Myriam Swanson – Calígula
Tras un intenso y enriquecedor rodaje creativo en sus primeras bandas de marcadas identidades sonoras como Flamingo Tours (un viaje de raíces por lo fronterizo del rock and roll), Magnolia (cuarteto aterciopelado y rabioso de espíritu americano, en el que, además de revisar los clásicos del género, se incluía un repertorio con canciones de Ella Fitzgerald o Etta James) y The Rhythm Treasures (banda de rhythm and blues), Myriam Swanson se lanza al fin al debut en solitario bajo su nombre artístico. Todas esas influencias se dejan notar y latir en los once cortes de este Calígula voraz que navega con maestría en una densidad sugerente y turbia, donde no hay miedo a abrazar el fuzz guitarrero, las bases disruptivas a través de destellos electrónicos, un código literario más urbano, sin perder lo corpóreo de los terrenos más soul o aposentados en el rock clásico de club noctámbulo y garaje más elemental y cierta actitud punk. Para aumentar ingredientes a la coctelera combina con naturalidad el inglés y el castellano sin que ninguna de las opciones se mueva en territorios menores.
Para tejer la tela de araña de un disco tan poderoso (no tuve duda en que debía traerlo como crítica completa cuando me pasaron su escucha antes de su publicación) ha contado con las colaboraciones de ilustres guitarristas como Riki Frouchtman (Maren, Elefantes, Jarabe de Palo), Pere Mallén (Nikki Lane) o Jordi Mena (Bunbury), los baterías Charly Sardà (Manolo García) y Juli Manté (El Twanguero), y a las cuatro cuerdas del bajo, Paco Cerezo (Jero Romero) y Miguel de Lucas (Rufus T. Firefly). Luego, la banda en directo, la formarán Martin, Paco, Riki y Charly.
La producción –salvo excepciones citadas- es de Martín García Duque (conocido por colaborar con Morgan, The Limboos y Aurora & The Betrayers), y la mezcla y masterización de Eddie Al-Shakarchi en Londres, quien ha trabajado con artistas como Boy Azooga y Michael Kiwanuka. Primeras presentaciones en Barcelona (13 de marzo, La Nau) y Madrid (29 de mayo, El Sol).
Es “Free To Go” la encargada de abrir la lista y se mueve en un rock poderoso, de distorsión saturada y algo de oscuridad cabaretera que puede conectar con el Manson más glam. También referentes punk como Iggy sonreirían con aprobación, como también las indiscutibles Chrissie Hynde o Debbie Harry. Poca broma. “Calígula”, la que da título al conjunto navega por aguas sinuosas y turbias, con una base rítmica disruptiva y una encantadora atmósfera vintage. Una mezcla de spoken word y susurros completa la propuesta con arrollador resultado, inspirado en la obra El idiota. Ensayo sobre cualquiera y, a ratos, sobre arte de Martí Peran.
“Be There” le da una vuelta de tuerca más y se hace todavía más subrepticia y serpenteante desde la presentación inicial (fraseo en castellano) a la explosión de post punk lúgubre que se viene en un estribillo donde no faltan las palmas y unas teclas que conectan con ese rock sixty de las pretéritas formaciones. En “We Fuck Each Other For The Common Good” es el soul más genuino (¿algo de Amy?) el que se hace carne en otra musculosa muestra de talento.
Un riff de urgencia rocanrolera nos recibe elegante y servicial en “I Talk Too Much”, que se adornará de una de las baterías más orgánicas y protagonistas del metraje (con permiso de “Mano De Santo”), venido a más en una coda donde el solo se engarza e integra en el rebato final. Aires garajeros y psicodélicos desde las teclas y el efecto de guitarra muy cinematográfico de “You Like It Rough”, otra de las cables de las propuestas sonoras de Swanson.
Dupla idiomática para las siguientes. “En La Oscuridad” – producida con Ander Agudo (Macaco, Nubla)- vuelve a adentrarse en terrenos de dream pop, aunque con bastante más sangre de lo que suele ser habitual en el género. Por su parte, “Mano De Santo” reviste de rock adusto a una historia donde se combina la urgencia fronteriza del fraseo y el puente con un estribillo bien de muralla de guitarras. En “Reverie” el para voz y guitarra, de espíritu más autoral y querencia country.
Para el final nos queda todavía la explosión rockera y rítmica de “Samsa”, de nuevo con marchosa base rítmica y distorsión muy seca y en primer plano. El cierre viene de la mano de “Spit It Out”. Un corte mezclado por Jim Diamond (Sonics, The White Stripes) en el que vuelve la actitud desafiante y afilada de un proto rock descarado y efervescente.
Lista de canciones – tracklist:
- Free To Go
- Calígula
- Be There
- We Fuck Each Other For The Common Good
- I Talk Too Much
- You Light It Rough
- En La Oscuridad
- Mano De Santo
- Reverie
- Samsa
- Spit It Out
Publicado el marzo 3, 2025 en Críticas Discos y etiquetado en Calígula, Críticas Discos, Myriam Swanson. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




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