El Reno Renardo – Queso Fresco, Queso Curao
Y seguro que querrán sacar otro disco en un par de años… (Guiño, guiño). Así cerraba en enero de 2024 la crítica de lo que era entonces el último álbum de El Reno Renardo, Regreso Al Metalverso. El disco con el que los bilbaínos le metían caña a la Inteligencia Artificial (en un planeta subnormal), disparaban a Esfinternet o masacraban a los tontos del bulo. Pues hete que aquí que han pasado los dos años de rigor (por suerte, sin mortis) y aquí tenemos nuevo artefacto sonoro de la mascota cornúpeta y sus esbirros. Siempre al margen de los márgenes, celebran su vigésimo aniversario con un álbum que, con sus catorce temas, se divide de manera alícuota entre siete canciones inéditas y otras tantas revisiones de canciones añejas. Por si alguien no se ha dado cuenta, la primera parte –la del queso fresco- son las nuevas y la segunda –la del queso curao– las versiones actualizadas que, por otra parte, suena también semi curadas en todo caso, ya que no están los verdaderos tótems del repertorio Renil como pudieran ser “El Bogavante”, “Camino Moria”, “Crecí En Los Ochenta”, “Tu Hamster”, “No Hay Huevos”, “Festival” o “Meriendacena Medieval” y otros de sus múltiples éxitos generacionales. Así que para los despistaos –no el grupo, si no a aquellos que a veces se les pira la cabeza- pueden pasar alguna hasta por nueva. Así que no lo diremos muy alto por si cuela, aunque ellos sí que han querido ser más transparentes que una loncha de jamón bien cortado y lo explican solitos. Sea.
El Reno Renardo lanza Queso Fresco, Queso Curao, su decimo álbum, y junto con el estreno han compartido la siguiente reflexión acerca de su carrera: «Han pasado ya 20 años desde que Jevo empezó a hacer el monguer con una guitarra. Éramos unos jóvenes músicos, pero sobre todo amigos, que emprendíamos un viaje con una mochila llena de sueños e ilusiones. Nunca nos hemos sabido vender bien. No hemos hecho alarde de nuestras hazañas ni nos hemos prodigado en los medios, porque somos campechanos y un poco ‘especiales’. Aun así, han sido 20 años llenando salas, tocando en grandes festivales, acumulando millones de reproducciones en YouTube y llegando a tener más de 50.000 oyentes mensuales en Spotify. Un legado de más de 150 canciones y, aunque no somos de tocar demasiados conciertos, hemos conseguido algo que, desgraciadamente, no todas las bandas pueden decir: ganar dinero. Hemos trabajado con gente increíble, conocido a mucha gente del mundillo y, lo más importante, hecho amigos entre nuestros seguidores. Nos sentimos queridos y profundamente afortunados por ello».
«Hemos sido citados por políticos, mencionados en programas top de televisión y muy poca gente sabe que incluso rechazamos salir en dos programas de TV y colaborar de forma fija en un conocido programa de radio. Somos así: hacemos lo que nos apetece y punto. Y por eso mismo nace Queso Fresco, Queso Curao. Un disco con temas tan frescos como el queso de Burgos y otros muy antiguos, que huelen a pies de homeless con uñas largas, pero a los que les hemos dado un toque más actual».
«Una vez más, el encargado del artwork ha sido Xabier Amezaga, sin usar IA, y con fotografías de Iñigo Malvido. Y por primera vez en nuestra historia, el disco ha sido mezclado por alguien ajeno a la banda: Tristán Íñiguez, en los estudios Auryn, ¡que lo ha pasteurizado todo para que suene que alimenta! Un disco cremoso como el brie, pero potente como un roquefort caducado».
Yendo al material turgente y novedoso, diremos como denominador común que se caracterizan por un sonido compactísimo con especial mención a la nueva sonoridad de la batería, algo más thrasher. La mayoría de las canciones también destacan por ser generosas en la sustancia –nos pueda gustar más o menos el texto-, es decir, cuando la canción podría rematarse tras un estribillo, le dan otra vuelta no esperada (salvo que vayas mirando lo que queda) y se marcan otra ronda de fraseos.
Si lo pensamos, igual tampoco es tan difícil dado que la fuente de inspiración es inagotable entre los recursos religiosos de “Yisuscraist” y su épica vida, la fabulación fabulosa de extraterrestres haciendo gala a sus tradiciones –y hay que respetarlas- de hacerles “Sonda Anal” a sus abducidos o la brutal colección de verdades como puño en amígdala de “Tonto Del Pueblo”. En el caso de la “La Tarada”… diremos que se inspira en idas de la vida.
Lo que Lendakaris Muertos despachó en menos de dos minutos en “Odio El Futbol” se afila en frases típicas, tópicas y atópicas en “Gol”, “Lo Sueltas Por Fin” habla de esa necesidad animal de evacuar y “Playa y Piscina” se atreve como nadie a tratar la dicotomía entre una cosa y la otra, tan divisora de las dos Españas como la tortilla de patatas con o sin cebolla.
Los siete temas añejos se lavan la cara con la sonoridad actual que, quieras que no, le da siempre más ‘anchura’ a los temas.
A por otros veinte añitos del ala, renos.
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Lista de canciones – tracklist:
- Sonda Anal
- Yisuscraist
- Tonto Del Pueblo
- La Tarada
- Playa y Piscina
- Gol
- Lo Sueltas Por Fin
- No Quiero Ir Al Gym
- Ni Una Parada
- Toroturadores
- Amamos La Birra
- Allí Me Colé
- Vomito
- De Bilbao
Publicado el marzo 18, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Críticas Discos, El Reno Renardo, Queso Fresco Queso Curao. Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.




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