Tomatito. Claustro de la Catedral de Almería. 22 de julio

Como ya sabéis las personas más fieles del lugar, mi trabajo me lleva a cubrir un centenar de conciertos al año, de los que aquí solo os suelo traer lo que tiene cabida dentro del de por sí amplio registro que le doy a la web. Entre esa bendita rutina se encuentra cubrir cada verano el Festival de Flamenco y Danza de la ciudad, que cumple en esta edición 55 añitos, siendo uno de los más antiguos del país. Algo que cubre mi flamencología heredada por vía paterna, que me hace sentirme unido a él aunque no esté (como si hiciera falta) y que anoche llegó a su término con el concierto ofrecido por Tomatito. Bendita suerte que uno de los mejores guitarristas sea vecino de tu ciudad. He coincidido en tantos eventos, conciertos, ruedas de prensa con él que uno a veces piensa… “¿Para qué le voy a pedir una foto si he hablado tantas veces?”. En una semana en la que, al pasar por Madrid, se ha generado la estéril polémica de la ausencia de músicos en la gira de Rosalía (ya di mi opinión sobre ello cubriendo el estreno de la gira mundial en Almería), me apetece compartir esta crónica que realizo como ‘anónimo’, sin firma (ya se la apropiarán otros), para la agencia (Contraportada) con la que llevamos más de ocho años dignificando el contenido para el Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería. (Con más reconocimiento externo que interno, por cierto. Gajes del oficio). Y traigo a colación lo de Rosalía porque su espectáculo sin músicos es una propuesta, y la de un intérprete brutal, otra, ambas, en su medida y marco, igualmente disfrutables. Al igual que hay comedias, dramas, thrillers, musicales, cine mudo y decenas de géneros. Y sin que ello signifique que va a desaparecer nada. Como tampoco han desaparecido los actores por existir la animación, que la opinión pública está infectada ya de frentismo y es ya desconsolador. Dicho todo esto, os dejo mi crónica de agencia. (FOTOS: Jesús Amat para Contraportada y Área de Cultura)

Cantaba Camarón de la Isla que “la virtud es la alegría que te alivia el corazón” y virtud es también que, tras Paco de Lucía, el guitarrista de cabecera más importante de su carrera, Tomatito, pueda seguir regalando satisfacciones con una perpetua maestría cada vez que se sube a un escenario, por suerte con frecuencia en el Festival de Flamenco y Danza de Almería, que anoche cerró su quincuagésimo quinta edición por todo lo alto en el Claustro de la Catedral. Fue el gran colofón, que rozó las ‘entradas agotadas’, a un extenso programa de actividades, recitales y veladas organizadas por el Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería.

Con un escolta, ya de lujo, como su hijo José del Tomate, el cante de Kiki Cortiñas y Morenito de Íllora, las palmas de Antonio ‘El Pescaíto’ y la percusión de Johny Cortés, Tomatito se convierte en figura de leyenda y postín cuando ataca las cuerdas de su guitarra como el costumbrismo y naturalidad de quien hace algo de forma innata. Desde la introducción instrumental venida a tangos, pasando por las siguientes alegrías, donde jugó con el rasgueo sordo y arpegios agudos, pasando por ese dúo de guitarras recordando la balada ‘Too Much’ que firmó junto a Michel Camilo y que fue dedicada “al que ha sido el mejor guitarrista de todos los tiempos, Paco de Lucía”. De hecho, hasta habría un guiño en uno de los puentes a su ‘Entre Dos Aguas’, no sería el único de la noche.

Tras cerrar el primer tramo del concierto con unas bulerías que navegan entre falsetas imposibles, Tomatito dejó solo en escena a José del Tomate. “Os dejo un solo con él, que le va a hacer un homenaje a mi tío”. Se trata de El Niño Miguel, guitarrista de biografía imposible (os aconsejo buscarla) que fue ensalzado en su día por el propio Paco de Lucía y de quien sublimó su zambra ‘Embrujo y Magia’, con esa lírica de clasicismo a lo Falla. Pieza de fuerza y técnica, el manejo de meñique con la última cuerda y de graves, en alternancia, fue magistral.

Con raza y postín, el grupo volvió al completo para reverenciar una versión especial de ‘La Leyenda del Tiempo’, donde se incluirían pasajes también de Camarón, como el estribillo de ‘Pistola y Cuchillo’. Una delicatesen que se ha quedado en el repertorio después de la gira del año pasado, en la que Tomatito revisaba el legado de Camarón junto a los cantaores Antonio Reyes, Duquende e Israel Fernández. (Firmé esta crónica en La Voz de Almería).

El concierto afrontaría el tramo final con una instrumental por rumbas, que tuvo recuerdo para ‘La Tarara’ y un buen momento de protagonismo para la percusión. El primero de los cierres llegaría con unos tangos con mucha jondura por parte de Kiki y Morenito, devenidos a bulerías en su parte final. Como bis, y después de que el público esperara más de dos minutos aplaudiendo en pie, el elenco volvería para terminar, de nuevo, por unas bulerías que arrancaron con los primeros acordes de la también antológica ‘Almoraima’ de Paco de Lucía.

Un colofón de altura para un Festival que sigue escribiendo bellas páginas para el recuerdo en cada una de sus ediciones.

Publicado el julio 23, 2022 en Crónicas Conciertos y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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