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#Mis10de Korn

 

A mitad de los noventa, la oscuridad ‘inventada’ por Black Sabbath tomó con fuerza los terrenos metaleros, con todos sus adjetivos previos que se os ocurran, y empezaron a nacer los grupos tormentosos que hicieron del Nu una forma de des-vivir bastante recurrente y, también, comercial. Eso deviene en cierta impostura poca creíble y al final, como todas las modas, acabó siendo relegada a otras ramificaciones. Lo de Korn es otra cosa. Su sonido y su triunfo puede ser ‘acusado’ al imponente apoyo promocional de su sello discográfico (Epic) pero si tenemos en cuenta que su vocalista pasó una infancia de bullying, familia traumática y que terminó trabajando en una morgue haciendo autopsias donde vio el lado más cruento y cruel del ser humano con todo tipo de experiencias narradas por él mismo, se ganó un caldo de cultivo infinito para soltar ‘renegror’ para una buena colección de discos. Así, Jonathan Davis, junto a Brian Weich, James Shaffer (con sus guitarras de siete cuerdas) Reginald Arvizu y David Silveria con el groove al once, conformaron el quinteto dorado de la primera época de la banda, hasta Take A Look In The Mirror, dejando atrás los imprescindibles debut, Life Is Peachy, Follow The Leader, Issues y Untouchables. Lo de después estuvo muy bien también (la banda ha mantenido una media de calidad alta) pero como en las películas de terror de los primeros tiempos, no impactaron tanto como sus inicios. Hoy, después de la oscuridad personal de Stravaganzza, seguimos en las tinieblas con #Mis10de Korn. Salud.

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