Rafa Blas – Sin Mirar Atrás

188 Rafa Blas“Un segundo disco, liberado de versiones y con mayor decisión nos hará ver la plenitud y entonces decidir. Pero lo tengo claro. Si algo tiene que sonar en las radiofórmulas y conquistar al gran público, prefiero que sea esto a un tipo que no sabe cantar, manipulando su voz con vocoder”. Con esta frase concluía mi crítica de Mi Voz, el debut en solitario del vocalista manchego, premio a su triunfo en el concurso televisivo La Voz. Pues bien, en torno a año y medio después llega la segunda entrega que pedía. Efectivamente, en los catorcer cortes solo hay dos versiones, se apunta a un sonido más personal y hay ligeros cambios con respecto a la primera entrega, si bien la producción, de nuevo, de Pepe Herrero, esta vez junto a Juan Suarín, hace que se repitan algunos territorios comunes. ¿Saca de dudas Sin Mirar Atrás?

Pues después de darle varias escuchas no sé qué deciros. Empecemos desentrañando algunas ideas. La calidad vocal de Rafa Blas sigue estando fuera de toda duda. Es cierto que circunscrito a un tipo de vocalista muy específico, pero con solvencia sobrada. Tenemos que tener claro que no estamos ante un disco de heavy metal, de hecho, es difícil ponerle etiquetas al sonido porque el exceso de melodía lo acerca a territorios pop de cualquier mujer bien dotada en las cuerdas vocales, pero la presencia de guitarras, que han ganado peso en las rítmicas, le confieren una dignidad mayor que las bases programadas al uso. Los discos de vocalista heavy, tipo Tete Novoa o el propio Blas, siempre tienen un componente melódico mucho más acusado que si se les integra en un banda, Saratoga o Nocturnia, antaño, en estos dos casos.

Destaca también que hay menos uso de piano. Pepe Herrero venía de trabajar en la gira Madame Noir junto a Mónica Naranjo y creo que aquel estreno, sin quererlo, se influencio demasiado de aquella sonoridad. Sin ser un disco en exceso mucho más duro, a diferencia del primero aquí sí que encontramos solos de guitarra y, efectivamente, el que solo haya dos versiones facilita mucho más su escucha al contrario que la sensación de ‘tobogán’ que se apreciaba en su debut.

El álbum se abre con ‘Soy Yo’, toda una declaración de intenciones en el texto y en las formas. Una canción potente y rusosa, que genera muy buenas sensaciones, sobre todo por lo peleón del riff y algunos remaches de guitarra. Sin embargo, el nivel no tiene continuidad con ‘Un Día Más’, quizá demasiado lineal, y ‘Sin Ti No Soy Nada’, canción radiable a más no poder, y a la postre primer adelanto del disco. Curiosamente es la versión del ‘Hoy Tengo Ganas De Ti’ la que levanta el listón, con una intensa y lograda adaptación del tema de Miguel Gallardo, popularizado años más tarde por Alejandro Fernández. Además, el arrope musical es consistente bajo las bellas subidas de Rafa.

Grita’ e ‘Ilusión’ son las canciones que menos me convencen de todo el álbum. De la primera de ellas puedo elogiar ese intento valiente de coreo en ‘oh’, pero no termina de enganchar. La segunda es una balada con sutiles arreglos orquestales y guiados por melodía de piano, pero que no acaba de romper. Sobre todo lo previsible o edulcorado de las letras, “es la ilusión que no perderé”. Entiendo la necesidad de expresar un mensaje por su parte en muchos temas, pero las formas son demasiado explícitas y carentes de algo más que buena intención.

La segunda de las versiones no podía ser un reto mayor que el brutal ‘Getsemaní’ de Camilo Sesto y Jesucristo Superstar. Un tema muy complejo y que Camilo (posiblemente la mejor voz que ha dado la historia de este país por más que el frikismo posterior se empeñe en sepultar sus méritos, como dije hace poco en twitter) bordó en su momento. Era muy difícil estar a la altura y Rafa Blas sale del trance airoso. No tanto por los inicios, donde se echa en falta algo de templanza, pero sí por la coda final tras la subida central. Ahí sí que transmite las sensaciones del argumento. Eso sí, la adaptación musical adolece quizá de cierta emotividad, sobre todo en el estribillo.

En cualquier caso la segunda mitad del disco está muy por encima de la primera. ‘Nada Que Temer’ es, de nuevo, otra balada, pero con mucho más porte y lustre. Notable canción con acústica y una gran belleza en la línea melódica de su voz. Un tema que crece hasta finalizar con solo y pulsión eléctrica. ‘Sin Final’ destaca por el logrado riff inicial, aunque de nuevo, la falta de inspiración en las letras (desconozco de quiénes son, el disco de promo nunca llegó), que lleva a rimar con la misma palabra: “Nada que perder todo por ganar, es un juego cruel y ahora sí quizás puedas ganar”. ‘Mi Locura’ repite un tanto la filosofía del octavo corte y anticipa ya el cierre con ese “soy Quijote de este nuevo tiempo”. Por su parte, ‘Tú y Yo’ juega con el mismo corte de sonido que ‘Grita’, pero mucho más efectivo con ese aderezo extra de base rítmica que compensa la apertura.

Asi llegamos a, curiosamente, los mejores momentos del álbum. ‘Una Lágrima’ es una balada creciente que arranca con una melodía de piano de tensión contenida y decadente, donde Rafa Blas se crece. La canción es soberbia en el fraseo, en los quiebros vocales y en el crecimiento progresivo: “Miro al espejo y no recuerdo ni quién soy. No, no volveré a derramar por ti una lágrima. Y no, no me tendrás atrapado en tus mentiras, no”. Este sí es el Rafa Blas por el que aposté en su día. Al igual que el de ‘Quijote’, un tema épico con una gran intro lírica musical (de hecho habrá una versión orquestal como extra) donde encontramos las guitarras más pesadas del álbum. La estructura de la canción permite a Rafa jugar con la tesitura de su voz, del susurro a la garra, que explota con luz propia con los arabescos de la orquestación. La canción se adorna con un fragmento del propio libro y una coda final coral que está muy bien integrada.

Confieso que esperaba (y sigo esperando) mucho más de Rafa Blas pero no es una cuestión tanto de capacidad como de elección de canciones. Este mismo álbum con tres canciones menos hubiese tenido mucha más entereza. En cualquier caso, los dos últimos temas y los destacados arriba me valen para seguir creyendo en que lo mejor está por llegar.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Soy Yo
  2. Un Día Más
  3. Sin Ti No Soy Nada
  4. Hoy Tengo Ganas De Ti
  5. Grita
  6. Ilusión
  7. Getsemaní
  8. Nada Que Temer
  9. Sin Final
  10. Mi Locura
  11. Tú y Yo
  12. Una Lágrima
  13. Quijote
  14. Quijote (versión orquestal)

 

 

 

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Publicado el marzo 11, 2015 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Es un gran disco . No me canso de escucharlo sin parar . Los conciertos son brutales.

  2. Discazo!!!Rafa Blas el mejor…!!!!

  3. Llanos Sánchez González

    Mi preferido,,,,, sin dudarlo rafa blas (sin mirar atrás)

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