Iratxo – Pa’ Bestias No Hay Senderos

El tiempo es tan relativo que uno cuando piensa en Iratxo parece creer que lleva con nosotros, en esto del rock, mucho más tiempo de lo que arrojan los fríos números. Y es que en apenas diez años, desde que se estrenara con su reluciente De Donde El Aire Da La Vuelta en 2008, ha despachado ya, con este, siete discos de generosa duración y de encomiable entrega y visceralidad. No entiende de otra forma ni la vida ni la música el descabalgado sevillano, al que, parafraseando a los vecinos de Granada, podría aplicársele aquello de “siempre tiro más de lo que aflojo y siembro el doble de lo que recojo”. Valga el símil campestre para contextualizar que este álbum nace casi de ‘un retiro’ a su campo sevillano, con animales y lejos de los humos de Madrid. Un disco de 13 temas en los que encontramos a un artista pleno de equilibrio, una vez pasada la pesadumbre circunspecta de un disco acústico más críptico. Un Iratxo que sigue forjando su estrella, pequeñita pero firme.  Y con él abrimos el curso una temporada más en RockSesión tras el descanso (mitad obligado/mitad necesario) estival. Sea.

Con banda remozada por gente joven y del entorno sevillano (Lucas Hidalgo a la batería; Sócrates López a la guitarra eléctrica solista; Juan Carlos Romero al bajo; y Antonio Pérez a la trompeta y coros), Iratxo ofrece, quizá, el disco con mejor sonido de toda su carrera, que también dice mucho. De la mano de El Dromedario Records, el disco fue grabado en Shimo Estudio, con Jaime Cuadrado, Daniel González Gurruchaga y Alfonso Espadero a los mandos y cuenta con numerosas colaboraciones, las más ‘populares’, las del compinche Marcos Molina de Gritando En Silencio y las de Pablo Sánchez de La Raíz.

Salvo dos casos puntuales (y necesarios), algún medio tiempo más contemporizado y algunos arreglos con matices novedosos, lo nuevo de Iratxo es adrenalina y emoción. Después de una incursión latinoamericana francamente agotadora, un receso en formato acústico que le llevó por decenas de salas de pequeño formato de todo el país y una gira de 10º aniversario que no fue todo lo extensa que merecía, Juan Manuel Cifuentes parece haber querido romper con todo lo malo y cargarse las pilas en un disco que se antoja animoso, vitalista, lleno de energía, aunque muchos de sus textos sigan mirando de frente a cosas ‘jodidas’.

Los cinco primeros cortes son buena prueba del lado animoso. En ‘Demonios’, que abre el conjunto, nos da la bienvenida un soniquete similar al correr del segundero, sinestesia sonora “No sé, si tiene sentido el reloj”, y una narración de asunción de una realidad, de aprender a convivir con sombras, todo con un armazón de rock adusto, sin aderezos de vientos y numerosas guitarras engarzadas en una coda sobria. ‘Recuérdame’ mantiene el mismo espíritu de rock más musculoso que festivo, aunque ‘la cabra’ tira al monte y el estribillo es uno de esos acelerones marca de la casa. De saber vivir con los temores a mantener un recuerdo “con el viento en las velas”, que diría otro autor.

Amor lúbrico en ‘Huele A Muerto’, donde empiezan a ganar protagonismo los vientos y donde se desliza un estribillo musical pegadizo y unos coros femeninos (Graciela Rodríguez) que regalan algún quejío aflamencado en la coda final, más ligera de distorsión y con un remate de rumba clásica. ‘Mi Droga’ fue el primer adelanto y fue toda una declaración de intenciones. Aires de primer disco, velocidad, potencia y una melodía de vientos que va de la épica del fraseo musical con percusión a la fiesta bullanguera tras el estribillo. Efectiva y efectista.

‘Los Gritos del Hambre’ es uno de mis temas favoritos. Por un lado, por la letra hilvanada de injusticias y sinrazones y también por ‘la mala leche’ de la estructura musical que, además de algún deje metalero, nos regala un solo afilado. En la diana. Ahora sí, la primera vez que se levanta el pie del acelerador es con ‘Pa’ Bestias No Hay Senderos’. Un tema con hechuras de blues donde Marcos Molina pone su también querencia al género, medio tiempo hermoso en su sencillez y dibujo directo. El menos es más de toda la vida y que ejerce de punto de inflexión hacia terrenos menos lineales.

Del lado más aguerrido, también ofrece unas formas diáfanas, ‘Entre Tus Brazos’, otra muesca de brillo de guitarras y contundencia rítmica, que (topicazo) refleja cierta dosis de ‘madurez’ compositiva en aquello de no tirar de trompeta ni de velocidad. Reverso de la misma moneda con dos cruces que ‘Los Gritos del Hambre’, ‘Ni Olvido Ni Perdón’ vuelve a poner la bala en aquellos que quieren silenciar a otros: “tienen la fuerza del miedo y a un pueblo acobardao”.

En ‘Palacio de Cristal’ llega lo que los anglos llamarían una ‘power ballad’, aquí revestida de ascendencia de canción protesta constructiva, una fórmula que redondea a la perfección haciendo un suspiro sus casi seis minutos. También ofrece fresca originalidad los coros a-soulados de Lara Monroe y Graciela Rodríguez en ‘Palabras y Silencio’, que se torna a síncopa reggae con la entrada de Pablo de La Raíz, rematada en una coda más distorsionada pero de armonías amables.

Las síncopas y el tempo marca de la casa regresa en ‘Próximo Tren’, con numerosos cambios de ritmo, que van del ska al rollo funky del bajo en el remate del estribillo y una melodía de trompeta de nuevo pegadiza y machachona. Acercándonos al final, ‘Silencio’ es otra total que va de los sutiles arreglos de cuerdas de contrabajo y viola, a las sincopas y el estribillo de aires accesibles y corales. Por último, ‘No Habrá Secretos’ recupera el tema presentado en agosto del pasado año, dedicado a la pérdida de su amigo David y a su hijo, con voz, acústica y violonchelo (Patricia Zamora) y grabadas en La Casa Morada, con Fernando Madina de Reincidentes.

Iratxo comenzará este mismo viernes en Murcia y el sábado en Almería la gira de presentación del álbum, que cuenta con 25 fechas cerradas hasta el próximo mes de febrero, a lo que habría que sumar, a partir de ese momento, la temporada de festivales.

Si todo va bien, el sábado estaremos en la puesta de largo de la gira.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Demonios
  2. Recuérdame
  3. Huele a Muerto
  4. Mi Droga
  5. Los Gritos del Hambre
  6. Pa’ Bestias No Hay Senderos (con Marcos Molina de Gritando En Silencio)
  7. Entre Tus Brazos
  8. Ni Olvido Ni Perdón
  9. Palacio De Cristal
  10. Palabras y Silencio (con Pablo Sánchez de La Raíz)
  11. Próximo Tren
  12. Silencio
  13. No Habrá Secretos

 

Anuncios

Publicado el septiembre 18, 2018 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: