El Puchero Del Hortelano – Candela (2005)

119 El Puchero Del HortelanoFalta apenas una semana para que El Puchero Del Hortelano ofrezca en el Pabellón de Deportes de Granada su último concierto. Han pasado 17 años desde que aquel grupo de compañeros de clase de Educación Musical empezaran un proyecto que fue creciendo y creciendo hasta convertirse en un referente de emociones y diversión a partes iguales, todo ello bajo la premisa de no tener un estilo definido. Jugar con el eclecticismo de un flamenquismo latente en cada tema, aderezados con metales, violines, músicas del mundo, ska y sobre todo un rock elegante de querencia de autor con el paso de los discos, con el crecimiento, la instrospección, el menos guasa y más dolor. El combo de Antonio Arco y compañía dirá adiós el 17 de octubre y nosotros le rendimos tributo, además de yendo, recordándolos con el disco que empezó a hacerles conocidos en todo el país. Su tercer álbum, Candela. (Ha estado cerca Harumaki, os lo dejo para dentro de unos años).

Después de dos discos eminentemente rumberos y aflamencados a El Puchero del Hortelano comienza a quedársele corto ese sonido. Antonio Arco no pone límites a su creación y, entre unas cosas y otras, se traslada a Barcelona donde las miras se abrirán definitivamente para el grupo. La explosión cultural, el mestizaje, la cierta dosis de desarraigo (siempre tan útil para la creación pero tan cancerígena para el alma) hacen que los límites se rompan y que se dé un paso de gigante en la propuesta del grupo. Así nace Candela, un álbum de diez temas propios y una revisión de uno de los temas más versionados de la historia de la música, el ‘Je L’aime à Mourir’ de Francis Cabrel.

Se evidencia este salto a las primeras de cambio con ‘Pablito’, con su melodía de aires zíngaros, de corro y baile junto a una hoguera entre carromatos, un fraseo musical que se solidifica junto a un estribillo rumbero bien rematado. Un inicio incendiario que tiene continuidad con ‘Miedo’, si no en las formas, sí en la intensidad de una letra soberbia de inconformidad y de la felicidad nunca conseguida. ‘Si Te Miro’, al igual que luego harán temas como ‘Tú Eres Eso’, ‘Ese Rato Tan Divino’ o ‘El Parque’, transmiten la ilusión y esperanza del punto álgido de las relaciones.

Sin embargo son dos temas lentos y crudos los que ensalzan el disco a un nivel sobresaliente. Uno es el cuarto corte, ‘Ochenta Años’, un balance descomunal a una vida que se va apagando. Un carpe diem inverso, una confesión de arrepentimiento por no vivir sino malvivir: “qué dura mala y cruel resulta esta vida si cuando se acaba te vas dando cuenta de que hace ya tiempo ya la habías dado por perdida”. La melodía intrincada de violines en el estribillo es arrebatador, como el crescendo vocal final, más intenso si cabe. El otro tema es el visceral ‘Arrancarme Los Ojos’. Una tortuosa declaración gore de amor irredento y también con un punto de malsana convivencia: “voy a arrancarme los ojos, dártelos, que veas como yo veo. Oscuro cuando te vas y negro cuando te tengo”. Todo ello a ritmo de tango atemperado con una elegancia descomunal. Entre tanta carga emocional se sitúa con sabiduría ‘Vive La Vida’, con un poso funky muy logrado, con el lustre de unas palmas rítmicas divertidas y ganas de mandanga.

También mantiene esas ganas de fiesta otra de las imprescindibles del repertorio de El Puchero, ‘Quiero Saber’, que luego explotarían aún más en temas en discos sucesivos como ‘Míralo’, ‘Lo Que Pasa Es Que Me Cuelgo’. ‘La Guía’ o incluso el aquelarre de ‘Asuntos Serios’. Siguiendo el repaso, ‘De Todas Las Cosas’ es una canción ligera, más patente si cabe con cierto utopismo romántico. Ya en la coda final aparecen las ‘Bulerías De Poli Díaz’, remanente de la guasa iniciática que ya quedó plasmada en canciones como ‘Tanguillos De La Chulería’ o ‘Bulerías Del Autobús’. Se deja sentir un guiño (que es evidente en otros momentos de su discografía) a Mano Negra con una pequeña referencia rítmica al ‘The Monkey’. También hay sorna en ‘Puchero De Caramelos’, una rumba lenta con toques de son-latino que pone el cierre a la decena de inéditas.

La guinda, como anticipaba, llega con la versión de ‘La Quiero A Morir’. Una canción que ha pasado por numerosos tapices, desde a Raphael a Camilo Sesto, de Shakira a Conchita, de Forraje a Jarabe de Palo. La de El Puchero del Hortelano se suma a una gran lista, muy cercana en los quiebros a la que realizó Manzanita en su día, sobre todo en el timbre vocal de Antonio en la pronunciación del título y en los jaleos coreados.

Un cierre lustroso para un disco sobresaliente.

Un cierre lustroso que se avecina el día 17. Allí nos vemos.

(PD: En estos momentos quedan menos de 400 entradas a la venta. Cerca de 7.000 personas rendirán el tributo que merecen).

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Pablito
  2. Miedo
  3. Si Te Miro
  4. Ochenta Años
  5. Vive La Vida
  6. Arrancarme Los Ojos
  7. Quiero Saber
  8. De Todas Las Cosas
  9. Bulerías De Poli Díaz
  10. Puchero De Caramelos
  11. La Quiero A Morir

 

 

 

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Publicado el octubre 9, 2015 en Críticas Remember y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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