Chica Sobresalto – Sobresalto

Está El Dromedario Records que le pega a todo lo que se mueve. Lo que nació como un sello donde poder editar en libertad los trabajos de Ciclonautas y Robe, va camino de convertirse en uno de los tres mejores sellos independientes del rock hecho en nuestro país, junto a Rock Estatal Records y Maldito Records. Menuda locura citar a los tres en la misma frase, pero así somos en esta casa, que hoy cumple seis años… independientes. Lo que decía, Dromedario ya va más allá del rock poeta para meterse en el rap y nu metal, los territorios indies, el metal melódico, la canción de autor o el mestizaje. Así debe ser cuando el principal criterio es la calidad sin atender a géneros. Maialen Gurbindo es la cantante, compositora y autora de los textos que se esconden detrás de Chica Sobresalto. Un nuevo soplo de aire fresco que se zambulle en el pop oscuro, tan manido en su popularización, como bien logrado e inquietante, que toca en su ascendencia argumental los territorios de la circunspección rock. Ella es la primera protagonista de esta semana que, con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de Mujer, dedicaremos una crítica a una mujer solista de lunes a jueves, la crítica remember del viernes, además de los dos #Mis10de sábado y domingo en la cuenta de twitter. Qué menos.

Acompañan a su voz y a su guitarra acústica, las eléctricas de Ibai Sanz y Gorka Cia (Biluzik), la batería y coros de Pello Iturria (Lubaki y Biluzik), el bajo de Ander Arlegi (Nekez), el piano de Leire Celestino y la trompeta de Adrián Cortés. El álbum, de sucinta media hora de duración, fue grabado y mezclado por Eñaut Gaztañaga en Gaztain Estudioak y con masterización de Jonan Ordorika y el gran Fran Pérez Arellano en Mamia Mastering.

No vamos a decir que lo de Chica Sobresalto sea rock para no emplear un titular falso, pero sí es cierto, como apuntaba líneas arriba, que esa sordidez y búsqueda constante de impresiones viscerales y reflejos de tormentos y obsesiones de creadora apesadumbrada, conectará bien con el oyente a quien le gusten los pasajes oscuros, sin excesos de distorsiones, pero bastante intensidad expresiva, que para ello tampoco hacen falta alardes vocales, sino, sencillamente, saber a qué se refiere o hacer tuyo esa expresión de dolor e inquietud.

Es ahí donde Chica Sobresalto gana el primer asalto con su estreno. De las dudas infinitas, que dirían los de la sabia tortuga, que quedan perfectamente reflejadas en el primero de los cortes, ‘Proyecto Sobresalto’, narrada con tal sinceridad que ya nos hace conectar con su discurso en los dos primeros minutos, solos áridos, ecos vocales y el miedo al foco sobre tu persona. ‘Nave Nodriza’ tiene hechuras de gran single, radiable y vendible para ese territorio de popi-indie amable, aunque haya también cierto continuismo venenoso en eso de “dejar de apostar por el vértigo”.

‘Mis Desastres y Tus Botas’ en otro jirón confesional de asunción de la derrota en eso de formar parte de lo políticamente correcto o socialmente aceptable. La interiorización de la diferencia y, por ende, de la fragilidad, con ese lacrimoso “tuve que ser muy valiente en otra vida para hoy tener tanto miedo”. Monstruos en las sombras que se hacen bellos con la elegancia de un piano, como en ‘Menosperdida’. Y otra frase que atraviesa: “joder, cada día escribo menos y vivo más deprisa”.

En el centro de la lista, aparece, quizá como el corte irradiador de luz, la enamorada declaración de ‘Chico Efervescente’. Un foco que alumbra también la acústica y progresiva intensidad creciente de ‘Navegantes’, dedicada a todas las personas que son capaces de ejercer de faro. ‘Mejor Que Nadie’ se mueve en la misma concreción que el tema que abría el álbum y también en la claridad meridiana del mensaje: “yo no quiero ser mejor que nadie, no lo necesito”. Qué sencillo es vivir con esa enseñanza aprendida y el daño que puede hacer quien se perdió la clase ese día. Todo ello tamizado de ambiente sureño, reforzado con trompeta.

En el tándem final, ‘Perdóname Cuerpo Por Esta Cabeza’ es un azuzador impulso rítmico en la dicotomía abstraída del diálogo con uno mismo. Las eléctricas rugen en la batalla de redención confesa, dando un buen camino que explorar para próximas entregas. El cierre viene, más bamboleante, con ‘O2’, la salvaguarda del territorio personal, inconfeso, que la sinceridad no implica absoluta transparencia. Bastante tenemos con aguantarnos a nosotros, mientras vivimos.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Proyecto Sobresalto
  2. Nave Nodriza
  3. Mis Desastres y Tus Botas
  4. Menosperdida
  5. Chico Efervescente
  6. Navegantes
  7. Mejor Que Nadie
  8. Perdóname Cuerpo Por Esta Cabeza
  9. O2

 

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Publicado el marzo 5, 2018 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

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