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Ilegales – Rebelión

Los asturianos siguen en pie de guerra. La banda liderada por Jorge Martínez, Jorge Ilegal, golpea duro y más fuerte, centrando todos sus newtons en la concreción precisa, lo que arroja un disco corto y a la cara. Menos de treinta minutos que noquean gracias a una producción y mezcla muy afilada y, claro, para cortante las letras de uno de los autores más deslenguados y políticamente incorrecto (pero de los de verdad) de nuestra escena rockera. Si lo ha hecho siempre, imaginad lo que le puede importar a un descarado de 63 palos lo que puedan venir a contarle sobre lo que hace, dice o lo que se puede interpretar de versos como los que encierra ‘Mi Amigo Omar’ y eso de “no vive en un gueto de colores para maricones”. Inteligencia suma y adaptación a los nuevos formatos. Si la vida se reduce a stories de instagram, a 280 caracteres de twitter y a la vomitona de opinión sin seso, Ilegales despacha dardos que no sobrepasan los tres minutos y, rara vez, los 200 segundos. Así, si en La Vida Es Fuego se daba libertad a ciertas disertaciones, Rebelión apuntala la base del ideario musical de Ilegales.

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Ilegales – La Vida Es Fuego

IlegalesCreo haber usado esta expresión con anterioridad, pero es que es una verdad como un templo: hay formas de hacer, cantar, masticar las canciones que son inconfundibles, que identifican al autor con apenas unos segundos. El mundo del rockerío patrio está de enhorabuena porque Ilegales, la banda comandada por un siempre incontinente Jorge Martínez, está de vuelta con nuevo trabajo, el primero con nuevas canciones en estudio después de un largo barbecho (excesivo, diría yo) de doce años. Más de una década en la que hemos disfrutado a Jorge con la misma acidez, pero en formatos más soft. Sus nuevas composiciones le pedían jarana y distorsión para algarabía de sus seguidores que, pasado el tiempo, igual deben desempolvar la chupa del descaro, pero que se reconfortarán enseguida escuchando los 11 temas de La Vida Es Fuego.

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