Luz Casal – Me Voy A Permitir
Pese a que es cierto que el final del pasado año estuvo marcado por las luctuosas pérdidas de Jorge Martínez de Ilegales y de Roberto Iniesta –con quien además tenía -tengo- un especial afecto personal-, pasa todos los años… Siempre hay algún álbum de la lista editorial Los Discos del Año de RockSesión que no tiene crítica completa cuando la publico el 5 de enero. De entre los ocho oros, platas y bronces, este año el honor se lo lleva este Me Voy A Permitir de Luz Casal (salió a finales de noviembre) que se llevó una de las platas… A estas alturas resulta estéril cuestionar la figura de una artista que ha demostrado brillar en la frugalidad del rock juvenil de los comienzos, que fue capaz de crecer sin miedo hacia un arrebatado pop baladista, después más cercano a esa chanson francesa que tan bien le sienta y que finalmente ha conseguido equilibrar en todas sus facetas en los últimos años, a veces con un resultado tan abrumador y espectacular como el álbum que nos ocupa. Diez temas poderosos que apuntalan la figura de una artista desde hace mucho imprescindible. Por personalidad, por entereza y por generosidad, si me apuran, con aquel gesto de llamar a personas anónimas durante el confinamiento pandémico, tan solo «por ayudar». Luz sigue haciendo honor a su nombre y sigue irradiando de buenas canciones nuestra escena en este decimoséptimo de estudio. Que vengan muchos más.
Me Voy A Permitir ha sido grabado en Studios Ferber, ha estado producido en su mayor parte por Paco Salazar, con mezcla de Óscar Clavel –salvo un par de temas de Renaud Letang– y la masterización ha corrido a cargo de Carlos Hernández.
Dice Universal, su disquera, que «Me Voy A Permitir es un manifiesto artístico y vital de Luz Casal. Un álbum que no solo celebra su madurez creativa, sino que también marca un punto de inflexión: el permiso consciente de explorar, de sentir, de reinterpretar y de decir, con la libertad que solo su trayectoria y su vida permiten. No es sólo un título: es una declaración. Luz se permite volver al origen y mirar hacia adelante. Se permite el riesgo de versionar lo inolvidable y el vértigo de mostrarse sin filtros. Se permite el susurro y el rugido. El disco, de diez canciones, se construye en dos actos, dos caras de una misma mujer: la intérprete apasionada y la compositora que nunca dejó de observar el mundo con ojos propios».
No es frecuente que la realidad case también con la intención, pero es un gran resumen del contenido del álbum.
“Nada Es Imposible” es un country dulcificado entre slides y escobillas con un texto inspirado entre lo personal y la inspiración de Noah Higón, mujer con siete enfermedades raras que saltó a la popularidad la pasada temporada en La Revuelta y que aparece en el videoclip, con el habitual puente hacia arriba con toques lumínicos y un estribillo de vieja escuela y con algún que otro arreglo de fanfarria beatleliana y teatral.
“¿Qué Has Hecho Conmigo?” es un rock and roll hedonista y resultón, especialmente por el alargue de la parte instrumental tras el primer estribillo y los posteriores teclados al más puro estilo E Street Band. Aquí sí, Luz confiesa su amor y gratitud al público. En “Lágrima” llega el lado más reposado, aquí con una suerte de bolero que va a caballo entre el fado y la ranchera según el fragmento en el que nos quedemos prendados en cada escucha, revisitando el tema de Amalia Rodrigues.
Siguiendo el camino por estilos diversos, “Parece Ser” es un delicioso rhythm and blues (letra de Carolina Cortés y Titania Campuzano, esto es, factoría de los primeros Barón Rojo) en el que brilla especialmente la línea vocal y donde, subrayo, destaca la corporeidad de los arreglos de guitarra, muy presente en puente y estribillo, con más protagonismo de cadencia vacilona del bajo y teclas en los fraseos. La primera parte del álbum se culmina con el rock compacto y con destellos metálicos de “Me Voy A Permitir”. Un sombrerazo que desborda actitud, desafío y fuerza que certifica la referencia a esa vuelta a los orígenes, con letra cofirmada junto a Conchita y Luis Ramiro.
Del otro lado, vienen las versiones. “Todo Cambia” vigoriza la instrumentación del tema de Mercedes Sosa, una trova que refuerza percusiones, argentinizando el resultado. Se atreve con el “Bravo” -que ya habían elevado en su día Enrique Bunbury y Nacho Vegas– ofreciendo una narración que juega con la prosodia para dotarla de una intensidad cálida, sin necesidad de estruendo o exceso de distorsión.
No todas las versiones de esta segunda parte son de canciones añejas porque sorprende así la inclusión la ranchera con alma de blues de “Te Mereces Un Amor” de Vivir Quintana que, por qué no, podemos decir que sabinea en algunas estrofas. Otra de las grandes sorpresas de la lista es “Ella”, versión al castellano de “She”, del francés Charles Aznavour. No solo por el hecho de la adaptación del texto, sino porque además se acompaña de la colaboración de Carla Bruni. “El Blues de la Cebolla” echa el cierre con un blues rotundo y estiloso, con protagonismo del piano de Wix y el slide de Robbie McIntosh.
En definitiva, un disco donde no sobra ni un solo tema y donde se disfruta de todas las facetas de una artista que ha sabido navegar por las aguas del tiempo con tanta elegancia como solvencia.
Más de Luz Casal en RockSesión:
Luz Casal – Las Ventanas De Mi Alma
Luz Casal – Luz V (1989) (Crítica remember)
En otros discos:
Ilegales – La Lucha Por La Vida
Rosendo – Directo en Las Ventas 27-9-14
Lista de canciones – tracklist:
- Nada Es Imposible
- ¿Qué Has Hecho Conmigo?
- Lágrima
- Parece Ser
- Me Voy A Permitir
- Todo Cambia
- Bravo
- Te Mereces Un Amor
- Ella (con Carla Bruni)
- El Blues De La Cebolla
Publicado el enero 13, 2026 en Críticas Discos y etiquetado en Críticas Discos, Luz Casal, Me Voy A Permitir. Guarda el enlace permanente. 1 comentario.




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