Cuatro Gatos – Esférica (2005)

En una semana de ‘clásicos’, rematada con querencia de heavy, folk y rock progresivo del directo de Ñu, ayer, recordé gracias a la presencia en dicho concierto de Juan Miguel Rodríguez de la banda Cuatro Gatos. El mundo de la música, como cualquier otro, depende mucho de la suerte, del buen tino en la elección de compañeros de aventura y de las relaciones interpersonales. En el caso de Cuatro Gatos, el grupo que nos ocupa la cita semana con las críticas remember, la balanza siempre se ha vencido del lado de la bandeja más negativa. Mucho talento y enormes canciones que se han visto lastradas, a lo largo de toda su trayectoria, por constantes cambios de alineación, especialmente palpables en el vocalista. Porque para cualquier grupo su cantante representa un papel fundamental, puesto que interpreta lo que, con suerte –de nuevo- memorizarán sus seguidores y vitorearán en cada concierto. Hasta cinco vocalistas tuvo el grupo en un espacio de 6 años. Algo que da poca estabilidad y resta unas cuantas de ganas a esto de querer seguir creyendo en un proyecto. Nos acordamos de Esférica.

La banda la forman en 2001 Juan Miguel Rodríguez, Joaquín Arellano y Pedro Vela, teclista, batería y guitarrista de Ñu por aquellos tiempos, que deciden montarse su historia y le dan como nombre, precisamente, el último disco que grabaron los tres con la banda de José Carlos Molina: Cuatro Gatos. Javier Canseco completaría la banda al bajo y después ya nos quedarían los cantantes.

La cosa es tal que el grupo (2001-2014) tiene tres discos de estudio (además de un EP y un acústico) y los tres registrados con tres voces distintas. Por eso, casi podríamos hablar individualmente de cada uno de ellos, porque por momentos el único nexo en común es el nombre de la cabecera, dada la personalidad marcada que les confirió la voz a cada uno de ellos. El primero lo grabó Iván Urbistondo, otro frontman que ha jugado al Guadiana con Beethoven R, otra banda marcada por los cambios de voz. Su sucesor fue el uruguayo Alex Fracchia, después llegaría el popular Juan Bejarano, para terminar con el propio Juan Miguel (el teclista fundador y alma de la banda) con Covadonga Martínez

Aunque el reconocimiento popular lo tuvieron con el primero, La Caja de Música, de 2001, he decidido quedarme con este Esférica. Por varios motivos. El primero es su valiente complejidad pues que, además de tratarse de un disco conceptual que versa de manera monotemática sobre la ‘phobia’ de una persona que siente ser maldito y germen de mala suerte, las canciones ganan unas estructuras progresivas más acusadas, sin sacrificar por ello el bombástico toque power. El otro motivo es la tesitura vocal. Fracchia tiene esa melosidad tan propia del río de la Plata y de los grupos heavys argentinos que arrastra también a las guitarras y los tempos. Los que con poco te atraviesan en las líneas melódicas. Ya saben, Rata Blanca, Dragonfly…

Lo que es la ironía, Álex Fracchia acabaría abandonando la banda casi nueve meses después de su lanzamiento porque no soportaba las comparaciones con Iván con las que se enconó el público. Ya saben (de nuevo), aquello de lo de ‘el primer disco estaba mejor’.

El álbum se abre con una intro instrumental de cinco minutos que viene a recoger distintos pasajes sonoros que se dejarán sentir a lo largo del álbum. De ahí que ‘Ecos’ se subtitule sumario. ‘Siembra Viento…’ no es la entrada agresiva que se presupone a cualquier álbum de heavy metal. Una gruesa línea de bajo protagoniza un armónico medio tiempo con toques sutiles de virtuosismo y las primeras pinceladas que marcan la diferenciación vocal, ese no “busques más o te arrepentirás” es crema de la buena. Ahora sí, ‘El Hombre Desconectado’ es uno de los cortes más completos de la lista. Con más trabajo que tantos EP’s que se derrochan hoy en día. Agotador y progresivo, presagia un mundo de aislamiento.

Así, llegamos a mi doblete preferido y, casi seguro, mi dos y mi uno en un hipotético #Mis10de. Escuchado hoy, los teclados de ‘Sálvame’ nada tienen que envidiar a cualquier grupo indie de masas de nuestros días. La letra se susurra en el fraseo y se desgarra en el estribillo, pidiendo un auxilio que nunca llega. El tema es sobresaliente por más que se perciban ciertas costuras por una producción, digamos, irregular. Y así, mandando al galope al caballo, power metal de los de siempre en ‘Fuego En Tu Piel’. Azuzadora pero frágil gracias a, precisamente, la voz de Fracchia. Una de esas canciones en las que quedarse a vivir un tiempo, desde el puente al estribillo.

Tras el derroche, ‘A.M.A.M.A. (Palíndromo)’ ejerce de solo de batería cual directo que se precie, para entrar después en ‘La Luz Interior’. Una balada desnuda en su naturaleza pero a la que se añade arrope eléctrico y un crescendo de potencia para mantenerla en territorios más duros.  ‘Esferas de Cristal’ es la piedra Roseta y clave del álbum. El miedo que siente el protagonista a ser tocado por considerarse maldito. Destacan los arreglos de los coros. Una línea de bajo en primera línea y una guitarra hard rockera nos da la bienvenida en ‘Desde El Rincón’. Uno de los cortes más oscuros de la lista y con mayor tiempo para solos vertiginosos.

Como el palíndromo, ‘71.12 (Mensajes En El Aire)’ ejerce de interludio antes del bloque final, si allí la batería, aquí el bajo. ‘La Huella del Tiempo’ recupera la base power metal aunque muy alejado de lo conseguido en ‘Fuego En Tu Piel’. Sí se acerca mucho más ‘Esférica’, otro top 5 de mis favoritos de la banda. De nuevo gracias a la sonoridad épica de un estribillo generoso y adictivo en la melodía vocal. El cierre lo pone ‘El Último Invierno’, otra balada a la que se empeñan en dar un empaque que la desnaturaliza. Quizá dos ocasiones perdidas para ofrecer un contrapunto a tanta riqueza de compositiva. Ya saben (este es el último), lo de a veces menos es más.

Como bonus track, Cuatro Gatos regalaba una versión muy atinada del ‘Heat of the Moment’ de Asia, castellanizada en ‘Es Tu Momento’. Lo mismo que hiciera Ankhara con el ‘Mantente Firme’ (‘Hold The Line’) de Toto.

Pese a que la formación con dobles voces se mantuvo durante unos años, el grupo, lastrado desde sus primeros años, acabó diciendo adiós en 2014. En silencio y sin dar portazo.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Ecos (Sumario)
  2. Siembra Viento…
  3. El Hombre Desconectado
  4. Sálvame
  5. Fuego En Tu Piel
  6. A.M.A.M.A. (Palíndromo)
  7. La Luz Interior
  8. Esferas de Cristal (Phobia)
  9. Desde El Rincón
  10. 71.12 (Mensajes En El Aire)
  11. La Huella del Tiempo
  12. Esférica
  13. El Último Invierno
  14. Es Tu Momento (Heat of the Moment)

 

Publicado el mayo 17, 2019 en Críticas Remember y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Haces unas críticas tan buenas que voy al cd con entusiasmo….Pero me decepcionan.
    Sin embargo, no paro de escuchar El Azogue….Tiene magia.

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