Capitán Cobarde – Camino De Vuelta

Es incorrecto hablar del regreso de alguien que jamás se ha ido, pero sí que tiene mucho de reencuentro con el pasado el nuevo disco de Capitán Cobarde, que tiene desde el título una declaración de intenciones con eso de Camino De Vuelta. Tras un arrasador debut de rock poeta y callejero como Albertucho en Que Se Callen Los Profetas allá por 2004, llegaría dos años más tarde ese tratado de rock y rumba llamado Lunas De Mala Lengua, el toque más urbanita y anglosajón de Amasijo De Porrazos en 2008 y la semilla de la primera transmutación, en 2010, con Palabras Del Capitán Cobarde. Ese disco sembró una planta de la que nacería Alegría!, su paso sin ambages al folk de banjo, palillo y sombrero. El cambio fue tal que, como los grupos de radio fórmula que acaban detestando el éxito que les hizo populares, apostó por cambiar su nombre, por hacer una falla entre el presente y el pasado tomando su nombre definitivo como Capitán Cobarde. Bajo ese nombre llegaría un disco en directo en 2015 que intentaba terminar de dejar las cosas claras y un posterior Carretera Vieja en 2017 que ahondaba en esa línea. Pero no hay nada mejor que saber convivir con todas las caras de uno mismo y, en ese tránsito, desde hace un par de años, Alberto Romero empezó a encontrar un equilibrio sincero y natural entre todas sus capacidades artísticas y musicales. Emprendió un proceso de Camino De Vuelta, que vino cimentando single a single (hasta seis) en estos dos últimos años y que ahora se reúnen en este disco homónimo. Más allá de su mayor o menor popularidad, Alberto siempre fue uno de los grandes. Creo que muy por encima de varios de sus compañeros de generación. Por eso, que ahora ‘encuentre su propia paz’ con todas sus facetas es una satisfacción para todos los que hemos vibrado con su cancionero del pasado.

Lo he contado con frecuencia, estas recientes fórmulas de presentar un disco a base de canciones individuales no termina de convencerme. Hasta el punto de que alguna de esas seis adelantadas de las diez de este álbum ni siquiera las había escuchado. Romántico arcaico de la obra completa, sin duda. Entiendo que es ahora, escuchadas en su unidad conceptual y con sus compañeras de viaje anónimas cuando todo cobra un sentido mayor. El resultado de un todo siempre es superior a la suma individual de las partes.

Camino De Vuelta ha sido compuesto en su integridad por Alberto Romero y cuenta con la producción de Diego Pozo ‘Ratón’, que añade guitarras flamencas, acústicas y eléctricas a la mitad de los cortes. Fue grabado en Shimo Studios por Jaime Cuadrado, con mezclas de Jesús Chávez en Estudio Pelícano y masterización de Miguel A. González en Black Box Master. Capitán Cobarde (voz, coros, acústicas y flamencas) se acompaña de Los Niños Perdidos que son Carlos Erbez (coros, acústicas y eléctricas), Alberto Moreno ‘Cucharillas’ (batería) y Néstor Urquía (bajo), a lo que se suma un buen número de colaboraciones.

Se abre la decena con el tema que da título al disco, ‘Camino De Vuelta’. Una ‘canción total’ que reúne una entrada contemporizada, entre la contención inicial y el crescendo que va azuzándose entre el órgano de Ignacio Fermín, la letra redentora y los coros de Las Gipsy Rock, que le dan el punto de raigambre de rock flamenco. Por si fuera poco, tras un break palmeado y con flamencos, la coda aumenta el azufre y la visceralidad. El “déjame volver” de la parte final suena en todo su esplendor lastimoso y sincero. Un trallazo en toda regla. No será el único.

‘Corazón De Perro’ es un hermoso símil de la honestidad de los corazones que carecen de mentiras y maldad. Bonhomía en su máxima expresión reforzada por esa melodía de guitarra y tempo de batería, sencilla y alegre. En ‘Juguetito’ encontramos la colaboración de Ana Boheme, con la que firma un medio tiempo armónico y preciosista, casi minimalista por momentos, con esa nostalgia y transparencia infantil.

La sonoridad conecta bien con el arranque de ‘Parece Ser’, otra de las joyas del disco, que acaba creciendo con una cadencia de rumba maldita, que recuerda mucho a algunas de las gemas del Lunas De Mala Lengua. De regalo, estrofas demoledoras en el estribillo: “Es la cuenta atrás, hay que decidir si queremos jugar al futuro. Mírame otra vez, yo no quiero ser marioneta del orgullo. Acuérdate que mano a mano vencimos batallas, que mal herido yo por ti me levanté. No queda fe”. La primera parte se cierra con ‘Todas Las Mañanas’, que tiene una estructura igualmente de rumba, pero algo más abierta, accesible y luminosa en su estribillo, con el cameo de Astola & Ratón y los teclados.

En ‘Está Decidido’ encontramos otra suerte de equilibrio de todas las etapas, porque los slides y la sonoridad nos evocan los dos anteriores de Capitán, aunque la prolongación del estribillo tiene mucho de la primera época. Aires confesionales para ‘El Eterno Debutante’, curioso título e irónica visión autobiográfica para un artista que lleva casi 20 años encima de los escenarios y de camino a la decena de discos publicados. “Nunca cambiaré un diamante por cien canciones de cuna”.

En el tercio final, ‘Los Malos Cristianos’ embauca con ese soniquete misal que rezuma ironía y sátira por sus referencias bíblicas, pero la canción, más allá de eso, trasciende por su impresionante coda final, con una banda arreciando en su esplendor, con solo de guitarra de esencia bluesera, y con otras palabras demoledoras: “Me quieres como quieren a Dios los malos cristianos”. ‘Acuérdate De Mí’ es el homenaje y reconocimiento a todas aquellas personas que padecen de Alzheimer. De hecho, todos los beneficios generados por derechos de autor de esta canción irán destinados a la Fundación Pasqual Maragall. El sentimiento en la voz del Capitán se palpa en un country realista pero esperanzador, con eso de que, sin milagros, “te acuerdes de mí en tus sueños”.

El cierre tendrá la rabia y furia que se intuye en otras canciones como la primera o la octava, pero con el dardo claro y directo hacia la ultraderecha que tan buenos resultados tuvo en las anteriores elecciones autonómicas. Un repaso al caciquismo y un sentimiento común por la ‘Vergüenza’ que significa el olvido del pasado y el resurgimiento de sombras indeseables. En las formas, la canción tiene algo de rock progresivo casi pinkfloydesco por momentos, en ese tránsito hacia una coda de coros infantiles y solo de guitarra épico y mortuorio.

Nunca bajó el listón, pero está claro que con esta colección de canciones Alberto busca recuperar parte de público desconectado con sus giros estilísticos en los que cambiaron las formas, pero el corazón fue siempre el mismo. Supimos leerlo en su momento y lo celebramos ahora.

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Lista de canciones – tracklist:

  1. Camino De Vuelta
  2. Corazón De Perro
  3. El Juguetito (con Ana Boheme)
  4. Parece Ser
  5. Todas Las Mañanas (con Astola & Ratón)
  6. Está Decidido
  7. El Eterno Debutante
  8. Los Malos Cristianos
  9. Acuérdate De Mí
  10. Vergüenza

Publicado el octubre 26, 2021 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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