Mafalda – Palabras Forman Caos

Cuarto larga duración de la numerosa formación valenciana que sigue evolucionando de manera adecuada, tanto en sonido como en textos. Seis discos en cuatro años y un rodaje de escenarios y carretera que, poco a poco, les va curtiendo en actitud y aptitud. Mafalda tenía muchos ingredientes para el triunfo. Al menos el más inmediato. Su marcado carácter feminista, su mezcla de fiesta y metales con pasajes más duros, la combinación de voz corpórea y densa de Marcos, con la coexistencia inteligente con la melódicas e intensas de Vera y Bárbara. Una imagen impactante. Descaro juvenil… Tras Música Basura, Nos Deben Una Vida dio en la diana y La Última Vez Que Te Escucho confirmó el fenómeno. Los interrogantes sobre la evolución de la banda (al menos para mí, que llevo en la profesión aquello de escudriñar cada paso) eran grandes, pero habían tenido respuestas alentadoras en Nuberu’, con Desakato, y con ‘Kristal Kolpatuak’, dos canciones que apuntaban a textos más trabajados y menos explícitos. Con mucho trabajo detrás Palabras Forman Caos despeja la incógnita. Mafalda gana crédito a las modas y se antoja que está para quedarse.

Grabado, mezclado y masterizado en LR Estudios por Antoni Laguna y Jordi Bonet, con producción de Ángel Vela y producción extra de baterías (Adri Ribes) y vientos (Manu Pardo, que también se ha encargado de grabar trompetas), Mafalda son para este disco, tras los cambios en los metales: Bárbara, Vera y Marcos en las voces, Antoni y Berto en las guitarras, Mario al bajo, Ferrán Verdú al trombón, Mireia Muñoz al saxo.

Con una ‘Intro’ de fuga nocturna y el mantra de palabras “Memoria, familia, cuidar, producir, crear, monstruo, ídolo, plaga, huye, lucha, prisma y resiste” (cada una se corresponde con cada una de las canciones, pero no en el mismo orden de aparición -no haré spoiler-), la banda crece porque lanza los mismos mensajes pero revestidos con mayor empaque. Aunque siempre han aplicado una variada colección de cambios de ritmo en las canciones, esta vez también parece que han nacido de manera más lógica (la mayoría de las veces), sin necesidad de dar cera ‘porque toca’, jugando en terrenos más funkys, sin miedo a los desarrollos más lentos o medios tiempos, aunque creo que por ahí hay un filón por el que seguir cavando.

La guatemalteca Rebeca Lane colabora en ‘Las Que Faltaron’. Construyendo en positivo, mujeres silenciadas a lo largo de la historia con arrope de rap-metal en el fraseo y en el puente y de estribillo con mucho Groove, menos directo, mientras que la coda (recurso que usarán en algún tema más) aviva las llamas con voz grave. En ‘Blood Ties’ aparecen un rollo más funky, bases incluidas, y un retrato arquetípico de la diferencia de pensamiento provocado por el salto generacional y por los errores educativos repetidos de familia en familia, con sorpresa final a lo día de furia: “la sangre le da el punto de sal que buscabas en la sopa”.

Con descarado parecido al ‘London Calling’ de The Clash, ‘La Colmena’ apunta esta vez a la esclavitud laboral que hace que se viva para trabajar. Lo mejor del tema, además del homenaje y un pequeño escarceo de swing en los vientos, es la fase de ruidos maquinales sobre la que entra el coro de L’Eliana. ‘Mi Pena y Mi Suerte’ ejerce, con menos tirón, al menos por ahora, de single adictivo y videoclip muy cuidado, como fue en su día el de ‘La Llorona’. Pese al posible pequeño abuso de cambios de ritmo, la canción se deja querer y el estribillo, que de primeras nos puede parecer ñoño y previsible, acaba por adquirir sentido. Mención especial para el “lonely time’ de Led Zeppelin, que volverá a ser invocado más adelante.

‘La Historia del Hombre Que Huye de la Realidad’ es otra de esas canciones que explican la evolución del grupo. De hecho, puede que lo que menos interesa del tema sea la parte de la tralla, sino el desarrollo del tema hacia coros y solo de guitarra espacial que casi apunta a aura progresivo. Tras ‘Absurdas, Pero Necesarias’, le dan la vuelta con ‘Necesarias, Pero Absurdas’, un canto de responsabilidad social del grupo, consejos para relaciones tóxicas. En el conjunto del disco, efectivo trallazo de dos minutos y medio con la percusión tribal y metalera de ‘Invocando Aquelarres’, el tema con mayor protagonismo del inglés, que se cuela en más de una canción.

‘Desde Las Estrellas’ es el preludio de ‘Pequeño Punto Azul’, que aparece desgajado sin más motivo que facilitar la escucha del segundo corte (lo siento, no me gustan las modas recientes de extraer la introducción de una canción en otro corte… Algo así apunté ya en El Círculo Primitivo de Fausto Taranto…), que se inicia a lo ‘Stairway To Heaven’ de los grandes Zeppelin. Inspiración de Carl Sagan para un tema que refrenda las influencias apuntadas en el sexto corte y un final que se mueve entre una línea de bajo gruesa y un remate a lo ‘Paranoid Android’ de Radiohead.

Para el último tramo, ‘Mossega’ (muerde) es el tema más bruto y burro de la lista, para el que tiran de su valenciano natal. Aunque no deja  de ser una rareza en el conjunto, tiene un punto hardcoreta bastante interesante que puede funcionarles en directo de la misma manera que la ‘Carta de un Paria’ de sus colegas, ya citados, Desakato. Acercándonos al final, ‘Desde El Suelo’ y ‘R.O.C.K.’ son de los que elevan la media. El primero, más que por sus formas, vuelve a ser por el enfoque. No pasa nada por tocar fondo porque desde allí se aprende. Los coros casi líricos y el impase creciente hacia la coda virulenta son de lo mejor del álbum. Por su parte, el segundo es un bello canto de (seria) autocrítica con formas divertidas y pegadizas, que demuestra mucha valentía  y que, salvando otras distancias, me recuerda en la filosofía del ‘Dogmatofobia’ de DCD con aquello del “no creo en ti porque ya no creo en mí”.

El cierre viene ‘Todos Los Golpes’ que, si no fuera por la habitual coda agresiva y algunos trucos de percusión, podría ser un rock (a secas), sobre todo por la colaboración de Monty Peiró de Gran Quivira y Femme Fractal que, precisamente, ha anunciado hace unos días un parón indefinido.

Un buen paso, en suma, de Mafalda, que madura adecuadamente y reconoce errores, lo que ya es mucho más de lo que suele ser habitual en grupos de carácter reivindicativo y, lo más importante, da la sensación de que queda mucho bueno por venir todavía.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Intro
  2. Las Que Faltaron (con Rebeca Lane)
  3. Blood Ties
  4. La Colmena
  5. Mi Pena y Mi Suerte
  6. La Historia del Hombre Que Huye de la Realidad
  7. Necesarias, Pero Absurdas
  8. Invocando Aquelarres
  9. Desde Las Estrellas (preludio)
  10. Pequeño Punto Azul
  11. Mossega
  12. Desde El Suelo
  13. R.O.C.K.
  14. Todos Los Golpes (con Monty Peiró)

 

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Publicado el octubre 29, 2018 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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