañan a nadie.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Contando Batallas
  2. La Medicina
  3. Por La Carretera
  4. Qué Más Da
  5. Las Dudas
  6. De Estraperlo
  7. En El Colchón
  8. Nadie
  9. Una Canción
  10. En Volandas
  11. Solo Soledad

 

 

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Publicado el marzo 3, 2015 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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