Capitán Cobarde – Carretera Vieja

Hay algo de constante búsqueda del equilibrio (interior) en cada entrega discográfica de Alberto Romero. Una filosofía aristotélica que le guiaba antes, bajo su anterior nombre artístico, y que también continúa en el refrendado Capitán Cobarde y su giro definitivo al mundo del folk, lo sureño, el country, el bluegrass, el banjo, la ausencia de distorsión eléctrica, de rockerío al uso y un montón de etcéteras. Una decisión difícil y valiente (contrapunto equilibrado hacia el nuevo nombre) que, lógicamente, no se ha hecho de la noche a la mañana, sino que ya se apuntó en Palabras Del Capitán Cobarde y Alegría! Y es que siete discos con 33 años es un bagaje más que amplio como para tener claro que el talento siempre ha estado de su lado, le quiera dar la forma que quiera. Tras un directo que recogía algunas canciones de su anterior etapa y varias inéditas (cameos de La Maravillosa Orquesta del Alcohol, Lichis, Kutxi Romero y Carlos Tarque), Carretera Vieja es, al fin, el primer disco de estudio de Capitán Cobarde. Efectivamente, son sendas recorridas por la historia de la música, un ejercicio de estilo muy conseguido, bien producido y, como siempre, bien cantado.

Nos puede gustar más o menos el género, pero Alberto pone el alma en cada canción que canta, en este álbum con una sutileza tan omnipresente en los arreglos que no hay tema que no ofrezca nuevos detalles en las sucesivas escuchas. Grabado en los estudios Happy Place de Sevilla y ReviRock en Madrid con Dani Alcover a los mandos y colaboraciones de El Canijo de Jerez, Juanito Makandé o Depedro. La distorsión furibunda y el golpeo de batería voraz de antaño se perdió hace tiempo para dar paso a banjos, acordeones, violín, contrabajo, hammond, piano rhodes, pedal steel o armónica…

El disco comienza con la luminosa y coral ‘Hay Un Sitio’, que tiene hechuras de singles, por sus coros, su positividad y aire festivo que podemos encontrar de manera masiva en gente como los citados La MODA. Una buena canción como carta de presentación pero que a la larga deja de estar entre las favoritas. ‘Aire’, pronunciada desde el inicio nos recordará a ‘Angie’ de los Stones, es el tema donde más deja sentir su querencia andaluza, hasta conseguir casi inventar el género country con palmas al compás. Emocionante en su declamación repetida en la coda. ‘El Buen Villano’ juega en la misma liga que el primer tema, pero con mucho más recorrido y una de las mejores letras. “Yo soy el villano al que tú derrotas”.

‘A Volar’ tiene un espíritu similar a ‘Aire’, aunque aquí los arreglos son más líricos y destaca también la marcada percusión. Al término de la primera parte, ‘Para Mí Eres Tú’ nos ofrece la cara más cercana al lado anglosajón, hasta en la forma de enfocar la manera de cantar y en el fraseo musical. El pedal steel y las teclas que se deslizan a lo largo de toda la canción refuerzan esa sensación.

La segunda parte se abre con una de mis favoritas, ‘La Canción del Soldado’. Un tema de sonoridad fronteriza y conflicto interno que es hermosa en su narración y certera su puente (“Fueron años de lucha descarnada, su enemigo tan cerca que al final, el soldado en su espejo se miraba, apuntando a su propia voluntad”) y estribillo. En ‘Sucedió’ vuelve la luz con las teclas regando una notable introducción guitarrera. El tema tiene cierto toque cantinero, bien arropado por el acompañamiento de violín y piano.

‘Enano De Ojos Tristes’ es el gran texto del álbum, una lección de vida paterno-filial de amor a la libertad y con aura de cuento, que a fin de cuentas es lo que le da el punto mágico y sobresaliente. “Está por todas partes, se puede respirar, mírala: se llama libertad”. Como quien va a la horca, ‘En El Ángulo Muerto’, versión del tema del gran José Ignacio Lapido (091), arranca con un silbido y ofrece una interpretación muy negra por parte del Capitán, quizá la más desgarrada del disco.

La lista de temas se cierra con ‘Una Flor’, canción que pretende ser un guiño a la memoria histórica en general, un homenaje a su tía en particular. El miedo y el daño perenne de la guerra. Como bonus track nos queda ‘Canta El Pajarillo’, uno de esos avances que realizó tocando en directo en una sombrerería de Sevilla. La cuadratura del círculo, vaya.

Así, Capitán Cobarde sigue marcando su camino, paso a paso, pero siempre constante, con un legado que ya quisieran para sí muchos que se dan a conocer casi a su edad. Y lo mejor es que uno tiene la impresión de que dentro de cinco, diez, quince años, él seguirá estando ahí, cantando su verdad.

 

En Spotify.

Lista de canciones – tracklist:

  1. Hay Un Sitio
  2. Aire
  3. El Buen Villano
  4. A Volar
  5. Para Mí Eres Tú
  6. La Canción Del Soldado
  7. Sucedió
  8. Enano De Ojos Tristes
  9. En El Ángulo Muerto
  10. Una Flor
  11. Canta El Pajarillo (bonus track)

 

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Publicado el abril 11, 2017 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Me quedé en aquella etapa de Albertucho y no he seguido al Capitán Cobarde, quizá sea tiempo de hacerlo!!

  1. Pingback: Guía Previa Viña Rock 2017. Jueves y Viernes, 27 y 28 de abril | RockSesion

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