Kutxi Romero: “una canción está lista cuando te sabe la boca a sangre”

 

Hay una tradición no escrita, de la que sin embargo llevamos librándonos en los últimos años, que dice que siempre hay un día durante las Fiestas patronales de Almería en el que llueve. Claro, con conciertos de por medio uno siempre teme especialmente ‘que le toque’ al suyo. El pasado jueves no es que lloviera, pero sí que el fuerte viento complicó las tareas de montaje para la descarga de Marea, Bocanada y Vuelo 505. Esto provocó un pequeño retraso horario en el montaje y pruebas de sonido que, sin embargo, con una profesionalidad encomiable fue subsanado para el resto de la noche y todo fue con puntualidad británica en los tres inicios. Tras la citada prueba de sonido de Marea, en la que se marcaron ‘Preparados Para El Rock and Roll’ de Los Suaves, tenía cita con Kutxi Romero. Cinco años antes, en la última gira de Extremoduro, pedí a la oficina de El Dromedario Records la posibilidad de entrevistarlos. Y me concedieron la charla con Iñaki, la primera de muchas que vendrían después. Como también después llegarían las tres a Robe. Con Kutxi repetí operación y para mi sorpresa, accedieron. Así que nos encerramos en el camerino y hablamos de la música y de la vida. Porque muchos no podemos separar una cosa de la otra. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión).

Dicen muchos músicos que el día que pierdes las mariposas en el estómago antes de salir al escenario estás perdido. Quizá extrapolable al hecho de realizar entrevistas, el caso es que tuve una sensación similar durante todo el día, más aun cuando al bajar de ‘la furgo’, Kutxi me señala y me grita “¿he quedado contigo ahora, no?”. Tras los saludos correspondientes y tras escuchar la versión de Los Suaves, entramos en los camerinos del Recinto de Conciertos del Ferial y encendemos la grabadora, mientras el resto del grupo sigue la prueba de sonido con ‘Pecadores’, en la que canta El Piñas.

Buenas tardes, Kutxi. ¿Cómo va la gira de El Azogue a mitad de trayecto?

Estamos de puta madre. Estamos contentos, estamos tocando el disco nuevo entero que es lo que nos apetecía, porque para eso haces los discos. Los grupos estos que hacen un disco y tocan dos canciones… pues para eso no lo hagas, haz dos canciones y ya está. Digo yo. Igual es que yo no entiendo bien el devenir de la industria o no entiendo nada. Pero bueno, en este punto de nuestra carrera, podríamos llamarlo así, todavía podemos dedicar una parte del concierto a las canciones viejas. Si seguimos haciendo discos al final se va a poner más difícil el asunto y al final solo tocaremos nuevas. Así las cosas. La gira bien y la gente está contenta porque vuelves, entonces eso es buena señal. No leo nunca crónicas, ni críticas. Nunca he visto un vídeo mío en YouTube, ni nada. Ya estuve allí, me acuerdo, pero bueno, por lo que me cuentan y por lo que veo desde el escenario la gente está contenta con la gira entonces miel sobre hojuelas.

Y desde tus impresiones desde arriba, Robe me decía que en una gira tan grande la banda empieza a sonar casi perfecta cuando ya está a punto de acabarse la gira, desde ese punto de vista ¿ya has notado el chip de que la cosa está más engrasada?

Sí, sí… Porque empezamos que creía que no íbamos a hacer los tres primeros (risas) de la viejera. Pero sí, evidentemente. Eso es como todo, no sólo el rock and roll. Cuando has puesto 5.000 ladrillos pones mejor el 5.000 que el primero. A razón de 14 a 7 la media. Es una pena porque ya cuando estás cómodo ya estás acabando.

Y, en lo personal, ¿se vive igual una gira con 36 años, como la anterior, que con 44? ¿Las satisfacciones o las cosas que uno se guarda son las mismas?

En lo musical no he notado nada. Lo musical está todo bien, parece que es que nos hemos bajado de tocar ayer. Ya, hombre, en la furgoneta se habla más de medicamentos que de discos y eso hay que írselo mirando porque no es de recibo. Hay que planear una retirada cobarde a tiempo, antes de acabar aniquilados.

Las resacas duran más, entonces…

Bah, nosotros siempre hemos sido muy monjas. Comparado con el entorno del rock and roll, nosotros nunca hemos sido de excesos más allá de los habituales sociales que pueda cometer cualquiera. Hemos sido muy monjas. No hemos sido de ir de empalmada dos días, ni de usar la nariz más que para respirar y eso. Que somos unos rockeros monja en el sentido estricto de la palabra.

Hablabas antes del disco, de El Azogue, que lo tocáis entero… Después de todo lo que ha pasado por el camino con los problemas de corazón de Alén, de oído de Kolibrí, los tuyos en la voz…  ¿sacar El Azogue es más una satisfacción personal o profesional?

Es un puto milagro (risas). Bueno, no es puto milagro solo haber sacado este disco, es un puto milagro haber sacado los seis últimos. Contra todo pronóstico, todo el mundo sabe que nosotros, o yo en particular no le echo cuentas a nada. Nunca he hecho un proyecto. Hablo con grupo y pienso que son unos genios. No, es que nosotros ahora nos vamos a poner a componer, estamos en enero, para junio grabamos, para septiembre salimos de gira… Tus huevos ahí. Qué genio. ¿Y cómo sabes tú que para junio vas a tener canciones guapas?

Claro.

Si por hacer por oficio claro que puedes hacer. O te dicen, buah si es una excusa para salir a tocar.

Quizá esos sean los que luego tiran de todo viejo y nada nuevo.

Chacho, no, cada uno… Que yo no soy juez, soy cantante de rocanrol, pero que hay cosas que no entiendo de verdad. Me parece que es mucho más guay salir a tocar canciones que estar toda la puta vida tocando El Perro Verde por mucho que me guste, no sé. Yo creo que cada vez que tocan ‘Smoke On The Water’ Deep Purple se les tienen que pudrir las entrañas. Hay muchos grupos que son de dos o tres canciones y es una putada para ellos. Nosotros nunca hemos tenido un ultrahit, lo cual está de puta madre. He visto en otros artistas, y tú lo sabes también, que va peña esperando solo a que toquen esa canción.

Sí, que se ve todo parado hasta que se desata la locura en esa, y ya.

Claro, tocan el ultrahit, la gente baila y el concierto ha sido eso. Me parece triste. Sobre todo para el tío que toca y sobre todo gente que ha tenido trayectorias largas y nunca ha superado aquel hit de cuando empezó 30 años después. Y me parece una putada del copón. Fui a ver hace poco a Michael Schenker y me gustó mucho lo que hizo, tocó ‘Doctor, Doctor’ la primera. Es el ultrahit, la toco la primera y ya el que ha venido a ver esa ya se puede ir. Me pareció estupendo, es lo que haría yo si fuera mi caso de que todo el mundo se acordara de esa. Tus huevos ahí, ya os podéis ir.

Comentabas en la rueda de prensa de presentación del disco que para estas canciones tenías otras letras, pero que poco antes de grabar las cambiaste de nuevo.

Sí.

¿Esas letras te las guardas para un hipotético futuro libro? ¿Para algo más…?

No, no.

Pero ¿cuándo das el golpe en la mesa con una letra y dices, ahora sí?

Porque te sabe la boca a sangre cuando la cantas. Te emociona y te… Es difícil de explicar. Una canción solo puede tener una letra. Una. Y hasta que das con ella es complicado.

Como meter una llave, hasta que no ves que encaja y abre.

Exacto. Esta es la que abre. Tampoco soy un tío que me cueste mucho escribir letras eh, pero sí que me cuesta encontrar la que es. Para una canción escribo 12 estribillos, 33 estrofas… Luego igual no vale nada para nada, pero bueno. Ahora se las voy a regalar a Mariano de Ciclonautas, le he dicho que le voy a dar todo el cuaderno ese que no usé. Se lo voy a regalar. Y me dice “no jodás”… Para ti, para qué hagas lo que quieres con él. “Me va a venir de puta madre” (imita el acento argentino de Medina). No solo usarlas nunca. Las cosas que tú tiras a la basura tienen que estar en la basura. Desenterrar muertos, con excepción de Franco… la verdad es que no es nada agradable.

Pero, eso, ¿lo veremos alguna vez?

¿Lo qué?

Lo de Franco fuera.

Ah, eso lo arreglaba yo en un minuto. Me he comprado una roomba de puta madre para casa. Abría la tapa, metía la roomba dentro y ya está.  Una roomba que friega y de todo (risas).

En cuanta a las letras de las nuevas canciones, ya hemos podido leerte muchas explicaciones sobre todas. A mí me gustaría centrarme en una, por lo personal, Pájaros Viejos. El destino es muy hijo de puta y ha querido que justo hoy que os voy a ver después de 11 años, se cumplan seis meses de la muerte de mi padre, una canción que hice mía desde el primer momento porque además esa letra tiene de por sí muchas referencias que me recuerdan a él, por el lado de flamenco, por muchas cosas…

Pues ya lo siento. Pero… (se toma su tiempo). Creo que es la canción que más guapa ha quedado del disco. No sé si será la mejor o no, pero cuando acabamos el disco y la escuchaba grabada creo que si esa canción necesitaba… (se lo piensa más) algo, era así. La llave de la que hemos hablado antes. No hay otra manera. Es una canción que ha quedado especialmente bien.

Pero, sin salirnos de la música, si queremos ser ‘Pájaros Viejos’, en quién se fijaría más Kutxi Romero, en un Yosi que ha vivido como le ha dado la gana hasta dejarse casi la vida en un escenario o como Rosendo, que ha vivido más ordenadito hasta planificar su jubilación a los 65?

Todos se merecen mis respetos porque la música es el único de los ámbitos en el que gana el que sobrevive no el que llega el primero. Sobre todo en el rocanrol, gana el que sobrevive. Y si nos fijamos en las trayectorias de las grandes bandas del país ellos han ganado. Los pilares base, que hace 10, 15 o 20 años podrían haber tirado de lo que hablamos antes de los viejos éxitos… Han seguido sacando discos, batiéndose el cuero y enseñándonos a los demás cómo se hacen las cosas en el rocanrol. O por lo menos a mí. Siempre he tenido un respeto infinito por mis mayores en lo personal y en lo musical y siempre se lo muestro.

Pero son dos conceptos distintos, uno es más salvaje y el otro más ordenado.

No deja de ser el mismo. Son luchadores, son guerreros. No deja de ser el mismo. Cada uno con su idiosincrasia propia personal, pero en lo musical son guerreros y mueren como tal.

No es mala muerte…

No. Antes morir que perder la vida.

Sobre todo si se desperdicia. 

Eso es.

Has dicho antes lo de los pilares. Siempre has dicho lo de las patas de la mesa y yo cada vez que te leía o escuchaba decir Barricada, Extremoduro, Rosendo y Marea, pensaba lo mismo, coño, Kutxi, ¿y Los Suaves? Ahora en esta gira les rendís homenaje…

Ya, joder. Era por ponerle cuatro patas a la mesa porque ya se me quedaba la metáfora un poco rara con cinco. (Risas) Además si es que en el grupo, para nosotros, son mucho más importantes que las otras patas.

En lo musical está claro.

En lo musical… Y que es la única banda en la que quizá coincidamos los cinco que puedas poner en la furgoneta sin que nadie se queje, sin que nadie diga quita eso.

Y más allá de las cuatro o cinco excepciones que pueda haber y de tu vena flamenca… ¿Cuál es el disco más raro que tienes en tu discografía, que te dé vergüenza reconocer?

Buah, a mí vergüenza, ninguna. Quien me conoce ya sabe que no la conozco. No, no, creo que no me avergüenzo de ninguno. Además reconozco que soy muy melómano pero en realidad me podría quedar con 50 o 60 discos y con ellos podría sobrevivir. Y raro, no sé, me gusta mucho Phil Collins, que la peña se parte el culo cuando entra al Kutxitril y me pilla con Billy… (canta el inicio del estribillo de  Don’t Lose My Number en medio falsete). Me dicen qué haces… Pues me encanta Phil Collins, no sé por qué. Me gusta, me gusta Phil Collins, me gusta que me metan el dedo en el culo cuando estoy haciendo el amor, yo que sé, me gustan un montón de cosas (risas). Que a la gente le puede parecer rara. No tengo ningún secreto musical inconfesable. Estoy pensando eh… Estoy como Homer Simpson con la pelota de un lado a otro en el cerebro…

Bueno, me vale, que no tienes ningún disco de Abba o de Boney M…

No, no tengo, pero que si los tuviera te lo diría (más risas). En realidad me gusta el rock and roll y el flamenco y luego alguna excepción de alguna cosa, que esto no está mal. Pero mi discografía es rock y flamenco y sobre todo arcaico y primitivo. El flamenco me gusta por derecho y el rock and roll en cuanto suena una trompeta en un disco, pues lo quito.

Joder, pues te cargas el 90% de los discos de ahora.

Claro, el 90% de los discos que salen ya no los escucho. Por eso me ahorro un montón de tiempo. Lo más importante en esta vida, compadre, es el tiempo, economizar el tiempo. Es algo con lo que no se puede negociar, eres más libre cuanto más cantidad de tiempo tienes, evidentemente. Para desperdiciarlo incluso. Pero es así, pongo un disco de rocanrol, suena una trompeta, lo quito.

Pero Iratxo es un tío competente y recomendable y las usa…

Pero no hace rock and roll Iratxo, tío. Iratxo no sé cómo se llama lo que hace pero no hace rock and roll. (Risas). Que no lo digo despectivamente, soy muy amigo de Iratxo, pero eso no es rocanrol es otra cosa. Si quieres meter una trompeta como otros quieren meter los niños cantores de Viena, la charanga del Tío Honorio y la tamborrada de Donostia, qué cojones me importa, pero rock and roll no, amigo mío. No, es que eres muy cerrado… No soy muy cerrado, es que eso es así. Tú a esta mesa le puedes poner la pata de aquella y decir hostia si esto es también la pata de una mesa, pero no ves que se cae, hijo mío… Deja las patas como están, si es para que esté derecha, que no es una cuestión de dictadura musical, es para que no se caigan las cosas (risas).

Hablando de dictadura musical, ahora somos un poco esclavos de la corriente indie…

Bueeeeno. Eso está sobrevalorado todo… Y el impacto está sobrevalorado. El indie es una corriente y, como tal, pasa. (Risas) Pasa, como pasó el grunge, y tantas y tantas corrientes, como Locomía o tantas cosas que parecían que iban a ser la panacea y el maná de los dioses. Para mí es evidente. Pijos haciendo cucamonas y pues eso. Como La Movida madrileña pero con un montón de sucursales por toda España.

Pero sí que es cierto que de todos esos movimientos o corrientes siempre se puede salvar algo que perdura o genera una chispa que permite que salgan otras cosas. Se me ocurre, por ejemplo en La Movida, pues gracias a ese movimiento se le dio altavoz a gente como Antonio Vega…

Pero bueno, a él lo metieron ahí. No era parte, igual que la generación beat  norteamericana de escritores. Ni siquiera ellos sabían que eran beats. O tú te creas que William Burroughs o Bukowski o Allen Ginsberg, que le metió bien al morro… En realidad ¿qué sabes tú? Te ponen un nombre para que existas, lo que no se nombra no existe… Y lo del indie pues ya te digo, salen un montón de pseudo modernos que te partes el ojete.

Pero sigo pensando que en esos inicios siempre hay algo, que es lo que luego se pervierte cuando se convierte en moda.

Mira, el indie ¿sabes qué es? ¿Te acuerdas cuando salieron los cigarrillos esos electrónicos? Que abrieron tiendas en todas partes y cuando la mayoría se dio cuenta de que era una puta mierda, los que sí querían comprar se encontraron que ya habían cerrado las tiendas. Pues el indie son las tiendas de cigarrillos electrónicos. (Risas). Una fiebre de esto es lo que estábamos buscando, ahora sí, la sociedad actual quería esto, somos contemporáneos, vamos a fumar… Mátate con dignidad, hombre. Que hasta para morir hay clases, joder.

Yo siempre he pensado que ese tipo de titulares, porque, vamos a ver, eres una máquina de dar titulares…

Eso dicen.

Quizá sea porque no estamos acostumbrados…

La gente no está acostumbrada a la verdad. Los Marea somos una banda que no hemos inventado nada. Que la estamos dando la vuelta a un molino que ya inventaron los Leño hace 40 años, que tienen un cantante pésimo, que no es especialmente agraciado… que son como cinco paletos en una nave espacial en una gira, ¿me entiendes? Pero es verdad. Y la gente no está acostumbrada a la verdad, tío. Y de pronto, en los tiempos que corren, vas a ver a unos cuarentones esperándote otra cosa y ves a cinco paletos de pueblo en una nave espacial, con más luces que un árbol de Navidad, partiéndose el ojete, pasándoselo bien… ¿No? Y con la memoria de lo que son tatuada en la lengua, que digo yo. ¿Me entiendes? El público en general flipa… La gente no quiere la verdad. No la quiere, pero es como el desnudo, que sea del tipo que sea es interesante. Sea del tipo que sea, es interesante y valiente porque te expones mucho…

No escondes nada…

Eso es, no escondes nada. Yo soy prácticamente igual que cuando tenía 18 años.

Fíjate que siempre he pensado que ese tipo de declaraciones tan gigantescas era una especie de manera de tú diferenciar a Kutxi Romero de José Carlos…

Buhhh. (Se pone lo más serio de toda la entrevista) José Carlos ya no existe. Desde hace, buf… José Carlos era un niño. Un niño que murió hace 40 años. (Silencio). He sido Kutxi desde siempre. Sí, sí. Y los Marea están por encima de… para mí están mis dos familias que son mi familia de sangre y los Marea que… son insustituibles por nada. Los Marea lo que queremos es seguir estando los cinco vivos para seguir viéndonos y seguir partiéndonos el culo y con los niños hacer las cosas mundanas que tampoco se nos dan muy bien, pero lo intentamos continuamente. Ser parte de la sociedad, como tópico, queremos, pero nos sale como el culo. De vez en cuando por eso volvemos a esto y como César ha dicho que a partir de los 50 lo único que se puede hacer es el ridículo y en el rock and roll más, pues vamos a ver si estos cinco años que nos quedan… Aunque yo tengo cierta curiosidad por saber cómo sería también… Si ahora me la suda todo con 45 pues con 60, buah, tengo que dar un asco, tendré que ser un descojono padre. Hacer el ridículo conscientemente, tío… Aunque creo que el ridículo hay que hacerlo borracho o en la intimidad… si se puede. Pero vamos, nada es trascendental. ¿Qué es trascendental? Hay cuatro cosas… Vamos a ponernos ahora estupendos… ¿Qué es? Nada es trascendental. Nosotros nos iremos y las canciones se quedarán, eso es trascendental. La música es trascendental, pero no el que la hace. El arte tiene que superar al artista siempre. Si no, estamos jodidos. Tengo colegas que escuchan música aleatoriamente y les gusta y no saben qué jeta tiene el que canta. Ni cuántos son, ni de dónde. Sobre todo los de mi generación. Y eso es maravilloso. Yo no puedo porque tengo que coger los libretos, los vinilos y leérmelo todo, ver dónde lo ha grabado y tal, quién ha tocado. Pero eso me parece maravilloso. Nosotros nos iremos y como digo en la canción.

Joder, pues hablando de trascendencia igual ahora la pregunta que te iba a hacer pilla a desmano, pero ¿a quién le robarías un verso, que no beso, a Robe o a Chinato?

Yo cambiaría todas mis canciones por solo dos o tres de las que ha hecho Roberto Iniesta. Siempre. Todas. Sí hombre. (Piensa con calma, inspira) Para mí es… No. Para mí no, es el compositor con más poder de transmisión que ha existido en toda la historia del rock en España. El más influyente también. Él puso la palabra en su sitio. Hasta que no llegó Robe se estaban haciendo cosas, sí, pero la palabra como tal la puso Robe en su sitio, sí, hombre. La literatura en el rocanrol y en la música en general le debe mucho a Roberto Iniesta o casi todo me atrevería a decir.

Además con esa vuelta de tuerca valiente final, doble salto mortal…

Eso ya me hace menos gracia, (risas). No, es un respeto absoluto a todo lo que hace. Es maravilloso porque es de verdad, porque con Roberto no hay otra manera. Le das la vuelta a la luna y la otra cara es la misma de la de enfrente y la de Robe es la misma.

Pues anda que no le han dado desde ciertos sectores y yo sin embargo siempre he dicho y escrito que no hay tanta diferencia entre un antes y un ahora…

A mí tampoco me lo parece.

Está contando lo mismo…

No me parece que haya ningún cambio. Es un Roberto Iniesta que tiene 55 años y no 20. Es como cuando a mí me dicen es que antes erais distintos… Coge una foto tuya de hace 20 años, colega. Coño, estás distinto también, corazón mío.

Para la gente que quiere siempre el mismo disco está la opción de darle al replay.

Claro, está de puta madre. A mí me parece todo bien, yo estoy a favor de todo. Yo le digo a todo el mundo que sí. Este disco es el más flojo: pues tienes razón. Este disco es el mejor: tienes razón. Con tal de que no me den la paliza, le digo a todo el mundo que sí. Aunque creo que ahora hemos hecho un disco muy guapo. Creo que es el disco, porque yo nunca los escucho después de grabarlos, jamás, una vez que lo grabo, he acabado como oyente. No me pongo, nunca he puesto un disco mío, como mucho me lo encuentro. Pero este disco después de salir sí que lo he escuchado dos o tres veces como si fuese ajeno, ¿verdad? Y eso quiere decir algo, que lo puedo escuchar como si fuese de otro. Me resulta agradable y eso quiere decir algo. Es el disco con el que más contentos nos hemos quedado de todos los que hemos grabado porque normalmente cuando grabas a los 30 días ya estás con el morro torcido diciendo esto teníamos que haberlo hecho así… una vuelta… Este no. Hasta ahí es el tope donde hemos llegado.

Entre comillas, a mí me ha servido para reconciliarme con vosotros, porque ‘En Mi Hambre Mando Yo’, no por las canciones sino exclusivamente por el sonido, se me quedó raro.

No lo sé. En ese momento estábamos convencidos de que era lo mejor que podíamos hacer. Creo que nadie va a al estudio va a hacer un disco malo, nadie. No conozco a ningún grupo y conozco a millones, y he cantado con todos los del mundo… Creo que me falta un grupo en el Amazonia, que ha salido ahora, que no he colaborado con ellos… (Risas)

Ni con C Tangana, tampoco.

Ni con C Tangana, tampoco (risas), pues no lo conozco al gachó ni sé lo que hace, pero si me llama, vamos. Vamos pa’llá C Tangana (más risas). Lo que tú quieras, corazón mío. A mí me tira el rabo todo, pero… ¿de qué hostias estaba hablando? (risas)

Que cuando uno graba hace lo mejor.

Claro, todos, el 100% va con alegría e ilusión creyendo fervientemente que es el mejor disco que han hecho, claro. Para que luego te venga un subnormal a decirte qué puta mierda sin darte un solo argumento… Un sumiller que no ha probado el vino en su vida a contarte la teoría del teorema, como dice Evaristo. Claro que hay discos que salen mejor que otros, pero me queda la cosa de pensar que creo que nosotros no hemos hecho todavía un disco malo. Miro para atrás y tengo retrospectiva para ver las cosas que hemos hecho y me parece que tenemos una carrera musical muy digna, para que se quede, que si no hacemos más discos, que es bastante probable, pues creo que está muy bien. El poso que hemos dejado está bien.

La conversación sobrepasa ya la media hora (el tiempo que me dieron desde la oficina) y uno que siempre ha evitado ser el invitado pesado al que hay que echar de casa, va replegando velas.

Nos vamos acercando a la hora del concierto de Vuelo 505, imagino que tendréis que ir preparándoos para salir en escena en un par de horas, que, por cierto, ¿tenéis muchos rituales antes de actuar?

Ninguno. Nunca hemos tenido y nos tenemos que buscar uno porque todos los tienen. Pero, de verdad… pues mira, una hora antes de tocar, como siempre estamos rodeados de miles de personas, colegas, familia, todo el mundo… Pues una hora antes nos quedamos los cinco solos, pero no por nada, por estar nosotros solos, por no estar cinco minutos antes de salir diciendo lleva al niño… o sienta al abuelo ahí… Echamos una horita, nos hacemos un cubatita y hablamos de las cosas… No hay ningún ritual.

Como la sociedad, así en general, va cómo va… a peor, así por resumir. ¿Qué te parece la corriente de censurar a artistas en función de sus letras, romper contratos… C Tangana, Def Con Dos…

(Silencio para pensar). El franquismo… (más silencio) La censura siempre ha existido en España. Siempre. Ahora y hace 20 años y hace 35… Siempre. ¿Qué pasa? Que ahora el mundo es más pequeño, se ha hecho más pequeño con las redes sociales, todo más pequeñico. Todo el mundo habla por tener boca, todo el mundo quiere tener sus quince minutos de Warhol, de gloria. Todo se magnifica, evidentemente y estamos hablando de la cultura del miedo. Lo que mueve al mundo es el miedo. Y la censura no es tan grave la censura, porque en el postfranquismo, fíjate lo que se decía en el Rock Radical Vasco… no tenían miedo y tenían muchas cosas que contar, eclipsados por La Movida madrileña que era el súmmum del artisteo. A mí lo que sí me parece peligroso, o más que peligroso me parece, muy muy muy triste, es que están ganando, porque con ese miedo empieza la autocensura, y ahí es cuando la calidad se resiente. Y se pierde la identidad de las bandas y de las personas que son las que hacen pueblo y eso sí me parece triste. Que la gente cuando vaya a escribir una línea ese chip del miedo aparezca porque uno se ha tenido que pirar a Rusia, a Soziedad Alkohólika los han visto sentados delante de un juez… Entonces, lo están consiguiendo. Lo están consiguiendo (silencio)… Los hijos de puta (risas).

Como rúbrica final.

Eso es. Es como lo de Vox, todo el mundo me pregunta por Vox. Me parece lo mismo. Vox es un PP o Ciudadanos, pero sin eufemismos. (Risas) Por lo menos al hijo puta lo ves venir. (Risas) Un hijo de puta deleznable, sí, pero lo ves venir.

Hay una cosa que me gusta mucho de las que repites en las entrevistas y es que Marea seréis siempre los cinco o no seréis.

Siempre, mientras yo esté vivo.

¿Está la lealtad en peligro de extinción?

(Suspira). Ni idea. Creo que va todo demasiado rápido. Pero bueno, eso cada cual decide. Yo me quedé en el tiempo que me gustó vivir. Voy a ser un dinosaurio, de hecho estoy trabajando en ello. Eso implicará una soledad atroz, como le ha pasado a toda la gente como yo, y le pasa. Estoy en el Kutxitril y me pongo vinilos, tengo una máquina arcade de las antiguas con 1.200 juegos en dos dimensiones y estamos allí un viernes por la tarde tomándonos un cubata y parece que estamos en 1988 en el Recreativos García de Berriozar. Es viajar en el tiempo 30 años atrás, me pongo el Barrio Conflictivo en vinilo. Cruje. Bafles Pioneer y jugando al Street Fighter Uno o al Space Invaders. Yo he decidido el tiempo en el que me quedo a vivir. A mí ya me ha pasado todo por encima, la tecnología… Lo último que usé fue el teletexto, a partir de ahí… dije se acabó, me habéis ganado. Y de puta madre, aquí tenéis el iPhone 14 (saca un móvil de concha, que vibró un par de veces durante la entrevista). Seis llamadas perdidas, estás llamadas me las sé yo, suelen decir “lo de las entradas, cómo va” (risas). Entonces sí… he dejado que me pase por encima, no soy tan idiota, podía haberme subido  y ser contemporáneo, pero ni me gusta ni me interesa. No tengo casa, vivo en casa de mi novia. No he tenido casa nunca, me fui de casa de mis viejos a casa de mi novia hace veinte y pico años y ahí me he quedado. No tengo coche, no tengo carné de conducir, tengo colegas… Muy hijo puta he tenido que ser si no tengo un colega que me lleve a urgencias si me pongo malo. (Risas) Muy mala persona tienes que ser… En realidad me hace falta muy poco. Cuando los sueños de un hombre son repetir postre y echarse una siesta de vez en cuando es muy difícil arrebatárselo, por eso nunca van a poder conmigo. No tengo ambición. Cero. Cero. Todo lo que ha venido me parece bien y viene porque tiene que venir. Se me atribuyen cualidades que no tengo, de pensador, de poeta, no sé… Poeta me lo dijeron que era pero yo tampoco tenía intención.

No te dieron un carné.

Claro. Lo siento, no era mi intención. Soy un cantante de rocanrol, bueno… cantante. Eso también es un eufemismo. Soy un escritor de canciones de rocanrol. Cantante, cuanto menos regular.

Me gustaría una rondita rápida improvisada, que me definieras en una palabra a cada uno de tus compañeros.

¿A cada uno?

Sí, va, Alén…

¿Alen? (se lo piensa cinco segundos) Motor.

¿César?

Autoridad.

¿Kolibrí?

Constancia.

¿El Piñas?

Rock.

¿Y Romero?

El que sobra de ocho mares (risas).

¿Y esta entrevista?

Ha estado muy bien. Hemos hablado bien, a gusto de verdad. Como en esta gira he hecho como 600 entrevistas… ya cuando empiezan: bueno, vosotros antes os llamabais de otra manera, ¿no? Cuéntamelo. Pufff. Te agradezco que no me hayas empezado con esa pregunta, así que todo lo demás muy bien (risas). Cuando Óscar me manda entrevistas y me dicen a la primera, bueno, cuéntame un poco lo del grupo… así, sin más, a grandes rasgos… Luego que si se me va la olla, ¿cómo no se me va a ir? Tienen muy poco respeto, muy poquito. Yo entiendo que el periodismo, que está todo muy mal pagado… Por yo entiendo que lo que no es vocación es equivocación… Uno es lo que es. Como decía el gran poeta, filósofo y pensador que es Silvester Stallone, “los boxeadores, boxean”. Si tú eres periodista, eres periodista. Si no lo eres, córtate el pelo, búscate otro trabajo, monta una churrería, yo que sé… Búscate dentro, da la vuelta a los ojos que yo no tengo  culpa de que tu jefe te haya mandado hacer esto o una crónica de un partido de fútbol. Que debe ser peor que tener un cáncer en las pelotas. Y encima mi hijo me ha salido futbolero, con lo que odio el fútbol eh… Lo odio. No es que sea ajeno, sacrificaría la vida entera de toda mi familia y la mía propia si bombardearan todos los estadios de fútbol.

¿Pero una pachanga con los colegas, sí, no?

En la puta vida he jugado al fútbol, nunca.

Bueno, pero algún deporte habrás hecho…

Jugué al baloncesto ocho años, con Kolibrí. Él estuvo más. Como éramos grandes de críos, pues grande y torpón… a baloncesto. Que es como el teatro, ¿sabes? Que es como el hermano pobre del cine (risas). Es que yo hago teatro… claro, como no te contratan en ninguna peli, pues tendrás que hacer teatro, pues yo igual… Como no valía para nada pues a baloncesto, que es como de segundones (risas).

Kutxi, pues muchas gracias por tu atención.

Si te vale…

Ya te dije hace tres años en el Juergas, que actuaste en el acústico, que te dije en la zona de camerinos, algún día te entrevistaré y me miraste como diciendo, qué dice el gilipollas este…

(Risas) Me acuerdo de eso, sí. Estuvo muy bien aquello ¿eh? Me lo pasé muy bien. Y eso que esa semana hice como siete conciertos en seis días. Esa semana fue un infierno, pero me lo pasé muy bien en Almería ahí por la mañana, de puta madre. Y esa noche todavía toqué en Valencia. El día anterior en el Shikillo. Me hice 100 y pico bolos acústicos con el Pete y el Juanito. Hartón de reír. Nos lo pasábamos de puta madre pero estábamos yendo demasiado lejos, porque la mitad o así lo hacíamos en bares sin anunciar, llamando a cuatro colegas y ya está. Pero luego se fue haciendo grande la bola y me empezaron a llamar de salas y se llenaba. Digo uy… quita.

Que quizá perdía el concepto propio de la intención, que era hacer algo más íntimo…

Sí, que como entretenimiento estaba bien y que hacerte pajas está muy bien pero si puedes follar, mucho mejor. Hacer bandera del hambre siempre fue de idiotas, fue como una cosa pasajera que nos juntábamos en el Kutxitril, tenía cancioncitas y un día nos invitan a una fiesta, luego a otra, y cuando me di cuenta llevaba 115 bolos y dije, a estos, tú nos juntamos a tocar ya rocanrol, que estoy de la acústica hasta las pelotas… Y no la he vuelto a tocar…

Si es que cuando la sangre hierve…

Nos vamos, no sin antes repetir la foto conjunta a instancias de nuestro fotógrafo Juan. Kutxi coge su sombrero y me lo intenta poner. Le digo, no entra, que yo tengo una almendra… “A ver si te crees que yo voy cojo…”. No, no, sigo sin verlo, pero lo pone, inmortalizamos y registramos una foto inédita (por el momento).

Una hora después, me convertiría en objetivo número uno por gente cercana de la banda, que me llama al móvil, puesto que no encuentran el sombrero. Aparecía después… y Kutxi Romero y sus Marea dieron un concierto de los que no se olvidan nunca, como la dedicatoria a mi padre en ‘Pájaros Viejos’, delante de más de 3.000 personas. Eso sí es trascendental y eso sí se queda en el tiempo, como las canciones, como la lealtad y la buena conversación.

 

 

Publicado el agosto 26, 2019 en Actualidad y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Los que ya hemos tenido la oportunidad de ir a un concierto de Marea en la gira de “El Azogue” hemos sentido todo su poderío. Ahora nos dejas una entrevista que toca lo personal y nos sacas lo mejor de Kutxi, como una conversación entre colegas… muy grandes ambos!! Enhorabuena!!
    (Queremos ver la foto inédita \m/)

  2. Gran entrevista!!! Felicidades a los dos!!! Mil ganas de veros!! Viviría toda la vida en un concierto de marea!!!

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