Ankor – Last Song For Venus

Ankor Last Song For VenusEntre 23 y 26 años tienen los seis componentes de esta formación tarraconense. Una insultante juventud que ofende aún más cuando recordamos que este es su tercer lanzamiento (el segundo en inglés) y que han tocado ya en festivales de prestigio con gente como Manson, Nightwish, In Flames o Guns ‘N Roses de fuera y teloneado a Saratoga, Warcry o Hamlet. Nada desdeñable currículum, sin lugar a dudas. Last Son For Venus llega dos años después de su sucesor de My Own Angel. El disco no supone una revolución de sonido pero sí perfecciona, literalmente, el sonido y lo esbozado en aquel. La banda se mueve en una indefinición voluntaria que va del rock al metal, en ocasiones con líneas melódicas poperas que contrastan con voces guturales de contundencia plena. Una amalgama de sonidos que remetan en una producción de sonido espectacular. ¿Suficiente?

Depende. Sin lugar a dudas Last Song For Venus es muy grato al oído. Mucho. La voz de Rosa de la Cruz suena delicada sin caer en pastiches pop porque tiene cuerpo suficiente para no caer en la edulcoración. Las voces claras masculinas de David Romeu se emplean con buena precisión (además es quien lleva el peso pesado de la composición de los temas en cuanto a música y letras) y las voces graves (sin llegar a lo gutural) de Fito Martínez (segundo responsable en textos y música) suenan con una naturalidad infrecuente. Junto a ellas se desarrollan canciones que son pequeñas piezas con cierto aire inconexo y a su vez repletas de variedad de guitarras (Fito Martínez y David Romeu) y numerosos cambios de base rítmica (Julio López, bajo, y Jordi Vidal, batería).

El disco fue grabado, mezclado y masterizado por Alex Radish entre junio y septiembre del pasado año en Radish Studios de Tarragona bajo la producción del propio David Romeu y la coproducción del resto de la banda.

Como decía, las canciones se suceden con una alternancia significativa. Ritmos de batería contundentes que concluyen en un estribillo melódico (‘Winner Horse’), entradas de teclados que igual incitan al cabeceo (‘The Dark Passenger’, una de las más destacadas) que te mecen en la limpieza de piano (‘Last Song For Venus Part 2’). Coros que van de lo hardcoreta a casi el pop (‘Last Song For Venus Part 1’ y esas palmasde  ‘I’ll Fight For You’) y solos que en ningún momento desbarran demasiado. Hay canciones que te cogen rápido y violento como ‘Try To Walk My Shoes’ (posiblemente, mi canción favorita del álbum) y otras baladas mecedoras como ‘Moonlight’. Hasta aún queda más espacio para algo de progresivo y épica en ‘At Last Rest’, sección coral, vientos y cuerdas incluidas y que se basa en una historia de su primer álbum en castellano, ‘Al Fin Descansar’.

¿Mucho laboratorio? Lo meritorio es que uno no tiene la sensación en ningún momento de estar ante una creación artificial, sino que suena con natural dosis de credibilidad. Pero al final, y suele pasar en muchos casos, la increíble versatilidad en un mismo disco (e incluso canciones) acaba descolocando en cierta forma al oyente que los conoce por primera o los escucha sin ser un seguidor de su trayectoria. De esta forma, al final su principal virtud acaba siendo también su principal peligro y riesgo. Está claro que no es negativo tener esa capacidad a la hora de componer y armar las canciones, pero se echa en falta algo más de encuadre, de situación, para poder disfrutar plenamente de su sonido estratosférico, que está fuera de toda duda.

Al final puede que sea una cuestión de años y que con con un par de discos más su identidad esté más definida. Creo honestamente que es así. Materia prima la hay, y tienen todos los ingredientes para conquistar a más público del que ya atesoran. El resto, es cuestión de tiempo, experiencia y una pequeña dosis de voluntad por hacerlo.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Last Song For Venus
  2. Try To Walk My Shoes
  3. When December Goes
  4. I’ll Fight For You
  5. Last Song For Venus part 2
  6. The Dark Passenger
  7. Winner Horse
  8. Since You Made Us As One
  9. Moonlight
  10. Tenkuu No Budokai
  11. At Last Reast
  12. The Unreachable Cherry Tree Of Dreams

 

 

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Publicado el febrero 17, 2014 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Originales sí que parecen estos chicos. Al principio me ha dado un aire a Enter Shikari, con transmigraciones hacia HolyHell y Napalm Death.
    ¡Caña meten desde luego!

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