Adventus – Saudade

Qué difícil resulta hablar de un disco recién publicado cuando ya se sabe que pertenece a un grupo muerto. O al menos con la alineación que se le conoce. Reconozco que jamás creí demasiado en este proyecto de Adventus. Recordemos, una banda en que lanzó su primer disco en febrero de 2021 con un quinteto de lo más sorprendente. Resumiendo la jugada, recordemos que Manuel Ramil (teclados), Fernando Mon (guitarra) y Alberto Ardines (batería) formaban parte de Warcry, la banda liderada por su reconocible y sobresaliente vocalista Víctor García, hasta 2008 el primero, hasta 2007 los otros dos. En el caso del baterista hasta siendo miembro fundador. Bien, estos tres músicos, entre otras cosas, formaron Suaze. Un grupo que contó en la voz con Toni Amboaje y que no tuvo el recorrido esperado. El bajo en aquella banda corría a cargo de Luis Melero… que también está en este Adventus. Y, como guinda, Víctor a las voces. Simplificamos en que es la misma formación de Sauze solo que con Víctor a la voz o que es el Warcry de 2007 pero sin la guitarra de Pablo y cambiando el bajo de Roberto García por el de Melero. Sin olvidar que Víctor, Alberto y Manuel también tienen su particular pasado con Avalanch… Lo dicho, una combinación, sin duda, de lo más sorprendente por lo inesperado. Aquel debut se arropó como una “reunión de amigos” bajo el nombre Morir y Renacer, que no se parecía a ninguna de las tres bandas, que era el principal valor de aquel debut, que lograba tener un sello propio pese a no ser nada fácil con tanto pasado cruzado. Bien. Pues después de retrasar su salida del 30 de septiembre al 25 de noviembre, por el camino los cuatro ya excompañeros de Manuel Ramil dicen que se van por discrepancias. Una historia de lo más rocambolesca.

Para empezar ya llamaba mucho la atención que el disco tuviera como fecha de salida el 30 de septiembre, cuando Warcry, la banda principal de Víctor García desde que saliera de Avalanch en 2001 tenía la fecha de publicación para mitad de octubre. Finalmente se retrasó al 25 de noviembre, pero no por ello se ha podido contener más la ruptura de todo el grupo, que además venía anunciando en redes los conciertos de una gira de presentación que parece que nunca será.

El comunicado de Víctor, Fernando, Ardines y Melero, decía así:

En nuestra condición de ex integrantes del grupo musical Adventus queremos dar a conocer a nuestros fans y seguidores los siguientes hechos:

A consecuencia de graves desavenencias surgidas con Manuel Ramil, teclista del grupo y único miembro que no firma este comunicado, la banda Adventus se encuentra disuelta desde el pasado mes de octubre. Dicha situación fue puntualmente comunicada a nuestro representante, a fin de que por su parte se tomasen las medidas necesarias para comunicar públicamente la separación del grupo y la cancelación de la gira y todas las actuaciones y eventos programados dentro de la misma. Sin embargo, y pese a haber solicitado expresamente que se hiciera una comunicación oficial por parte de nuestra compañía, no se ha dado hasta el momento ningún paso en este sentido. Es por este motivo que nos vemos obligados a exponer a todos nuestros seguidores la situación en la que nos encontramos: Las diferencias irreconciliables con Manuel Ramil hacen imposible la continuación de este proyecto, -al menos, tal y como hoy lo conocemos-, y en consecuencia, el cumplimiento de los compromisos previstos dentro de nuestra próxima gira.

No nos gustar tener que despedirnos así, pero creemos justo informaros de lo ocurrido, ante la imposibilidad de continuar con las fechas de conciertos y firmas de discos programadas. Ante todo queremos ser transparentes y evitar que esta situación cause más perjuicio del estrictamente inevitable tanto a promotores como a seguidores.

Pese a todo, queremos agradecer a todas las personas que han apoyado este proyecto durante este tiempo, las muestras de cariño recibidas y las buenas críticas. Creednos cuando os decimos que nosotros somos los primeros en sentir esta amarga despedida. Adventus comenzó con la idea de que sería un grupo de amigos haciendo música, cada uno aportando lo que pudiera en beneficio de todos. Lamentablemente la realidad no es tan sencilla. Os queremos.

Apenas día y medio más tarde, Manuel Ramil decía así en sus redes sociales:

Os escribo desde Chicago, ciudad en la que ayer comenzamos la gira americana de Mago de Oz. Al igual que vosotros, ayer me encontré por sorpresa con el comunicado de Alberto Ardines, Luis Melero, Víctor García y Fernando Mon. No puedo ni debo entrar a valorar ningún aspecto de ese comunicado, ya que será en todo caso a Duque Producciones a quien tendrán que dar explicaciones. No tengo nada de que defenderme respecto a mis ex-compañeros. Cuando alguien tiene que defenderse es porque ha hecho algo ilegal, inmoral o reprochable. No es mi caso.

Parece ser que mucha gente está entendiendo que he abandonado mis obligaciones con Adventus porque estoy en Mago de Oz. Aprovecho estas líneas para anunciaros también, que el pasado 15 de octubre comuniqué a Txus mi decisión de dejar Mago de Oz al finalizar esta gira. Como podéis comprender, no es fácil tomar la decisión de dejar de ser parte de un grupo que es una auténtica leyenda y en el que me he sentido como de la familia desde el primer minuto. No puedo si no mostrar mi más sincero agradecimiento por haberme permitido ser parte de algo tan grande. Es probablemente la decisión más complicada que haya tomado en mi carrera, pero sentía que tenía que hacerlo así para intentar centrarme al 100% en mis proyectos más personales, entre los que por supuesto Adventus es una prioridad.

Mis ex-compañeros Víctor García y Fernando Mon conocían mi decisión de dejar Mago de Oz para centrarme en Adventus desde el día 11 de octubre… Por lo que os podéis imaginar, mi sorpresa por su actitud. Mi naturaleza me obliga a seguir adelante con ello. Necesito seguir contando historias y componiendo música. No es un trabajo, es una terapia y un refugio en el que de vez en cuando me reencuentro a mí mismo.

Tal y como hemos venido contando en distintas vías, hay que recordar que Manuel Ramil también se encuentra en proyectos como Alderaan (con Patricia Khy, Txus, Niko del Hierro, Manuel Seoane y ¡Pablo García, de Warcry!), o con Delalma (con el ex Avalanch y que sustituyó a Víctor en Avalanch, Ramón Lage, Manuel Seoane, Dave Lande y Jesús Cámara). En fin, que con tanto lío casi hace falta un árbol genealógico como el que acompaña a algunas ediciones de Cien Años De Soledad.

Después de tanto ruido, es una pena que un disco que es intachable, dado el nivel de los músicos y la voz que lo graban, haya nacido ya muerto.

Casi parece ser premonitoria esa introducción triste de piano bajo el nombre de “Saudade” y algunas frases de las propias canciones, que tienen una fina capa de tristeza generalizada sin caer en los tópicos del gótico. Es el ejemplo de “Lo Siento”. Un medio tiempo muy bien intrincado de teclas, guitarras y base rítmica, cantada con una pasmosa naturalidad. Un sonido de lo más elegante y cuidado. La historia es la asunción de un final, casi como un testamento apócrifo de todo lo que ha sido Adventus a la postre.

“Llorar No Sirve De Nada” empieza con un punto más de empaque y brío en guitarras y batería, pero sin perder el gran influjo melódico, quizá aquí aprovechando más la conexión entre puente y estribillo para que la parte más pegadiza sea todavía más extensa. “Mi Respuesta” aumenta los tintes épicos con el riff principal de guitarra sobre un efectista teclado y piano de Ramil. Los ligeros y sutiles melismas de Víctor dejan claro una vez por qué sigue siendo una de las voces más especiales del heavy metal español.

Quien reclame algo más de power metal encontrará un poco más de intensidad en “Fundirme Con El Viento”, que tiene ese toque happy tan propio de las composiciones de Ramil. Más interesante me parece “Renunciar Al Sol”, donde se aprecian algunos toques más complejos y progresivos, como ya hicieran en su día en Alea Jacta Est de Warcry. Pasado el eje central, adentrándonos en la segunda parte del disco, “Casi Sin Querer” es una balada que juega con las ambientaciones para no apelmazar, desde la desnudez inicial al bastante arrope del desarrollo, con una ambientación de teclas más atmosférica y difuminada y guitarras muy pesadas en tempos muy pautados.

En el tercio final, “Vulnerable” es un medio tiempo de tintes pesados que destacará por un amplio espacio para un desarrollo instrumental con un solo de guitarra más canónico y una coda algo más oscura y doliente. Por su parte, “Dime” es un corte en el que ensancha sobremanera la línea de bajo y las teclas, con alguna inspiración doom por momentos, si bien es uno de los temas más variados y heterogéneos de la lista. El cierre viene de la mano de “Aprendiendo a Caminar”, donde se retoman de nuevo las inspiraciones épicas con la canción más power metal clásico del álbum.

El tiempo dirá qué lugar tendrá en la memoria colectiva del género, pero ahora mismo es inevitable escuchar el disco con esa sensación de proyecto muerto, con un desencanto que ensombrece lo que debería haber sido una banda de lo más gozosa.

Lista de canciones – tracklist:

  1. Saudade
  2. Lo Siento
  3. Llorar No Sirve De Nada
  4. Mi Respuesta
  5. Fundirme Con El Viento
  6. Renunciar Al Sol
  7. Casi Sin Querer
  8. Vulnerable
  9. Dime
  10. Aprendiendo A Caminar

Publicado el noviembre 28, 2022 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: