Mártires del Compás – Flamenco Billy (1995)

106 Martires del Compas¿Bizarro? Puede ser. La banda liderada por Chico Ocaña, un tipo que se mueve entre la genialidad y la sana locura (“sandwich de amor, sandwich de amor, tú serás el queso de bola y yo el jamón york”), ha decidido volver en este 2015 a los escenarios con motivo del veinte aniversario de la publicación de este su álbum debut y el que, a la postre, dio nombre a su particular forma de entender la música. El Camarón de La Leyenda Del Tiempo, la pose alucinógena de Veneno, el virtuosismo de Pata Negra, la pureza de Smash, lo delicado de Alameda, el sentimiento poderoso de Triana… Ha habido a lo largo de las historia numerosos grupos en Andalucía que han sabido fusionar sin modas y con autenticidad la música de raíz con una particular revisión del rock. Mártires del Compás lanza su debut en 1995 tras unos años iniciales de directos auspiciados por Kiko Veneno y después de remodelar la formación inicial en la que estaban, precisamente, Pepe Lagares de Veneno o Raúl Rodríguez, hijo de Martirio. Senda de flamenqueo con desafíos a cualquier tipo de heterodoxia, del blues al humor, del cajón a la voz curtida y vibrante.

La banda la forman por aquellos años Chico Ocaña, Alberto Álvarez, Manuel Soto “Noly”, Julio Revilla, Sidy Samb y Jesús Díaz Benjumea. (Rocío Vázquez entraría oficialmente en el grupo un par de años más tarde).

El disco se abre con uno de los platos fuertes míticos de toda la trayectoria de la banda. Hay más actitud punk en ‘Sevillanas Billy’ que en toda la discografía de muchos. La entrada de cada uno de los cuatro pasos es una patada en la entrepierna a todo el clasicismo del género: “Me quitaste la canoa y volví nadando. Ay si te cojo en el camino, en la espalda te la parto”; “Por lo alto de la tapia va una maceta y no es el gato negro, ni el lotero. Es tu madre que viene con la peineta”; “Si estás en el río Quema o en el Guadalquivir y viene un tiburón hazte la muerta porque de mi anchoa tú serás la reina” o ese quejío tan apropiado al tono lastimoso de su voz, derivación funk incluida: “Con mi tabla de wirfisu a Tarifa y no hay viento, pregunto al ordenador pero me da datos confusos sobre el viento y tu amor”. Y como guinda, otra patada bien dada al señoritismo andaluz: “que yo no voy al Rocío porque el polvo que levantan los bueyes, las carretas y los tractores de la Duquesa, no me dejan ver el camino”.

Por si fuera poco desafío, la banda despacha un ‘Tiriti-Rap’ que, lejos de ser de mis favoritos, evidencia el gran sabor anárquico de la banda. Una combinación que sustituye el típico jaleo de las alegrías de Cádiz, pero con una línea de bajo entre el jazz y el funk. ‘San Roque’ es otro de los que se dejan querer rápido. Ritmos africanos para aumentar la paleta de colores en el fraseo, pero rumba más canónica en el estribillo. ‘La Pera’ es quizá uno de los cortes más discretos, previo a la genialidad que es ‘Ar Meno Un Quejio’, tema instrumental que se mueve entre la interpretación progresiva y el jazz, para finalizar en la última parte con un delicado solo de guitarra, sin excesiva distorsión, pero contrapunto significativo. La primera parte se cierra con ‘Échale, Échale’, otro de los más famosos de la primera época. Chico Ocaña se pone más serio y vuelve a bordar la interpretación quejumbrosa del dolor de amor, aunque parezca todo una broma. (Algo que hacía a la perfección Miguel Ángel Benitez ‘Er Migue’, antes de morir, en Los Deliqüentes).

‘Hora Vicentina’ abre el segundo tramo con otra letra de costumbrismo popular, si bien no deja de ser una excusa para el desarrollo instrumental central o la coda final con un gran solo rítmico de flamenca y de aumento de percusión, cual bulería moderna. ‘Vente, Vente’ es un son que juega al despiste y que es una llamada a la salvación: “no te dejes de arrastrar otra vez por esa negra marea. ¡Anda! No te dejes de engañar y hazlo todo a tu manera”. ¿Adicciones? Yo siempre lo interpreté así, cual ‘Exiliado En El Lavabo’ de Estopa. Más humor sardónico en ‘Oremus’ con momentos de escarnio hacia la Guardia Civil, la iglesia y el tacto rectal. Así, como suena, todo ello salpimentado con un estribillo que nada tiene que ver con ninguna de las tres cosas.

‘Cara a Cara’ es una rumba con mucho compás y de nuevo con esa voz lastimera, que cuanto más entera suena más sentimiento traslada, “Qué le has hecho a mi corazón que parece que es domingo”. Por su parte, ‘Juan Tirita’ vuelve a centrarse en un personaje marginal, pero siempre desde la honestidad, como en ‘Hora Vicentina’. Para cerrar, ‘Por Tu Ventana’ es una bulería en toda regla que cierra la lista dejando claro que modernismo y tradición son dos palabras vacías cuando uno hace lo que le viene en gana.

¿Wirfisu?

 

En Spotify. (El orden de Spotify no es el real del disco)

Tracklist:

  1. Sevillanas Billy
  2. Tiriti-Rap
  3. San Roque
  4. La Pera
  5. Ar Meno Un Quejio (Instrumental)
  6. Échale, Échale
  7. Hora Vicentina
  8. Vente, Vente
  9. Oremus
  10. Cara A Cara
  11. Juan Tirita
  12. Por Tu Ventana

 

 

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Publicado el abril 10, 2015 en Críticas Remember y etiquetado en , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Un auténtico grupazo y una maravillosa noticia el que hayan vuelto a girar. Los vi un par de veces en directo y en esta nueva gira no me los pierdo

  2. ¡Grande Chico! Bonito acordarse de Migue, siempre tuvo mucho de ese trío de grandes que fueron por separado Rockberto, Chico y Silvio.

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