Tarque – Tarque

Me quedo con la autodefinición que en su día me hizo Iñaki Antón para hablar del debut de Inconscientes: “un disco disfrutón” para aplicarlo al que supone el estreno en solitario de Carlos Tarque. Un trabajo de título epónimo compuesto por diez temas, al grano, y en el que se rodea de su viejo amigo Carlos Raya en la producción y guitarras, además de los también conocidos (especialmente desde Para No Ver El Final -2010-) ‘Chapo’ González al bajo y Coki Giménez a la batería. Un cuarteto tirando de riñón e hígado para despachar una decena de temas de rock puro y duro, acá más duro, allá más vacilón… Tan fácil de decir como complicado de realizar con la solvencia y credibilidad con la que el vocalista tira de sus influencias más clásicas. Un paréntesis adrenalínico de dos años antes de que en 2020 M-Clan regrese para celebrar las dos décadas del histórico Sin Enchufe, punto de inflexión en la vida de una banda llena de matices. Aunque esa es otra historia.

Delta fue una incursión folk-americana muy profunda de Ricardo Ruipérez y Tarque. Un disco de denominación de origen ‘orillas del Mississippi’ que, sin embargo, azuzó las ganas al bueno de Carlos para quedarse a gusto dándole al rock sin aderezos, incluso antes de que salieran a la carretera. Compaginando con la gira, ya había desfogado en pequeñas dosis con Gran Cañón, superbanda con Leiva, Ovidi Tormo (Los Zigarros), Julián Maeso, Prisco y el propio Chapo (M-Clan), pero versionar a las bandas madre no era suficiente. Llegó el momento de aullarle a la luna y a los riffs musculosos, con bases rítmicas engrasadas de groove. Y llegó Tarque, el álbum.

Bailo’ declara las intenciones de la decena, que pocas concesiones dará a la calma. Es un tema ágil, adornado de un riff sencillo pero eficaz, con bonita referencia, aprovechando el protagonista vampírico a los orígenes de M-Clan: “soy un murciélago buscando amor”. No será la primera vez que se defina el objetivo, pues la frase emparentará con el tributo a ‘Janis, Amy, Billie’. En ‘Ahora y En La Hora’ el riff se contemporiza a territorios más pantanosos, como Black Crowes, en un ligero toque sureño y a-blues-ado que acelera a traqueteo de hard rock en el estribillo, lo que lo actualiza a sonidos contemporáneos. Si a ello se le suma sus formas de oración de homilía, estamos ante una de las grandes.

Heartbreaker’ es otro de los guiños a mayores del disco, en este caso a Tom Petty, quizá no del todo reconocido en nuestro país. Referencias a algunas de sus canciones, como ‘American Girl’ y también en las formas lumínicas y con mayor querencia al roll. Una tendencia que, con más distorsión, tiene cierta continuidad en ‘Donde Nace el R&R’, que sobrecarga la intensidad en un estribillo más enérgico y con más voces. Sobriedad en la Gibson Les Paul que conecta, en otro giro coherente, con ‘El Diablo Me Acompañará’, que recuerda a los Free de temas como ‘Little Bit of Love’ o la mismísima ‘Wishing Well’.

La segunda parte se abre con la melódica ‘Lobo Solitario’, donde la guitarra de Raya se sumerge en delicados flangers que adornan una balada de ascendencia Hendrix. ‘Juicio Final’ destaca por su marcado tempo con palmas, carne de directo para el tema de las dinámicas. Como apuntaba, ‘Janis, Amy, Billie’ es un directo recuerdo a tres juguetes rotos del rock, del soul y del jazz: Joplin, Winehouse y Holiday. La buena intención le vale a un tema tan previsible como sincero: “porque, al cantar, tú y yo nos parecemos a las damas del dolor, todos buscamos amor”.

Electroshock’, alguna tenía que serlo, se me hace la canción más floja del disco, quizá por su excesivo metraje en combinación con su sencillo estribillo. Finalmente, el nivel vuelve a subir de manera rutilante con la empática ‘Cactus En El Corazón’, con un arranque entre Sabbath y Purple, de coda metálica, que narra la crudeza de un presente en el que el dolor del desarraigado y del necesitado importa menos que escupir la bilis propia.

Tarque culmina así un disco que nace de su apetencia y no de la necesidad de contentar a ese gran público que quería esa voz inconfundible de vuelta a territorios más rockeros, pero, sea por lo que sea, que nos quiten lo bailado.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Bailo
  2. Ahora y En La Hora
  3. Heartbreaker
  4. Donde Nace el R&R
  5. El Diablo Me Acompañará
  6. Lobo Solitario
  7. Juicio Final
  8. Janis, Amy, Billie
  9. Electroshock
  10. Cactus En El Corazón

 

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Publicado el octubre 15, 2018 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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