Archivo de la categoría: Críticas Discos

Kokoshca – La Juventud

Superados los quince años desde su fundación, a cargo de Amaia Tirapu (guitarra y voz) e Iñaki López (guitarra y voz), hay mucho de espíritu irredento en llamar La Juventud a tu quinto elepé (que no quinta referencia: tienen cedés grabados con ‘tostadora’ en los inicios, un directo, un par de epés y hasta un casete). Completados desde hace más de diez años por Iñigo Andión al bajo y coros y Álex López a la batería, la formación navarra Kokoshca parece no sucumbir al paso de tiempo y se marca un disco de lo más jovial y fresco, buscando incluso influencias ultra periféricas a su rock de calle de base. El que han ido adornando con el paso de los años pero que les permitió en su día colaborar con Enrique «El Drogas» o grabar su estupendo El Mal con Kaki Arkarako, ex Kortatu –  Negu Gorriak, entre otros muchos hitos, como ser banda sonora de la serie Fariña o su flamante fichaje por Sonido Muchacho, quizá el sello que mejor ha sabido recoger el lado más irredento y notable de lo que podríamos llamar ‘la parte más al margen del indie’, por hacer una referencia para las personas más despistadas. Ya saben el espíritu abierto que tenemos en esta casa y este curso tampoco iba a ser diferente. Después de que se escaparan por diversos motivos los análisis de El Mal (2018) y Kokoshca (2021), nos quitamos una espina, ahora sí, escribiendo de su nuevo disco. Ahora solo falta que no se escapen en gira. Por el momento, y aunque quedan más conciertos por anunciar, ya hay paradas confirmadas en León, Oviedo, Bilbao, Santiago de Compostela, Vigo, Donosti, Santander, Valencia, Madrid, Sevilla, Zaragoza, Barcelona y Granada.

Lee el resto de esta entrada

León Benavente – Nueva Sinfonía Sobre El Caos

Aunque ironizaran sobre ello en su anterior larga duración (Era, Warner Music, febrero 2022), sabía que León Benavente no iba a dejar de crear en la idea del disco como concepto y, una vez prolongada la gira de presentación del álbum a costa de un décimo aniversario que vino con single y alguna rareza bajo el brazo, el cuarteto regresa sin perder confianza ni fiereza con su quinta entrega como elepé, con bonita portada de Emilio Lorente. Una fantástica y maravillosa Nueva Sinfonía Sobre El Caos. Con diez canciones en poquito más de media hora, con más de electrónica pero con más de guitarras en comparación con Era, de la mano de la sabia visión externa que ha aportado Martí Perarnau IV (Mucho, _juno…). Un álbum que también coincide con su vuelta ‘a la independencia’ (entiéndanse las comillas) y tirando de autoedición bajo el nuevo sello Laventura. Lo que no ha cambiado es ni su alineación (Abraham Boba -voz y teclados-, Eduardo Baos -bajo y sintetizadores-, Luis Rodríguez –guitarra- y César Verdú –batería-), ni su capacidad para ofrecer textos inteligentes de mirada crítica y analítica, con mayor o menor dosis de fóbica retranca o de filia entrega, ni tampoco su capacidad para rubricar armazones robustos de una capacidad enérgica muy superior a la de otras formaciones coetáneas con más de veinte años menos de vida y experiencia. León Benavente nunca desfallece (no se hunde como el Titanic, como cantarán) y, podemos ir concluyendo ya (si es que no lo sabíamos) que nunca harán un disco malo.

Lee el resto de esta entrada

Biznaga – ¡Ahora!

Algo menos de dos años y medio han pasado desde que la banda medio malagueña y medio madrileña pegaran ese golpe de realidad social en la mesa con su Bremen No Existe… Lo siento amigos animales músicos… Todo es una mentira. Y pasado este tiempo, y dado que las cosas de alrededor no han cambiado demasiado, Biznaga vuelve y lo hace continuando su pequeña gran demolición desde unas letras que rezuman originalidad aunque vengan a decir lo mismo que decenas de grupos punks. Lo hacen con un juventud descarada que les hace ser valientes y que les lleva a creer que no vale la pena escribir ni cantar a otra cosa, rompiendo así el mito de que las bandas que suelen entrar en festivales de música ‘indie’ (por resumir, ya sabéis nuestra opinión sobre el fondo de este asunto) no se mojan ni se posicionan. Biznaga sigue su búsqueda de la perfección de un álbum coral, de eterno retorno, siempre circular y conceptual, continuando la descarga de bilis en ese punto de no retorno en el que uno asume que el optimismo sin sentido es una forma de ignorancia, pero que se resiste a que creer que no hay otro futuro posible. Para esta corrosión caída como fruta madura, como acumulación de gotas chinas, el grupo formado de nuevo Álvaro García a la voz y guitarra, Jorge Ignacio Navarro al bajo y a los coros, Jorge Martínez ‘Milky’ en la batería, y con la más reciente incorporación de ‘Torete’ Casado a la guitarra en remplazo de Pablo Garnelo (ya en gira pasada), ofrece otra colección de desencanto pero esta vez con cariz constructivo. Quizá el momento sea ¡Ahora!

Lee el resto de esta entrada

Los Bengala – Peligro De Extinción

Ya faltó poco que su anterior disco, Año Selvático, entrara con todos los honores en las críticas de novedades de la web. La vorágine de lanzamientos provoca a veces estas cosas, que vayan pasando las semanas y ya cada vez pierde sentido como ‘novedad’. Como han pasado siete años de entonces y para que no me vuelva a suceder lo mismo (ya se sabe lo de tropezar tropecientas veces con la misma piedra), esta vez no he querido dejar pasar demasiado tiempo porque, a fin de cuentas, Los Bengala es una banda a la que he recurrido en multitud de ocasiones cuando me da por hacerme sesiones de furioso rock garajero. «Ritmo y machete», como ellos dicen. Peligro De Extinción salió el pasado viernes y en una semana que viene con sonoridades calentitas, con Manu Chao y Twanguero, me parecía una buena continuación (que, por cierto, me lleva a elegir una crítica remember para mañana que también se moverá en territorios ‘a-latinados’ o, más bien, ‘africanistas’). Los zaragozanos vuelven más maduros (¿?) pero igual de gamberros. Esto es: que han mejorado el sonido y pulido posibles rudezas de periódicos iniciáticos, para firmar un disco breve y certero (ocho temas y veintidós minutos en la versión digital; dos temas más en la versión física en vinilo), que les hacen resurgir después de los celebrados “Siento ardor” o “El guateque” del citado segundo álbum o del pelotazo que supuso el estreno de Incluso Festivos con «Jodidamente loco» a la cabeza. Vamos al lío.

Lee el resto de esta entrada

Twanguero – Panamerica

De trotamundos en trotamundos, si ayer celebramos la llegada del primer disco de canciones en estudio de Manu Chao en 17 años (los que van de La Radiolina de 2007 al magnífico Viva Tú), hoy toca meterse en la maleta de otro músico que lleva a sus espaldas miles y miles de kilómetros. Twanguero es algo así como un guitar – hero de lo latino. Su nombre genera unanimidad absoluta entre artistas pero quizá le falta todavía dar ese gran salto al público en clave ‘comercial’. Desde los seis años, Diego García (que así se llama) vive perfeccionando y escudriñando cualquier posibilidad que le ofrezca una guitarra. Con 13 años forma su primera banda de rock, a los 20 ya está en Madrid hasta convertirse en uno de los guitarristas de estudio más solicitados. En su salto a Nueva York termina de perfeccionar su fusión de guitarra de raíz latina, de Argentina a España, tanguera, con su twang característico y mucho fingerpicking, técnica que tuve el placer de desentrañar como oyente en una de sus habituales master class. Mambo, swing, rumba o rockabilly, flamenco… Colaboraciones con Ara Malikian, Mercedes Sosa, Juanes, Wyclef Jean, Enrique Bunbury, Diego El Cigala, Andrés Calamaro, Fito Páez, Santiago Auserón. Dos Grammy Latinos y un Premio MIN al “Mejor álbum de músicas del Mundo”… Y es que claro, no para de recorrerlo con sus clases y con un nomadismo escénico de romanticismo utópico. Tras Carreteras Secundarias, el viaje continuó con Electric Sunset y ahora hace una nueva parada con Panamericana. Siempre es garantía de calidad. Por eso aquí siempre tendrá sitio.

Lee el resto de esta entrada

Manu Chao – Viva Tú

Anda la crítica y la afición preguntándose qué necesidad tenía Manu Chao de volver a grabar un disco ‘convencional’ diecisiete años después de La Radiolina de 2007. Y yo me pregunto, ¿y por qué no? Luego están los que aducen y achacan todo a una cuestión de pasta. Bueno… Permítanme que sea atrevido… ¿Por qué no pensar en el altruismo de saber que un disco suyo es capaz de calmar a cientos de miles de oyentes de todo el mundo? En una deriva de violencia creciente, ¿por qué no dedicarse más a generar belleza que odios? Y Manu Chao sabe que su música iba a ser recibida por todo lo alto por más de medio planeta. Su inteligencia práctica ha sido siempre uno de sus innegables valores y, honestamente, creo que no ha podido elegir mejor momento para marcarse un nuevo álbum, con sus trece canciones, sus casi cuarenta minutos. Su gran single, sus samplers familiares, sus soniquetes conocidos. ¿Había que inventarse acaso una reinvención para justificar también el regreso? No lo creo. Y aunque puede que en algún momento se sobrevalorara su filosofía de vida y su sencillez recurrente, directa y social de sus discos, Manu Chao ofrece lo que mejor sabe hacer. Arte de la familiaridad, belleza del desarrollo armónico de un ritmo sencillo repetido con los matices de una voz que tampoco va sobrada nunca de alardes, pero siempre fina en la emoción desde una aparente planicie. ¿Acaso pedimos grandes efectos especiales en películas de Woody Allen? Viva Tú es el disco que se esperaba y que, sin saberlo, se necesitaba. A sus 63 años no pensamos que Manu espere otros 17 para el siguiente. ¿Es una despedida? Tampoco me gustaría creerlo. Pero, mientras tanto, que nos quiten lo escuchado: Viva Tú.

Lee el resto de esta entrada

Pablo Senator – La Mano En El Fuego

Cuando una banda se escinde y sus componentes emprenden trayectorias paralelas siempre suele pasar algo similar. Hay una parte que acaba haciendo algo similar a lo que se venía realizando el ‘grupo madre’, mientras que hay otra que emprende un camino a partir de un punto situacional bien distinto. Y es lógico. Es el inicio del porqué uno de los compositores principales no empieza a sentirse del todo identificado con lo que está defendiendo en un escenario o grabando en un estudio y esa mancha se va extendiendo hasta convertirse en necesidad de liberación. Ante esa situación, hay quienes estiran el chicle porque es lo más rentable y los hay que, pese a ser un paso atrás de inicio, prefieren ‘recomenzar’ y sentir los nervios y magia de las nuevas canciones, las nuevas texturas, la libertad probada y consumada. Pablo Martínez nos hizo volar y cantar las partes melódicas de las canciones de Desakato, que ofrecían un contrapunto de equilibrio perfecto para la rudeza de su hermano Pepo y hay que aplaudir la valentía mostrada en este primer larga duración en solitario. Porque quien busque en Pablo Senator sonidos similares a los de Desakato se puede ir olvidando. Generalmente, una banda no se suele romper para seguir haciendo lo mismo (ya se palpó en Senador Onza, los dos spin off surgidos de Desakato cuando todavía seguían juntos) y Pablo ha buscado sus propias motivaciones que, honestamente, no creo que sorprendan del todo a cualquiera que conozca su inquietud musical, sus producciones y sus influencias. En cualquier caso, Pablo lo explicaba en su momento así: «¡Ey!, aquí Pablo escribiendo. He hecho un disco de pop. No te asustes, es un disco de pop con mucho ruido. He utilizado mucho fuzz, quizás por inseguridad y porque me gusta que todo tenga mucha energía. Espero que el disco os horrorice o que os encante, las medias tintas me dan asco. Me sentiría fracasado solo si os da exactamente igual, si lo odiáis, al menos he generado algo».

Lee el resto de esta entrada

Subtónica – Lo Que Queda

Ha visto la luz hace escasos días Lo Que Queda, la cuarta referencia discográfica de Javier Estévez (baterista fundador de los malogrados Estirpe, la banda en la que teníamos al inolvidable e irrecuperable Mart, hijo de Manuel Martínez de Medina Azahara) bajo el nombre de Subtónica. Estévez ha seguido una senda artística y musical más modesta aunque igual de inquieta y móvil que lo que hice en sus años con la citada banda. Una actividad pública que se suma a la ya de por sí cuantiosa dedicación multidireccional, puesto que Javier Estévez es ingeniero, investigador y catedrático, coordina el Aula de Rock y Cultura Underground de la Universidad de Córdoba, además pertenece al colectivo Poetas por el Clima, bajo el cual se desarrollan distintas acciones ciudadanas para concienciar sobre la emergencia climática actual o por el camino estos años también ha ido potenciando su proyecto educativo Subtónica Kids, con un enfoque pedagógico para grandes y pequeños. No se trata de canciones infantiles al uso. En definitiva, una persona comprometida tanto con su tiempo como con la creación y es aquí donde se hace interesante cada paso que da en lo que a lanzamientos se refieren. Después del incatalogable y enjundioso Si a Lo Que Nos Divide Le Restamos Importancia… El Producto Será Siempre Positivo, llegó el epé Creer Para Ver que, con sus cinco temas, se completa con estos otros cinco de Lo Que Queda… Resultando así una suerte de disco conceptual conjunto titulado Creer Para Ver Lo Que Queda. Casualidad o no (que no lo creo) esta entrega es quizá la más directa y empacada que se le conoce, buscando (entre comillas) una cierta inmediatez y facilidad en los desarrollos, primando un sonido muy directo de guitarras, melodías y textos. Bienvenidos siempre los artistas que buscan crecer y seguir sendas de renovación.

Lee el resto de esta entrada

Ciclonautas – Ciclogénesis. Magnitud X – Directo Totem

Se presentaron en sociedad en 2014, en un tiempo en el que Marea dormía el sueño justo de los que necesitan reposar para volver más fuertes. Haciendo honor a la segunda parte de su nombre, mostraron con su debut (el disco doble ¿Qué Tal?) una facilidad inmensa para navegar entre la crudeza del stoner y la sobriedad más árida, junto al calor de la influencia del folclore argento más enraizado y un rock de alto voltaje, de los que provocan, como su primer compuesto indica, un ciclón de intensidad, viento, oleaje y tormenta. Con una gira donde se granjeó los locales y las salas de la vieja escuela, salpimentado con algún que otro festival, Ciclonautas editaría su segundo disco veinte meses después bajo el nombre de Bienvenidos Los Muertos. Un disco mucho más ampuloso y grandilocuente, más ‘americano’ si se me permite, pero igualmente pastoso y candente, de los que empastan en la escucha y afianzando una autenticidad y un sonido que casi ninguna banda es capaz de realizar en nuestro país. No es extraño. Sumen denominaciones de origen tan densas como la escuela navarra del rock, el poderío letrístico y la tradición casi psicoanalítica pero con retranca del imaginario argentino, la contundencia pulcra de la distorsión, afilada al máximo guiada por la brújula del rock sin apellido y la clase de una base rítmica descomunal desde el bajo y dibujando melodías y matices desde la batería. Con esas armas, llego en mayo de 2021 Camping Del Hastío que daba un paso más, sin parecerse ni al debut ni a su sucesor, pero igualmente identificable a su autoría. Una colección de 11 singles que no buscan serlo, porque no es su envite. Ellos juegan al órdago de la atemporalidad. Y, con ello, se marcan aquí un gozoso cedé y deuvedé en directo que es una delicia de rock. A secas. Tres musicazos haciendo sobresalientes canciones en el escenario. Imprescindible.

Lee el resto de esta entrada

De Canciones y Nubes. Carlos Herrán

Como os he contado en numerosas ocasiones a lo largo de los años, son muchos los correos que me suelen llegar durante el curso pidiéndome que dé difusión a alguna noticia, que haga crítica de un disco, libro o contenido determinado o con propuestas para cubrir eventos. Es imposible llegar a todo, sobre todo cuando RockSesión (ya quisiera yo) no es mi fuente de ingresos de subsistencia. Con todo, siempre he intentado mantener la puerta abierta, la mirada y los oídos atentos a todas las propuestas. Jamás ha habido disco que no escuchara o lectura que no hiciera (si ha pasado, ha debido ser por ir a spam). Y en ese ‘tener el dispositivo de alerta’ activado siempre presto especial atención cuando en esa presentación, o al conocer la obra en cuestión (disco o libro), veo que detrás hay algo que merece la pena ser compartido y contado. Por calidad, por corazón, por lo que sea. Haciendo hueco en los quehaceres adopto un compromiso personal para hablar de ello y ofrecéroslo en este escaparate, porque creo honestamente que debe ser conocido. Una recomendación o prescripción, resumiendo. Cuando Carlos Herrán me escribió me gustó ante todo su historia personal y la ilusión con la que hablaba de su primera novela. Profesional de la comunicación, con más de 35 años de carrera, desde sus inicios en Televisión Española con “La clave” de José Luis Balbín hasta Sony Pictures Television donde ha trabajado más de 20 años. Ahora que llega el tiempo de bajar el pistón de actividad ha podido «completar un sueño que me ha acompañado durante mucho tiempo», que es la de publicar esta novela que aúna rock, creación musical, amor verdadero, intereses ocultos… en una trama tan bien trenzada que acaba enganchando al lector. Además, la edición se completa con un cedé de cuatro canciones del propio Carlos, que da salida así a sus sueños musicales personales, como hace Juan, Johnny, el rockmántico utópico que protagoniza la historia. Creo que, más que yo, es mejor que os contagiéis de la pasión con la que el autor habla de una novela tan pasional como apasionante. Pasen.

Lee el resto de esta entrada