Archivo de la categoría: Críticas Discos

Las Legañas – Cicatrices

Grabado, mezclado y masterizado por Christ O. Rodríguez en Desert City Studio (Almería) –uno de los motores de The Dry Mouths, entre otros-, Cicatrices es el nombre del nuevo disco de Las Legañas y que vio la luz el pasado lunes, día 16, aunque son de esos álbumes que uno tiene el honor y el secreto de sumario de poder haber escuchado bastante antes de su publicación (y os confesaré que llevo un 2026 que van ya unos cuantos). Sin pretensiones ni grandilocuencias, pero con los pies en el suelo y con ganas de hacer llegar mensajes en busca de construir una sociedad mejor, Las Legañas es una banda almeriense en la que la guitarrista, voz, compositora y letrista María Makia da continuidad a sus inquietudes musicales más de treinta años después de la mítica banda Subversiva. Julio Úbeda al bajo y voz y Pablo García a la batería y coros completan esta nueva alineación que viene con nuevo álbum bajo el brazo. Son canciones que se nota que vienen rodadas en directo desde hace tiempo porque, de hecho, salvo la dedicada a Gaza todas sonaron en la velada que pude verles hace más o menos tres añitos -la agenda no me ha dado para más todavía-. Como nos cuentan, «se trata de un disco conceptual teniendo en cuenta el conjunto único de sentimientos, sensaciones y cicatrices que atraviesan todos los temas, donde música muy potente y ritmos trepidantes conviven con melodías preciosas y armonías perfectas, donde contundencia y sensibilidad conviven con reivindicación y esperanza…”. He tenido el honor de participar en su hoja de promo con unas declaraciones y aquí os dejo todo como recomendación de viernes… que en un rato parto a Granada a ver al amigo Fito. ¡Salud!

Lee el resto de esta entrada

Nacho Vegas – Vidas Semipreciosas

Que Nacho Vegas es un tipo frágil y con una sensibilidad artística casi extrema es algo que viene demostrando en sus canciones desde que hace ya 25 años tomara un camino en solitario dejando atrás sus iniciáticos comienzos en Eliminator Jr y Manta Ray. Parece increíble que alguien tan tímido haya sido capaz de contar experiencias biográficas de todo tipo, como vino realizando de manera brutal en su primera década como solista, hasta que con el EP Cómo Hacer Crac sus textos viraron hacia un mundo exterior que analiza con una mirada crítica y activista. En esos márgenes llegarían todavía los álbumes Resituación y Violética o el EP Canciones Populistas. Lo turbio de sus canciones pasó de ser la historias de perdedores en constante transpiración por los excesos y delirios a cantar sobre los, también excesos, de los poderosos frente ‘a la calle’ como concepto amplio y, sobre todo, hastiado. Ahora, nos dicen en la promoción de este nuevo y noveno disco de estudio del asturiano, «La búsqueda de la belleza y la inevitable sombra de lo político protagonizan el esperado noveno disco». A lo que se suma lo que afirma el propio artista al decir que «estas canciones son como esas piedras: imperfectas, desiguales, pero de una belleza difícil de cuestionar». La gira de presentación de Vidas Semipreciosas arrancó a final de enero y sus próximas citas son: Córdoba (20/02), Granada (21/02), Valencia (26/02), Murcia (27/02) y un largo etcétera. Entramos el disco.

Lee el resto de esta entrada

La Perra Blanco – Lovers and Fears

Casi dos años exactos separan la nueva entrega de la gaditana Alba Blanco de su anterior Get It Out con el que ya se confirmó como una de las más agradables sorpresas de la presente década. (Ya expliqué en su momento que llegué a ella por la recomendación de El Drogas, siempre a tener en cuenta). Sin ir más lejos, fue uno de los oros de Los Discos del Año de RockSesión en 2024 y, desde entonces, se encuentra en el radar de esta casa por la calidad de su propuesta, tan complicada de sonar con autenticidad como arrolladora si se consigue hacer como lo hace. Rock and roll genuino, country, blues (con y sin rhythm), psychobilly, bluegrass, soul… Todo en una coctelera donde el resultado consigue sonar con el poso añejo de la tradición de los nombres propios mayores pero con una energía y nuevo impulso propios del tiempo que vivimos. Un sonido sencillamente atemporal, como lo es todo lo bueno que es ajeno a las modas, que en este Lovers and Fears, por si fuera poco, nos trae la apuesta por ir regando las canciones de pasajes en castellano. Amor y miedo como motores creativos en un álbum que marca un salto definitivo en madurez artística y proyección internacional a sus poco más de treinta años. El lanzamiento del disco, que edita Maldito Records, llega acompañado de una amplia gira que llevará a La Perra Blanco por las principales salas y festivales del país en los próximos meses, confirmando su reputación como uno de los directos más potentes de nuestro rock en la actualidad.

Lee el resto de esta entrada

091 – Espejismo nº9

“Espejismo nº7” es una de las canciones que conformaban el álbum El Baile De La Desesperación, el quinto disco de ‘los Cero’, publicado en 1991. Un rock sucio y afilado donde avisaban: «Soy del lugar donde tu brújula no apunta. / Soy el oasis al que no se llega nunca».  Cuatro años más tarde, en 1995, llegaba Todo Lo Que Vendrá Después, que incluía su “Espejismo nº8” a cadencia de canción sureña y country. «Páginas en blanco y versos en el aire, / mentiras en las que creer. / Conjuros que nunca evitan el desastre, / caminos por los que pasé». Ahora, veinte años después, la banda de José Ignacio Lapido, José Antonio García, Tacho González y Jacinto Ríos –que volviera a reunirse para bien del rock en 2015- eligen continuar la numeración para titular su novena entrega desde el estudio, que se ha cocinado a fuego lento si tenemos en cuenta que han pasado más de seis desde La Otra Vida. Sea como fuere, los adjetivos para hablar de 091 son recurrentes porque su fiabilidad y su compromiso con su propio legado les llevan siempre a no dar cualquier paso sin un estándar de calidad mínimo. La banda presenta diez temas en los que hay una manifiesta adaptación en el sonido (experiencia, medios, nuevas formas de escucha) pero sin perder la esencia del rock con melodías pegadizas pero sin perder las hechuras sobrias; como las letras, más o menos previsibles según el caso pero, de nuevo, con una gustosa habilidad para redondear y atinar en las palabras correctas. Un álbum sin fisuras, sobresaliente, bien resuelto y celebrativo para ver que siguen al pie del cañón con rigor, nunca por cubrir expediente y sin caer en el hacer caja con sus fieles sin nada de nivel a cambio.

Lee el resto de esta entrada

Ana Curra y Los 13 Apóstoles – La Última Cena de Parálisis Permanente

El mundo del Rock siempre ha sentido una autogenerada superioridad moral sobre el movimiento aquel, de nombre manido, como la Movida. El maniqueísmo de ‘nosotros éramos los buenos y auténticos’ pero no nos hacían caso y ellos eran ‘los niños de papá que no sabían tocar y además eran mamarrachos’ puede valer para primero de conversación de bar, pero poco más. Como todas las generalizaciones, una visión simplista de una eclosión artística que se tocaba muchas veces, con grupos conviviendo en uno y otro lugar. En esa convivencia podría haber estado Parálisis Permanente si un accidente de coche no hubiese acabado con la vida de Eduardo Benavente, su inolvidable vocalista. Solo dejaron un larga duración de trece temas (El Acto), y algunos singles antológicos como ‘Autosuficiencia’ o ‘Un Día En Texas’, que no estaban en aquel disco. Como tampoco lo está la iggypopesca versión del ‘Quiero Ser Santa’, que popularizaría Alaska con algo más de brillo pop. Parálisis Permanente fueron el mejor exponente del punk siniestro en España y se les debe reconocimiento y Ana Curra ha sido la mesías que ha seguido difundiendo el mensaje. Ahora, reúne en este disco 13 colaboraciones –no podía ser otro número- en directos de distintos años que resucitan medio álbum de El Acto (no es el disco reinterpretado al completo, como se ha leído por ahí) y los citados singles. Y se deja querer.

Lee el resto de esta entrada

Mamá Ladilla – Molestar General

Cuando un cómico o monologuista nos cae en gracia (nunca mejor dicho) caemos en el error de empezar a verle tantas veces que, al final, el cartón piedra se hace patente y nos puede acabar resultando predecible y previsible y no hay nada que haga menos gracia que sabernos el final antes de escuchar el principio. Es una jodienda, si lo piensan, pero es que algún pero tenía que tener estar tocado con la divina varita de la capacidad para hacer reír. A no ser que seas como Chiquito y el final no sirva para nada y lo importante sea el trayecto. El caso es que en el caso –la redundancia es voluntaria- de los grupos que hacen del humor un arte… ¿se les exige más que a uno ‘convencional’? A fin de cuentas, todos conocemos a autores, bandas, escritores, incluso a algún crítico musical (ejem) que parecen llevar escribiendo la misma canción, el mismo disco, la misma novela o ensayo, o la misma crítica con pequeñas variaciones… y no pasa nada –como en el disco de A Palo Seko-. Sin embargo, a los del saco divertido, le pedimos constantemente chistes y ocurrencias máximas que nos evadan del este vil y cruel mundo por unos minutejos, cuando menos, igualando su máxima cota y malla conocida. Como es lógico, esto jamás puede ser así porque ni siquiera el oyente es el mismo hoy, que ayer, menos todavía que hace años. Evolucionar adquiere otra dimensión y cada nuevo artefacto sonoro de este marco conceptual debe ser tomado con una cierta perspectiva, como el icono amarillo ese de una ceja levantada y la mano en la barbilla (o parte inferior del círculo, mejor dicho). El caso es que Mamá Ladilla, con Juan Abarca al frente, y desde hace años con los mismos compinches (Sergio González al bajo y Abel del Fresno a la batería) ajeno o no a todo este cacao, se ha marcado otro disco de estudio, titulado Molestar General, cinco años después de Exhuma y Sigue, -al que he copiado casi idéntica entrada, somos el portal de la transparencia- con que el nutre de doce nuevas coplas (más un interludio) su henchido repertorio. Así luego pasa que no tocan “la de…”.

Lee el resto de esta entrada

Dura Calá – ¡Ay!

Pasa en todas las disciplinas y la música no es una excepción. Cuando un registro acumula varios ‘éxitos’ llegan numerosas oleadas ‘en bloque’ de réplicas de esa tendencia –que no tiene por qué ser única-. Como he comentado ya en alguna ocasión, tenemos esa que orbita alrededor de ese sub-post-punk de guitarras fuertes y desencanto generacional. Y, acercándonos ya al caso que nos ocupa hoy, también lo hay en los últimos años por revivir (¿acaso murió alguna vez?) el imaginario kinki, el rock castizo y la raigambre autóctona. Esto dicho así a grandes rasgos no tiene connotaciones negativas y tampoco significa que todas las propuestas sean exactamente iguales (para falta de imaginación ya estaban los clones de Vetusta Morla que pronto se vieron superados y desnudos, como el rey del cuento, cuando los propios ‘vetustos’ demostraron que su creatividad estaba muy por delante de réplicas baratas), pero sí que, cada cual a su manera, adopta esos principios para desarrollar su creatividad. Y en esas podemos enmarcar el advenimiento de estos madrileños de Dura Calá que vienen apadrinados por Calaverita Records que, sin duda, es un aval de confianza indiscutible. Este ¡Ay!, su largo de debut, no busca engañar a nadie. Así lo avisan: «Dura Calá nace entre las sombras de la despiadada y adictiva noche madrileña, tras un encuentro fortuito entre seis gatos callejeros. Seis renegados, músicos mercenarios y buscavidas, se juntan en los callejones de la capital en busca de un proyecto honesto y fiel a sus raíces». A ello.

Lee el resto de esta entrada

Drugos – Haz Ruido Mientras Puedas

Como ha ocurrido en numerosas ocasiones, a Drugos llegué gracias a las peticiones de tuitcríticas que llevo haciendo en Twitter – X desde hace más de diez años. «Beben del blues y de nombres como Coque, Zigarros, Stones, Leiva o el Calamaro de “la farmacia ayuda un poco”. A seguir», escribí a propósito de su primer LP, Amor o Dinero, de 2022. «Drugos destila un rock clásico pero con matices accesibles en la voz y arreglos que, cuando no se exceden, enriquecen y le dan un aura muy vitalista y de celebración. Candidatos a crítica completa», comentaba en el mini análisis de su segundo LP, Todo Arde. Y lo cierto es que me gustó tanto el disco (especialmente algunos temas de matrícula) que le acabé haciendo reseña completa. Esta formación de músicos asturianos afincados en Madrid hizo su asalto definitivo. Se han venido jaleando, además de dichos largos, con algún EP (Mala Puntería, 2018, Todos Tenemos Problemas 2020), singles y un medio directo en El Sótano (2021)… En esta nueva entrega se siguen moviendo en terrenos conocidos del rock, el pop, el blues… Pero quizá reducen de forma considerable los devaneos de antaño por terrenos del rock latino a lo argentino o incluso con alguna que otro más folclórico castizo. Es algo más centrado y uniforme, lo que no quita para que sigan brindando unas maneras gozosas de buenas guitarras, melodías, historias y estribillos, consolidándose como una banda a la que recomendar a tu colega que siempre escucha lo mismo.

Lee el resto de esta entrada

Rebrote – Rebrote

Decía ayer en el primer cumpleaños del libro de Platero y Tú que hoy tocaba Rebrote… Y aquí estamos. El nuevo proyecto liderado por Iñaki “Uoho” Antón ya está aquí. Tras la presentación de varios adelantos que despertaron una gran expectación (algo de lo más lógico, teniendo en cuenta de quién hablamos), el pasado viernes, 30 de enero -fecha especial, papá-, llegaba su esperado primer disco completo. Homónimo y directo al grano: 7 temas en 37 minutos. Algo que –salvando las distancias- recuerda a aquel 7 de Platero que también redujo el metraje a terrenos similares, con solo 9 temas.  Rebrote (el disco) marca el inicio discográfico de una banda que –es lo mejor de todo- nos recupera a Iñaki a la música, donde nos gusta escucharle, centrado además en lo que mejor se le da: tocar la guitarra como los ángeles. Ya atrás quedó su inicial Ke (con Juantxu), antes de los años de Platero y Tú, compaginados la mitad de ellos con Extremoduro, a su vez alternado con sus parones con Inconscientes, sin olvidar el verso suelto de Extrechinato y Tú, y el intento de darle a lo del cante como Uoho, después de que la pandemia nos robara la despedida de Extremoduro. Sin contar sus producciones, quien todavía cuestione la grandeza y lo que significa Iñaki en nuestro rock debería hacérselo mirar. Y aquí está otra vez. En pie tras un covid persistente, otros avatares y la pérdida de quien fuera su compinche durante tantos años. Y tenemos que celebrarlo. Hay que celebrar que sale de nuevo a la carretera, que lo nuevo suena vigoroso, estiloso, variado y certero. Entre lo sencillo y los armazones más complejos marca de la casa. Porque el tiempo no se para y más vale disfrutarlo que vivirlo renegando de quien nos ha ayudado, también, tantas veces a volar.

Lee el resto de esta entrada

Javier Corcobado – Solitud y Soledad

Javier Corcobado nunca ha sido un artista convencional. Además de celebrar su cuadragésimo cumpleaños en la escena con el habitual recurso de los duetos, ha querido ir más allá sumando otro disco más, con diez canciones inéditas. Así, el músico y poeta celebra cuatro décadas de carrera con un disco doble, Solitud y Soledad. Este álbum incluye esas diez canciones originales y otras diez versiones propias de los singles que marcaron su trayectoria musical junto a algunos artistas amigos. En este segundo disco de versiones, colaboran Alaska, Andrés Calamaro, Jorge Martí de La Habitación Roja, Marc de Dorian, Nacho Vegas y Aintzane con G de Gloria. Todo cuadra: veinte canciones (10 + 10), para el que es su vigésimo álbum oficial, en el que considera su proyecto es el más ambicioso y entregado, aunque al final el denominador común siempre está ahí: su visión experimental del rock alternativo. «La solitud es el diálogo con uno mismo, dejando voluntariamente todo lo demás aparte, y la soledad es evocadora de tristeza y belleza». Así describe Javier las dos caras de este proyecto, una historia de amor y libertad, de oscuridad y de luz. Precisamente hoy, celebrará el 40º aniversario de su carrera junto a artistas invitados en el Teatro Eslava. Y desde que lo conocí, fue un refugio de tormenta y para tormentas. Truculenta calma para sensibilidades heridas. A por otros cuarenta años, tocayo.

Lee el resto de esta entrada