Alquimia – Espiritual

Alquimia EspiritualEl regreso de Alberto Rionda, guitarrista principal y compositor en Avalanch, al power metal sinfónico fue aplaudido por los seguidores y la crítica a finales de 2013 cuando lanzaba la carta de presentación de su nuevo proyecto, titulado Alquimia. Aquel disco epónimo le valió que en esta casa le concediéramos una rutilante plata en nuestros discos de aquel año y hasta igual se le quedó corto. Rionda ha sido un maestro en crear grandes riffs adictivos que, arropados convenientemente de teclados y ese aura espectral de los vocalistas (Ramón Lage en los últimos tiempos de una e Israel Ramos en Alquimia), se hacen por igual sensibles y épicos. Dos años después y, bajo mi punto de vista, con menos conciertos de los que el trabajo merecía, la banda vuelve a la carga en el mismo periodo del año con su segunda entrega, titulada Espiritual, con diez cortes que parecen ir en la misma dirección pero cuyo resultado no es tan rotundo y certero como en el de la entrega inicial.

Y es que es algo tan frecuente que es muy sencillo de explicar. Cuando se ha alcanzado una cota tan alta, la probabilidad de que el siguiente paso sea descendente es mucho mayor. Después de un par de discos algo ‘extraños’ (por simplificar) de Avalanch, Rionda acertó poniendo a dormir a la cabecera y regresando a lo que mejor se le da y lo que le ha convertido en uno de los guitarristas más respetados del heavy metal. La ilusión y la expectación fue tanta que este segundo disco no ha podido alcanzar las cotas anteriores. No lo convierte en mal disco, ni mucho menos, pero las sensaciones del anterior fueron tan fuertes que el estigma era incorruptible e inasequible.

Tampoco es que hayan variado demasiado las formas y las intenciones. Así lo refleja la entrada de ‘Indomable’. Un tema poderoso donde, pese a sus seis minutos de duración, no tiene grandes excesos en los solos, sino que es un bello ejercicio rítmico de potencia, con un riff explosivo marca de la casa, doble bombo, musicalidad y buenas hechuras. Una gran carta de presentación que tiene continuidad con ‘La Flor En El Hielo’, quizá el tema que más se asemeja a esa capacidad mencionada para generar emociones profundas partiendo de la épica del amor doliente y sin tener que usar el melodrama fácil, sino simplemente a base de enormes melodías vocales, especialmente en el fraseo, y desarrollos de guitarra.

En ‘Éxodo’ encontramos un corte de estructura y base más hard-rock clásico, si bien los teclados camuflan esa base. El tema crece en intensidad gracias a la fuerza coral del estribillo, aunque la linealidad es denominador común. ‘Caballero Blanco’ destaca por su introducción clasicista al que acompaña un texto de corte medieval. Lo mejor de la canción es la prolongación del estribillo en la segunda parte del tema, que le da algo más de nervio. La primera parte del álbum se cierra con la balada con desarrollo a medio tiempo, ‘El Ocaso de los Dioses’. Texto de ausencia y dolor en el que despliegan un estribillo soberbio, de lo más destacado del metraje.

Para abrir el segundo tramo llega el tema que título al disco, ‘Espiritual‘. Una apertura de teclados y bases electrónicas juegan al despiste para dar paso a una entrada musical más aguerrida que melódica. El estribillo es abierto y muy accesible, acorde a la utópica letra de libertad y sueños que no termina de explotar como en otras ocasiones. Por su parte, ‘Vulnerable’ es uno de los cortes más destacados, un medio tiempo armónico que guarda la potencia en la música, en contraste con una interpretación vocal muy suave y limpia de Isra. El amor y la fragilidad hacen acto de presencia en su esplendor con un bello estribillo en el que destacan las teclas que de manera subrepticia son las que le dan lustre.

Aire mesiánico con buena melodía en el fraseo y coros explosivos en el puente para ‘Sol Negro’, que busca de nuevo el mensaje de paz que prima en muchos de los textos. Aunque es uno de los más inmediatos, de nuevo el estribillo no alcanza la pureza esbozada en cortes del debut, como ‘El Lobo y El Arca’, ‘Dama Oscura’ o ‘Sacrificio’. Más espadas en ‘Morir Por Nada’, con un corte poderoso marca de la casa, voces y coros, y un empaque rítmico que abrasa. Para cerrar la decena de nuevos cortes llega la internacionalista ‘Almas Unidas’, cuya música está muy por encima del romanticismo utópico del texto.

Como postdata, un acierto aquella regrabación de ‘La Llama Eterna’, la canción que abría y daba título al debut de Avalanch con Juan Lozano como vocalista. Rionda ha sabido siempre dosificar ‘totems’ de Avalanch con el cambio de los vocalistas, como ya hiciera en su momento con ‘Juego Cruel’ o ‘Torquemada’, canciones que en primera instancia Ramón Lage nunca interpretaba en directo y que fueron añadiéndose como bombas exclusivas.

Alquimia es una banda necesaria porque recupera la esencia de un tiempo irrepetible y aunque nos quedemos con el debut, celebramos el ritmo compositivo y la continuidad en el tiempo del proyecto.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Indomable
  2. La Flor En El Hielo
  3. Éxodo
  4. Caballero Blanco
  5. El Ocaso De Los Dioses
  6. Espiritual
  7. Vulnerable
  8. Sol Negro
  9. Morir Por Nada
  10. Almas Unidas

 

 

 

 

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Publicado el enero 20, 2016 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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